Domingo 06 de Noviembre de 2011 00:00
La hora 25, de Virgil Gheorghiu

Autor: Virgil Gheorghiu
Editorial: El buey mudo
Páginas: 432
ISBN: 9788493778903
¿Qué leemos cuando leemos un libro? Pensamos en los personajes, en el autor, en la portada. En general podemos codificar dos mensajes en los textos. Uno que va hacia lo más superficial y otro que profundiza el contenido y nos plantea cuanto realmente entendemos del mensaje y cómo esa pequeña idea se relaciona con un universo mucho mayor de conocimiento… y de historias.
Este mensaje que perdura es el que me interesa rescatar de La hora 25. Igual que otros renombrados libros, este ejemplar recopila todas las miserias provocadas por la Segunda Guerra Mundial y lo hace a través de historias particulares que cuentan con mayor fidelidad el nivel máximo que pueden alcanzar los sufrimientos.
La historia de Iohann Moritz es pura confusión y desconcierto. Su existencia queda moldeada a los caprichos de los gobernantes de turno que decidieron hacer de su vida una herramienta para ayudar al exterminio y a los beneficios políticos y económicos. Nada mejor que la historia de este personaje para ilustrar como las decisiones de los “grandes” perjudican de manera abismal la vida de una persona y destruyen una existencia que, entre miles de seres humanos es insignificante, pero que en un caso particular significan el mundo.
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Iohann Moritz era rumano y siempre había sido pobre, desde mucho antes de la guerra. Su vida estaba marcada por miserias y una familia poco contenedora. Su único objetivo era sobrevivir, ganar un dinero suficiente para comprar una parcela de tierra y vivir el resto de su vida trabajando como esclavo pero con la sonrisa de sus niños sentados en la mesa al final del día. Cuando comienza el libro, Iohann tenía interés de ir detrás de un sueño: viajar a América para volver con un pequeño patrimonio que le permita comenzar con su legado.
Sin embargo, la vida lo llevaría por otros lugares y el libro que podría haber sido las aventuras de un rumano en tierra americana, se convirtió en un diario de vida desgarrador. Moritz fue víctima de una confusión y, en las guerras, nunca hay tiempo de chequear dos veces: una confusión no puede detener la máquina de matar. Al principio fue trasladado a un campo de trabajo esclavo y obligado a llevar una vida miserable. Aunque algunos de sus conocidos trató de salvarlo del castigo eterno, Moritz era sólo un número y todo fue muy tarde.
La ignorancia de este personaje tampoco ayudó, pues quedó atado a operaciones siniestras creyendo que estaba haciendo un bien a alguno de esos grupos de países. Las penurias lo llevarían a trasladarse de campo en campo, como un robot programado. Moritz no solo abandonaría lo que era su dignidad, sino también su nombre, su integridad, la familia y la religión. A medida que los años pasaban, todo se reducía a la nada, hasta llegar a perder el verdadero sentido de la vida.
La hora 25 es una obra brutal, pero que conmueve y atrapa. El personaje principal es un enigma, aunque existen otras personas que también suman a la historia y nos permiten tener un panorama integral de la situación de la época, los sufrimientos y los obstáculos de la vida personal. De hoja en hoja, este libro nos plantea una pregunta en cuanto a cómo la vida puede modificarnos y cambiarnos para siempre. Incluso, en aquellos aspectos que no elegimos.
Georgina Marrapodi
Buscador de Libros

escrito por C. , noviembre 06, 2011
escrito por Margarita , noviembre 06, 2011
Besotes!!!
escrito por Georgina A Marrapodi , noviembre 07, 2011
Margarita: Gracias por tu comentario y me alegro de que te haya gustado la propuesta. Creo que puede ser una muy buena opcion. Saludos.
escrito por Susana Hernández , noviembre 07, 2011
Un fuerte y "humano" abrazo!
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