En casa

En casa, de Marilynne Robinson

en-casa-marilynne-robinson

Es esta novela un extraordinario ensayo sobre la familia, un catálogo de las múltiples formas que tienen de hacerse daño personas que se aman, un compendio del dolor que se puede causar y soportar no pese a amarse, sino precisamente por amarse. Todo un estudio sobre el paraíso invivible que es a veces la familia, el lugar del que huir y el lugar al que volver, el único sitio al que acudir cuando no hay otro en el mundo, aun sabiendo que es el único sitio del mundo al que no se debe ir. El conjunto de esta novela con Gilead, la anterior de su autora de la que espero sinceramente que sea una serie de ellas, más que buena es extraordinaria y más que recomendable es imprescindible.
Leer la reseña completa del libro "En casa" “En casa”

Memorias del subsuelo

Memorias del subsuelo, de Fiodor M. Dovstoievski

Memorias del subsuelo

Dentro de la narrativa de Dostoievski, es ésta una obra atípica, una rareza, y lo es no porque el tema que trata sea en realidad tan diferente de lo habitual, sino porque para un autor acostumbrado a tratar de decirlo todo con mucho, es extraño comprobar como dice mucho con poco. Es por tanto esta novela corta una puerta de atrás a la obra de Dostoievski, una puerta austera, despojada de todo tipo de ornamento y que conduce a su objetivo a través de un camino voluntariamente alejado de las concesiones estéticas, o mejor, deliberadamente dotado de una estética tétrica, negativa.… Leer la reseña completa del libro "Memorias del subsuelo" “Memorias del subsuelo”

Los papeles póstumos del Club Pickwick

Los papeles póstumos del Club Pickwick, de Charles Dickens

Los papeles póstumos del club Pickwick

Generalmente, apenas llevo leídas unas páginas de un libro sin que aparezca un mujik, alguien que pague en kopeks o que recorra distancias en verstas, me mustio un poco hasta que me aclimato a un hábitat que ni es ruso ni se me antoja a estas alturas el mío natural. Pero con Dickens no, con él nunca necesito esfuerzo de adaptación ni periodo de aclimatación alguno, volver a Dickens es volver a casa y si en literatura se puede aplicar el concepto de puerto seguro, por derecho propio se le debe aplicar a él.
Leer la reseña completa del libro "Los papeles póstumos del Club Pickwick" “Los papeles póstumos del Club Pickwick”

Un paseo por el lado salvaje

Un paseo por el lado salvaje, Nelson Algren

Un paseo por el lado salvaje

Nelson Algren no es el primer escritor que tiene el honor de que le dediquen una calle en la ciudad en la que vivió, sin embargo es probable que sea el primero al que la presión popular de los vecinos obliga a que le retiren la distinción porque no sólo no se sienten orgullosos de su vecino sino que se niegan a que se les relacione con él. Podría pensarse que es la culminación lógica de una carrera literaria cuyo primer paso conocido fue el robo de una máquina de escribir que llevo al autor en ciernes a la cárcel, pero no, la explicación probablemente sea más sociológica que literaria, porque desde un punto de vista cultural es incomprensible.… Leer la reseña completa del libro "Un paseo por el lado salvaje" “Un paseo por el lado salvaje”

Moscoviada (II)

Moscoviada, Yuri Andrujovich

Moscoviada

Una crónica del hundimiento de un mundo ya en franca desintegración es lo que escribió Yuri Andrujovich con esta Moscoviada que constituye una despedida de una época, el retrato de la decadencia de una sociedad que a duras penas puede disimular la amargura. Describe el autor de modo original, hiperbólico y en ocasiones grotesco el fin de la era soviética, ese ambiguo momento en el que la esperanza de libertad se comienza a intuir pero el día a día sigue girando en torno al gris, y todo ello desde la perspectiva de un autor ucraniano y la problemática de las nacionalidades, de la diferencia en el reino de la homogeneidad.Leer la reseña completa del libro "Moscoviada (II)" “Moscoviada (II)”

El último Dickens

El último Dickens, Matthew Pearl

El último DickensAntes que nada hay que decir en su favor que esta novela tiene un objetivo claro y lo cumple con creces: entretener. Es un thriller absorbente, de los que no dan respiro, con el atractivo añadido del concurso de personajes reales, especialmente Charles Dickens, y de una trama que gira en torno a la búsqueda del manuscrito de la última e inconclusa obra del genial autor, aunque no sólo.

La obra es esclava de su género, esto es, sacrifica la profundidad psicológica de los personajes y la complejidad estilística en pro de la fluidez, el ritmo y la trama, y el resultado es un libro muy fácil de leer, de ritmo trepidante y con una sabia administración de los sucesos para mantener la atención sin altibajos desde el principio hasta el final.

