Dublinesca, de Enrique Vila-Matas
Título: Dublinesca (2010)
Autor: Enrique Vila-Matas
Editorial: Seix-Barral, 2010
Páginas: 328 p.
ISBN: 9788432212789
Un maravilloso y divertido viaje por la literatura y la vida.
En lo tocante a los libros, no soy muy amigo de novedades. Hay muchos buenos títulos por leer, así que, ante uno nuevo, prefiero tomármelo con calma hasta poder verlo con perspectiva: si es bueno, seguirá ahí dentro de un tiempo, si no, me habré evitado una mala lectura.
Sin embargo, esperaba Dublinesca con impaciencia. Enrique Vila-Matas me gusta, eso ya lo sabía, pero no era consciente de que me gustase tanto hasta que me he sorprendido contando los días que faltaban para el lanzamiento. Ahora, con el libro recién terminado, me doy cuenta de hasta qué punto este autor catalán se ha convertido en uno de mis favoritos y de que lo ha hecho poco a poco, libro a libro, sin armar ruido ni darse importancia.
Si me limitase a hablarles de la cara más explícita, más obvia, de la trama de Dublinesca, me bastaría con decir que trata sobre un funeral por una época de la literatura que está desapareciendo poco a poco. Les contaría que hace ya dos años que Samuel Riba, el protagonista, cerró su editorial, que se encaminaba inexorablemente a la quiebra -tanto por su fidelidad a la alta literatura frente a la tiranía del best-seller gótico y zarandajas similares, como por sus escasas dotes empresariales-, y dejó la bebida, que estaba arruinando su salud y su matrimonio. Ahora, encerrado en su piso barcelonés, intenta llenar el vacío que le dejó el abandono de su activa vida profesional y social yendo del ordenador al ventanal, desde dónde observa “lo que pasa cuando no pasa nada”, y de vuelta al ordenador; una rutina sólo interrumpida por las visitas cada miércoles a la casa de su ancianos padres, poblada de educados fantasmas familiares. En realidad, él mismo se está transformando en un fantasma.
[Haz clic en "Leer más" para seguir leyendo la reseña de este libro]














