SJÓN, SIGURJÓN BIRGIR SIGURDSSON
El Zorro ártico, de Sjón

He leído El zorro ártico, he saboreado despacio ese espectacular conjunto de hermosas palabras que perfectamente engarzadas a una historia, constituye una auténtica joya literaria. Literatura en estado puro.
Qué importante es esta literatura intimista que impulsa nuestra capacidad de imaginación y hace que broten emociones para conocernos mejor interiormente. Y es que, además, este tipo de cuentos que surgen de las leyendas populares, nos hacen crecer como personas pero también como sociedad, pues su moraleja, que la tiene, es absolutamente actual.
Es esta una historia a la que debemos llegar de forma receptiva y abierta, dejándonos envolver, y esperando que surja la magia.
Si lo que esperamos es sólo distracción, no debemos iniciar aun su lectura, la vida nos marcará esos momentos especiales en los que nos sentiremos dispuestos a dejarnos llevar a esa enigmática y fría Islandia, a sus mitos y leyendas, a su silencio blanco, en el que descubriremos la lucha del hombre contra un medio hostil, que en definitiva siempre termina siendo una lucha del hombre contra el hombre; y lo hace a través de un zorro pardo que se confunde con las rocas, y que desde el inicio del relato ya nos advierte las intenciones del hombre: Quiere cazar.
Una leyenda que a través de una perfecta, cuidada y precisa traducción nos ofrece Enrique Bernárdez, y que culmina con un epílogo del propio traductor que no podemos dejar de leer. En mi caso, una vez leído este epílogo, inicié de nuevo la lectura del libro.
Casi me da miedo decir, y por eso lo he dejado para el final, que este libro fue Premio de Literatura del Consejo Nórdico en 2.005. Creo de verdad, que como en la leyenda que nos narra el libro, se ha hecho justicia con Sjón y su zorro ártico.
Susana Hernández Sánchez

Después de leer lo que has escrito de este libro, creo que me lo regalaré para Navidades. Ya te contaré.
Espero que lo disfrutes tanto como yo. Y me encatarías que recordaras regresar para dejar tu opinión. (Por cierto gracias por la idea, creo que tienes razón y puede ser un regalo muy especial).