La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, de Stieg Larsson

Cuando reseñé Los hombres que no amaban a las mujeres les comenté que leerla representaba subir a un tobogán y arrojarse a toda velocidad, por la dificultad de su primer capítulo y por el vértigo, la rapidez y el compás del resto de la novela; el primer tomo de la saga Millennium me sorprendió muchísimo, ya que creía que iba a encontrarme más con literatura de verano, que con una verdadera joya literaria. ¿Recordaré igual la continuación de la saga? ¿Quedará en mi memoria La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina? La respuesta no es “ní”. Tampoco es “no”. Digamos que es “ni”
La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina narra, entre otras tantas cuestiones, temas tan importantes como el tráfico de mujeres para ejercer la prostitución y la vinculación de políticos, policías y periodistas en ese oscuro y repudiable negocio; ésta será la investigación que nos mantendrá adictos a lo largo de las casi 800 páginas que contiene el libro; mientras tanto, y sin ser para nada un tema secundario, conoceremos qué fue de los principales personajes de Los hombres que no amaban a las mujeres: Lisbeth Salander y Michael Blomkvist; así podremos ver a la joven hacker disfrutando de un merecido y millonario descanso por el Caribe y al afamado periodista deleitándose en las mieles de la victoria, tras el descubrimiento del Caso Wennerström, que recuperó su credibilidad y convirtió en un éxito total a la revista de investigación Millennium.
Los hombres que no amaban a las mujeres, de Stieg Larsson

A lo largo de mi vida leí la bibliografía completa de Gabriel García Márquez, ese genio colombiano que no deja de encandilarme con sus historias; quince libros de José Saramago, maestro de los maestros, reposan en una de las estanterías de mi piso a la espera de ser releídos; solo me falta la última novela de Mario Vargas Llosa para afirmar que las disfruté a todas. Camus, Wilde y Cervantes son culpables de mis madrugadas sin dormir, Flaubert, Shakespeare y Hemingway logran que viaje en el tiempo y en el espacio sin moverme del sofá. Y estos son solo algunos ejemplos de mi historial de lecturas.
Con semejante pasado resulta lógico que rechace las modas, los best sellers, las trilogías de vampiros, noches, lunas, magos, los libros de verano o la literatura barata. Por eso no quería saber nada de Stieg Larsson, ni aspiraba a formar parte de los fanáticos de la saga Millennium ni deseaba leer Los hombres que no amaban a las mujeres.
[Haz clic en "leer más para seguir leyendo la reseña de este libro]
La reina en el palacio de las corrientes de aire, de Stieg Larsson
Editorial: Destino
Páginas: 854
ISBN: 9788423341610
Valoración: 9/10
Tras disfrutar mucho con “Los hombres que no amaban a las mujeres” y algo menos con “La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina”, termino ahora la trilogía Millenium con “La reina en el palacio de las corrientes de aire” (¿Quién se inventa estas traducciones tan enrevesadas?); lo hago con pena, pues en mi opinión, la tercera parte es la mejor de las Trilogía.
¿Qué hubiese pasado si no hubiera muerto Stieg Larsson repentinamente y hubiese terminado los cuatro volúmenes que pensaba escribir? Sinceramente no lo sé, pero muchos, entre los que me encuentro, hubiéramos disfrutado mucho continuando las aventuras de los protagonistas.
Hablar del volumen final sin desvelaros parte de la trama no es sencillo, por lo que omitiré hablar del estado de cada personaje, centrándome en la visión global que tengo sobre el libro.
Igual que en la reseña de “La chica que soñaba con...” me quejaba de lo amateur que parecía la escritura de Larsson, he de decir que esta vez me ha sorprendido gratamente, pues sus descripciones absurdas son escasas, aunque los cafés, los sándwiches y las Billy Pan Pizza seguirán apareciendo hasta la última página.
(Haz clic en "leer más" para seguir leyendo la reseña de este libro)
La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, de Stieg Larsson
Editorial: Destino
Páginas: 752
ISBN: 9788423341009
Valoración: 8/10
Hace poco les conté la grata impresión que me causó el primer volumen de esta trilogía, “Los hombres que no amaban a las mujeres”. En estos días, he devorado con la misma ansia el segundo episodio de la trama Millenium, “La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina”.
Es difícil contaros la impresión que he tenido de este libro sin revelaros algún “spoiler”, por lo que intentaré pasar muy por encima del argumento, para que a nadie le fastidie la sorpresa.
La historia termina con los protagonistas, Salander y Blomkvist, distanciados. La primera, disfruta del dinero “pirateado” a Wennerstrom viajando por distintos lugares del Caribe y pensando qué hacer con su vida. Ella será la gran protagonista de este segundo volumen y conoceremos más de esta enigmática chica, de la que poco sabemos.
Mientras tanto Mikael Blomkvist disfruta del éxito de su libro y su reportaje en la revista, aunque sigue preguntándose qué habrá sido de Salander, de la que no sabe nada desde hace un año. Tan emprendedor como siempre, se meterá de lleno en un reportaje sobre el trafficking (tráfico de mujeres).
Aún así, literariamente hablando, esta obra no tiene mucho interés, no aporta nada nuevo a la literatura, pero a mí me ha servido para conocer más profundamente al escritor. Ya voy notando mejor sus fallos y alabando sus virtudes.
(Haz clic en "leer más" para seguir leyendo la reseña de este libro)
Los hombres que no amaban a las mujeres, Stieg Larsson
Editorial: Destino
Páginas: 665
ISBN: 9788423340446
Valoración: 9/10
Quien esté al tanto de la literatura actual, a estas alturas ya sabrá todo, o casi todo, sobre Stieg Larsson y su trilogía “Millenium”. Cada día observaba entre amistades y conocidos que yo era de los pocos lectores que todavía no se habían embarcado con su primer episodio, “Los hombres que no amaban a las mujeres”. Por lo que, tras haber sido muy bueno este año, les pedí a mis queridos Reyes Magos que me trajeran el pack con los tres libros, y como niño aplicado que soy, empecé el primer tomo el mismo día 6 de enero.
El libro engloba muchas cosas, y me ha creado multitud de sensaciones. Tantas que es difícil hacer una crítica más o menos corta en la que condensar mi opinión sobre este Best-Seller. También es difícil dar una opinión sobre la trama sin desvelar datos importantes, por lo que seré cauto.
El argumento, desde el principio, es interesante. En 1966, Harriet Vanger, nieta y protegida de un magnate industrial (Henrik Vanger), desaparece misteriosamente de la isla de Hedeby, propiedad de la multimillonaria familia. Ya en pleno Siglo XXI, un Henrik Vanger octogenario sigue obsesionado con poder algún día solucionar el misterio, y hallar el culpable de la muerte de Harriet. Las sospechas se ciernen sobre muchas personas, la mayoría miembros de la familia Vanger, siempre tan mal avenida. Su último intento para esclarecer el suceso es encargado a Mikael Blomkvist, un famoso periodista, condenado recientemente por difamación. Aunque este brillante periodista se basta para ir descubriendo nuevas pistas, aparece en escena una persona de lo más desconcertante, Lisbeth Salander, una jovencita con aspecto anoréxico, pero con una mente brillante y superdotada para las investigaciones.
(Haz clic en "leer más" para seguir leyendo la reseña de este libro)















