Jessica Jones 2. Rebecca, por favor, vuelve a casa, de Brian Michael Bendis

Jessica Jones 2. Rebecca, por favor, vuelve a casaQuizás no lo sepáis aún, pero Jessica Jones probablemente sea todo lo que estabais buscando. O al menos debería. La otrora superheroína, que desde luego no se deshace con un whisky on the rocks, repite fórmula con su segundo volumen, editado por Panini y traducido también por Rubén Herrero de Castro, en esta maravillosa edición que reúne, después de Jessica Jones. Alias, los seis siguientes números de la saga, del 10 al 15, y que incluye, como es habitual, la interesante reflexión de Julián M. Clemente a modo de introducción.

En esta ocasión, y bajo el título de Jessica Jones 2. Rebecca, por favor, vuelve a casa, las historias de esta antiheroína de pie de calle giran en torno a tres ejes argumentales que varían en temática y en enfoque, poniendo en evidencia las inquietudes artísticas y creativas de su creador, Brian Michael Bendis, que volverá a contar con los dibujos de Michael Gaydos y las fantásticas portadas de David Mack, además de algún que otro pequeño extra de la mano de este último y de la intervención de Mark Bagley y Rodney Ramos, como principales artífices artísticos de la superheroína, Joya.

En su historia central, que da título a este volumen –también la más extensa–, la investigadora privada tendrá que averiguar el paradero de una joven adolescente que ha desaparecido de un pueblo a las afueras de Nueva York. Su banda sonora es la voz del cantante de blues, Bobby Bland. “Ain’t no love in the heart of the city”, canta Jessica Jones mientras se aleja de Manhattan. Y no, a juzgar por este relato que reflexiona sobre el racismo y los prejuicios –particularmente hacia los mutantes–, no parece que quede amor en el corazón de ningún otro lugar.

Tal vez porque, como su propio autor confiesa, Rebecca, por favor, vuelve a casa, tiene algunos ingredientes basados en hechos reales, este relato resulte un poco desolador, como el de las historias sin posibles finales felices. Allí, Jones se sumerge en la América profunda, donde la incapacidad de comprender al otro, la incomprensión y la falta de comunicación flotan como una capa de aire denso dentro de un relato de atmósferas estrechas.

No obstante, habrá quién como yo se decante en parte por su punto de partida, Alias #10, una historia auto-conclusiva, con un ingenioso desenlace, donde la detective es contratada por J. Jonah Jameson para averiguar la identidad secreta de Spiderman. Se trata este de una especie de rara avis en la iconografía de la heroína, donde Gaydos experimenta con imágenes amplias, más propias de historietas ilustradas, y un fabuloso guion de lo más cinematográfico, dispuesto a lo largo de sus márgenes a modo de diálogo teatral.

Con todo, el equilibrio entre las tres tramas no podría ser mejor, y Jessica Jones 2. Rebecca, por favor, vuelve a casa termina con un tono más cómico, fresco y relajado de lo habitual. No exagero si digo que su final encuentro con el Hombre Hormiga y la intervención de Luke Cage, es de lo más divertido que he leído en los últimos meses. Y es que las conversaciones de la heroína sobre su vida sentimental con propios y extraños siempre, lejos de caer en sentimentalismos vacuos y fáciles, se transforman sobre el papel en auténticas piezas de oro. Un buen sabor de boca para cerrar este volumen con cierto entusiasmo de muchas ganas de más. Nos vemos en el siguiente. Porque si habéis llegado hasta aquí, como yo, sabréis que Jessica Jones es precisamente lo que estabais buscando. Incluso puede que os sorprenda.

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