Firmin, de Sam Savage
La rata es el mejor amigo del hombre, pero el hombre es ciego, no sabe mirar y opta por elegir perros o gatos, esos animales extremadamente tontos que, pudiendo hablar como pueden, eligen mover el rabo y escuchar. Yo me voy a comprar una rata, le voy a poner de nombre Firmin y me voy a sentar a su lado en los atardeceres gallegos para escucharla tocar el piano. Las ratas saben tocar el piano. Y saben leer.
Quien esto escribe no perdió el juicio de tanto leer, como le ocurrió al Quijote, ni estuvo experimentando con sustancias raras y alucinógenas durante el fin de semana, sino que se la pasó genial con cada una de las 222 páginas de Firmin, aventuras de una alimaña urbana, uno de esos libros fabulosos escrito por el estadounidense Sam Savage y que se convirtió en best seller gracias al boca a boca, lo que le permitió atraer la atención de Seix Barral y entrar en los grandes circuitos. En una primera etapa, había sido publicada por una pequeña editorial de Minneapolis.
















Título: Firmin