La anomalía

Reseña del libro “La anomalía”, de Hervé Le Tellier

la anomalia


En algún lugar de la blogosfera de cuyo url no quiero acordarme (tengo que aprovechar que escribo estas líneas un 23 de abril aunque se publiquen cuando el algoritmo tenga a bien subir) leí que esta novela era de género negro, y en otra, de la que no es que no quiera sino que no me acuerdo, que tenía una variedad de géneros, entre ellos el negro. Pues para nada. Solo porque entre la, aproximadamente, docena de personajes a los que seguimos haya uno que sea un asesino a sueldo y se dedique precisamente a eso la novela no tiene porqué definirse dentro de ese género. Nein. Esta novela es puritita ciencia ficción y no hay discusión posible.

Y ciencia ficción de la buena, eh. De la cojonudamente buena. La que se lee con avidez y entusiasmo, la que a la vez plantea preguntas y deja múltiples posibles respuestas en el aire para que sea finalmente el lector quien deba decidir ¿qué ha pasado?, ¿por qué ha pasado?, ¿y qué haría si algo de esto llegara pasar fuera de estas páginas, en su propia vida real?

La novela empieza muy bien con capítulos en los que vamos adentrarnos en las vidas de esa docena de personajes. Personajes muy bien perfilados, creíbles y veraces, con sus problemas, miedos y alegrías, personas normales como todos nosotros a los que, no obstante, no se les llega a coger cariño, tal vez por ser demasiados y, repito, a pesar de estar muy bien construidos tanto ellos como sus entornos y circunstancias personales. Y sin embargo – y teniendo clarinete que no es ningún problema lo de no encariñarse con nadie en un libro, que conste– creo que es absolutamente necesario que haya tanto personaje e incluso más. No se hace difícil identificarlos ni recordar quién era Fulanito ni que hacía Menganito. La pluma de Le Tellier es consistente y sólida en este aspecto.

Todos estos actores formarán parte de la tripulación de un avión que transporta un total de 243 pasajeros. En mitad del vuelo algo sucede, una gran tormenta, pero afortunadamente no hay mayores contratiempos y el avión aterriza. Es el 10 de marzo de 2021. Tres meses más tarde, el mismo avión con los mismos pasajeros, exactamente los mismísimos 243 pasajeros aterrizan en Nueva York.

¿Qué ha pasado? Saltan todas las alarmas, se reúnen científicos, biólogos, astrofísicos,… y todo aquel que de alguna manera pueda arrojar luz en este inmenso “qué cojones ha pasado”.
Por supuesto, también tendrán su espacio para hipotetizar filósofos y representantes de las principales religiones.

“Ya lo había dicho ella, que Dios sería un problema…”

Y también hay que abordar el asunto de qué hacer con los dobles, la atención psicológica tanto a los originales como a las copias antes y después de que cada uno conozca a su respectiva copia. ¿Cómo reaccionarán? Es sabido y está demostrado que polos iguales se repelen. A mí no me gustaría tener que enfrentarme a mí mismo. ¡Qué pereza!

En resumen el libro es puro enganche, pura droga anfetamínica que no puedes dejar de chutarte. Ver como los propios científicos no encuentran explicación y recurren a películas como Matrix o Regreso al futuro, referencias frikis, o a figuras como Platón, para intentar comprender algo es sumamente chocante, pero muy divertido a la vez.

Lo mejor, en mi opinión es todo el previo, o sea, unas tres cuartas partes del libro, hasta que los pasajeros de uno y otro vuelo se conocen. Esa parte es demasiado breve, no se explaya tanto como me hubiera gustado. Por eso he dicho antes que incluso sería bueno que hubiera más de los once o doce personajes principales que se nos presentan. O bien, que se le hubiera dedicado más atención a la vida posterior a la anomalía.

Por otra parte, mi preferida ni siquiera es una pasajera, sino la científica Meredith, que es la que aporta el toque de humor, ingenio y chispa en medio de toda la crispación.
En resumen, una lectura de lo más entretenida, bien desarrollada, con documentación sólida pero sin agobiar con tecnicismos, un ritmo rápido, una narración cuidada y una trama muy muy atractiva y con un final perfecto. Yo no le daría otro.

La anomalía es una lectura obligada si te gusta la ciencia ficción o si, simplemente, te gustan las historias extrañas que te hacen preguntarte cosas mientras lees.

1 comentario en «La anomalía»

  1. ¡Hola!
    La leí hace poco y me gustó (la clasifiqué como novela de suspense y de ciencia ficción). También a ti te ha llamado la atención el tema de los personajes, aunque diferimos en alguna cosa. A mí me parecieron demasiados (yo no sentí que tantos fueran realmente necesarios) y tampoco conseguí encariñarme o empatizar con ninguno, desde mi punto de vista hubiera sido mejor que se centrara más al menos en uno o dos, aunque luego hubieran cuatro o cinco secundarios. Pero la novela merece mucho la pena, no me extraña que ganara el Premio Goncourt. hace nada
    ¡Saludos!!

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