Controlaré tus sueños

Controlaré tus sueños, de John Verdon

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4 de Noviembre de 2015. Ese día tuve la oportunidad de asistir a un coloquio en Bilbao conducido por Félix Linares, en el que mi escritor favorito presentaba su último libro. Reconozco que soy un incondicional de John Verdon y de su protagonista Dave Gurney desde su primera novela “Se lo que estás pensando” (la cual me firmó!), pero la visita del neoyorkino a Bilbao me pilló por sorpresa y sin leer el libro. No fue por falta de ganas, sino por que, debido a las fechas de publicación, sospechaba que el Rey Melchor me traía la novela en su zurrón y decidí esperar. Acerté en mis predicciones trayéndome los reyes magos lo que pedí y, una vez abierta la primera página, su lectura ha resultado ser una auténtica montaña rusa.

Dicho esto, debo decir además que John Verdon lo ha vuelto a hacer. Ha vuelto a su origen y a generar una trama que relata un crimen imposible de cometer y por ende, imposible de resolver. El autor nos vuelve a meter de lleno en la vida de Dave Gurney. Dave es un policía retirado del departamento de homicidios del DIC que vive con su mujer Madeleine en las montañas del norte del estado de Nueva York. Una mañana de invierno le llega una extraña oferta mientras planea una semana de vacaciones en la nieve con su mujer. Jack Hardwick, un antiguo compañero de trabajo, le pide ayuda para investigar un extraño crimen que tiene entre manos. En un exclusivo hotel rural de las montañas Adirondak reside Richard Hammond, un conocido psicólogo licenciado en Harvard que ha adquirido fama mundial por sus trabajos como hipnoterapeuta. Este psicólogo, es acusado por la policía del asesinato de cuatro de sus pacientes. Lo inconcebible del caso, es que la acusación gira en torno a que el doctor Hammond parece ser capaz de “inducir al suicidio” a sus pacientes mediante hipnosis. Las cuatro víctimas relataron haber tenido la misma pesadilla antes de suicidarse, y eso pone al afamado psicólogo en el punto de mira de la opinión pública. La teórica imposibilidad clínica de la acusación, y lo extraño de las circunstancias que rodean las muertes será lo que haga que Dave Gurney se sienta atraído por un caso que acabará aceptando, animado de manera sorprendente por su mujer Madeleine.
¿Cómo pudieron cuatro personas tener el mismo sueño?¿Por qué todos se suicidaron después de tenerlo

En esta ocasión creo que es obligatorio empezar hablando del personaje de Dave Gurney. John Verdon definía a Dave en una entrevista como: “un hombre intrínsecamente honrado y lleno de moralidad. Sin embargo, cuenta en su haber, al menos con un defecto grave, ya que es en esencia un pensador, y se encuentra más cómodo en el proceso mental solitario de resolver enigmas, ignorando o minimizando a menudo el impacto emocional que su comportamiento tiene sobre los demás”.

Dave Gurney es uno de los detectives mas brillantes que hay en todo el panorama literario actual. Con una mente brillante y una capacidad deductiva fuera del alcance del humano medio, pone el contrapunto necesario de lógica y tranquilidad a una trama que genera unas situaciones del todo inverosímiles. La tranquilidad de Gurney contrasta con todas las situaciones ilógicas que se dan a su alrededor, abstrayéndose en cada escena hasta parecer que está sentado junto al lector explicando sus propios razonamientos.

Madeleine escenifica los conflictos internos de Gurney entre lo que era como detective y lo que es ahora. Ella tira de él hacia su “zona de confort” y él tiende a salir de esa zona por pura necesidad. En este caso, es de agradecer al autor que haya hecho pasar a Madeleine pase por un suceso traumático que le da más protagonismo en la trama, aligerando así la lectura de esa parte “emocional”.

Jack Hardwick sigue acompañando a Gurney en sus andanzas, interpretando el papel de perfecto escudero. Jack es la antítesis de Gurney en cuanto a educación y descaro, pero tiene una personalidad que hace que conectes con él desde que aparece en escena, echándolo de menos cuando no está. También está Richard Hammond, un psicólogo que anda a caballo entre la genialidad y la paranoia represiva y algún que otro personaje más que no voy a destapar aquí.

El crimen parece primero imposible de cometer y después, imposible de resolver pero los puntos se unen a la perfección y la trama se resuelve con un ritmo altísimo. Las últimas doscientas páginas vuelan en tus manos haciendo que quedes con la boca abierta ante el razonamiento lógico del desenlace. Espionaje, homofobia, control mental, crítica política, terrorismo de estado y asesinatos macabros se mezclan para construir una novela que te absorbe de principio a fin.

A mi, personalmente, me encantan las historias de John Verdon, pero esta novela me ha sorprendido por su estructura. El texto está pautado de tal manera que cada pregunta que se formula en tu cabeza es contestada en el siguiente capítulo que lees. El autor hace una cosa dificilísima, que es guiar al lector sin artificios. No hay un solo cabo suelto. Toda la obra es un inmenso razonamiento lógico que no tiene fisuras. Un auténtico desafío intelectual. Llegados a este punto, poco más queda por decir de este libro. Que lo leáis despacio. Que lo disfrutéis y que dejéis que Gurney os guíe.

Creo que fue Nietzsche quien dijo que la capacidad de mentir podría ser la ventaja de supervivencia clave del intelecto humano. El filósofo alemán también ofreció una definición maravillosamente simple: el mentiroso es alguien capaz de hacer parecer real algo que es irreal. John Verdon ha hecho de Dave Gurney la viva imagen de la lucha contra la mentira, con su cerebro como única herramienta. Un gran personaje que brinda un placer de lectura. Yo ya estoy esperando el próximo libro del que dicen que es el nuevo rey del thriller norteamericano. Como decían los franceses cuando hablaban de la monarquía: Larga vida al rey. Larga vida a John Verdon.

2 pensamientos en “Controlaré tus sueños

  1. Estoy leyendo esta novela y me está gustando mucho. Lo que no soporto es el personaje de Madeleine. En serio, me parece una pesada, cargante y un poco estúpida y además, siempre parece enfadada con su marido, no se sabe bien por qué.

  2. Hola Leire, gracias por el comentario. Pues razón no te falta, y hay veces que el personaje saca de quicio. Sospecho que el personaje es así con toda la intención de Verdon. Por lo menos, en esta entrega, conocemos un poco el porqué de esta “amargura” que la acompaña, más allá de las meras descripciones de su personalidad o de la decepción que supone para ella que Dave no se aclimate a la vida en las montañas. A mí el personaje de Madeleine me hace acercarme más a Gurney por compartir esa negación de convertirse en un ermitaño y dejar atrás todo su pasado. Te hace solidarizarte con él pensando cosas como : “¡¡pero como va a estar Dave todo el día cultivando hortensias!!”
    No obstante me alegro de que digas que no lo soportas y no que te aburre!!!
    Muchas gracias por tu comentario!
    Un abrazo!.
    Gorka.

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