Leer la reseña completa del libro "El último Dickens" “El último Dickens”

Siete cuentos japoneses

Siete cuentos japoneses, de Junichiro Tanizaki

Siete cuentos japonesesEn la contraportada de este libro se dice, citando a Edward Seidensticker, que “Tanizaki es a las mujeres japonesas lo que Nabokov a las mariposas”, comentario que me sorprendió porque si bien es cierto que Vladimir Nabokov era un reputado o lepidopterólogo, lo que cabe imaginar que haría con ellas, como es costumbre, debía ser básicamente capturarlas y clavarlas con alfileres en el soporte en el que mantuviera su colección de breves bellezas muertas, como dice la canción. Y me pareció una cita no del todo afortunada para promocionar el libro porque a las mentes mínimamente inquietas bien podía evocarles más una suerte de sadismo que un conocimiento profundo del alma femenina.
Leer la reseña completa del libro "Siete cuentos japoneses" “Siete cuentos japoneses”

Chéjov comentado

Chéjov comentado, de Antón Pavlovich Chéjov

Chejov comentado

Sentado como cada tarde en el jardín de aquella casa triste de provincias, el anciano Akim Efímovich dejaba pasar las horas abrazado a un pequeño libro cerrado del que jamás se separaba, pero que ya nunca abría dado lo avanzado de su pérdida de visión. Sin embargo le hacía compañía y, a diferencia de todo lo demás que se la había hecho en el pasado, no le había abandonado. Pasaba las tardes abrazado a su libro cerrado y mirando todas las cosas que ya no estaban, miraba las alegres reuniones, las partidas de cartas, el samovar, los partidos de lawn tennis, en fin, la vida que había en el jardín cuando el jardín estaba vivo y le visitaba alguien más que Iván Antonovich, el anciano médico que cada tarde pasaba por allí y, sentado en el tocón del cerezo que hacía las veces de lápida y notario de la difunta alegría de otros tiempos, demostraba que la edad había despojado su concepto de la compañía de todo accesorio diferente del vodka.Leer la reseña completa del libro "Chéjov comentado" “Chéjov comentado”

El hombre boscoso

El hombre boscoso y otros relatos, de Rafael Lorente

El hombre boscoso

Creo no faltar a la verdad si califico este libro de rareza, lo cual, lejos de suponer merma alguna en su valoración, es todo un elogio. Es una rareza por su personal y difícilmente comparable estilo, por su recurrente llamada a la comunión con la naturaleza (en 1979, tiene su mérito) y por la voz propia que Rafael Lorente, tan valiente como libre, le supo dar a sus relatos, y sospecho que a cualquiera otra de las múltiples actividades que desde la diplomacia a la promoción turística o a la poesía ocuparon su vida.Leer la reseña completa del libro "El hombre boscoso" “El hombre boscoso”

Camino de sirga

Camino de sirga, de Jesús Moncada

Camino de sirga

Los caminos de la literatura (y de la memoria) son inescrutables. En este caso, además, son fluviales. Hace no mucho, escribiendo la reseña de El baile de Natacha, de Orlando Figes, recordé las bellas páginas que el autor dedicaba al cuadro de Iliá Repin “Los sirgadores del Volga”, y lo mucho que me gustaron tanto aquellas palabras como el propio cuadro. Ayer, leyendo una recopilación de cuentos rusos (de Clásicos Vergara, magnífica) me topé un cuento de Dimitri Narkísovich Mámin-Sibiriak, a quien no conocía, llamado “Rompientes”, que también trata, y con bastante profundidad, de la vida de los sirgadores, aunque en este caso no del Volga, sino del Chusovaia.… Leer la reseña completa del libro "Camino de sirga" “Camino de sirga”

Desde los bosques nevados

Desde los bosques nevados, de Juan Eduardo Zúñiga

Desde los bosques nevados

Tras este precioso y evocador título se esconden dos regalos, uno para el lector, quien no sólo encuentra en estas páginas unos textos maravillosos sino el espectáculo desbordante de una pasión (en mi caso compartida), y el otro para el escritor, quien pasados los ochenta años vio recopilada en este volumen toda una vida de artículos y ensayos, en definitiva, toda una vida.

Porque este delicado y erudito libro es sin duda la obra de una vida, y como tal debe ser leída, con un respeto equivalente a la dedicación del autor a los autores rusos del XIX (muy especialmente a Turguenev) y a través de ellos a un compromiso ético y una visión humanista de la vida.… Leer la reseña completa del libro "Desde los bosques nevados" “Desde los bosques nevados”

Londres es de cartón

Londres es de cartón, de Unai Elorriaga

Londres es de cartón

Hay ocasiones en las que uno nota sensaciones extrañas en los ojos, un cosquilleo difícil de describir que bien puede corresponderse con un estado de ánimo un tanto particular, como por ejemplo un derrame de entusiasmo mediante el que éstos pierden poco a poco su alma de escritor. También es probable que se deba a un aumento de dioptrías. En el segundo caso es recomendable una visita al oftalmólogo, pero en el primero, que es sin duda más infrecuente pero también mucho más dramático, es conveniente que un escritor como Unai Elorriaga se cruce en el camino de esos ojos desgastados, y no sólo por el disfrute lector que supone, que es grande, sino por la inyección de entusiasmo, de amor por la literatura que cualquiera de sus libros provoca en quien se enfrenta a la apasionante tarea de desentrañar su alma.… Leer la reseña completa del libro "Londres es de cartón" “Londres es de cartón”