El Código Da Vinci

El Código Da Vinci, de Dan Brown

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Este es el libro que una vez que se lo empieza no se lo deja. Te embriaga. El código da Vinci te deja inconsciente en relación al tiempo e incluso le gana la batalla al sueño nocturno. Es verdad que Dan Brown no se preocupa en utilizar un lenguaje que lo catapulte entre los grandes escritores del nuevo siglo. Francamente, ¿Importa? Puede que para quienes admiramos la pluma de grandes escritores, este libro es otro más de esas epidemias anuales que se instalan en todo el mundo para crear una obsesión efímera.  No podría negar que yo misma lo deje relegado todo un año y con plena abstención de la película.Leer la reseña completa del libro "El Código Da Vinci" “El Código Da Vinci”

El misterio de la casa Aranda

El misterio de la casa Aranda, de Jerónimo Tristante

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Hace ya tiempo que tenía ganas de leerme este libro, pero resulta que siempre había alguno más atractivo en mi estantería esperando a ser elegido. El motivo por el que no me decidía a leerlo es bastante simple; nunca me he sentido atraído por las novelas de detectives. En mis 26 años, y con una lista de libros leídos ya bastante considerable, no he leído nunca ninguna aventura de Sherlock Holmes o de Hércules Poirot, por lo que es de esperar que su versión española, Víctor Ros, tampoco me agradara en exceso.Leer la reseña completa del libro "El misterio de la casa Aranda" “El misterio de la casa Aranda”

El Talento de Mr. Ripley

El Talento de Mr. Ripley, de Patricia Highsmith

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Señoras y señores, les pongo en contexto: hablamos de un libro que se publicó allá por el 1955, la época de la presidencia de Eisenhower en EEUU, el mismo año en que Disneyland abre sus puertas y también el año de la dimisión de Churchill en Gran Bretaña. Época de grandes acontecimientos y grandes esperanzas que latían aquí y allí después de la resaca de la Segunda Guerra Mundial. Época que bullía de nuevos ricos, de las primeras generaciones bien asentadas en las que algunos de sus hijos podían permitirse el lujo de vivir a costa de sus padres…

Y ahí es donde empieza esta historia.Leer la reseña completa del libro "El Talento de Mr. Ripley" “El Talento de Mr. Ripley”

El psicoanalista

El psicoanalista, de John Katzenbach

 

El psicoanalista, de John Katzenbach

Como librero, una parte de mi tiempo de trabajo la dedico a recomendar libros. Pero a veces, son los clientes los que me recomiendan libros a mí. Eso es lo que me pasó con “El psicoanalista”. Un cliente me “vendió” este libro como su preferido de novela negra, y al explicarme el argumento prácticamente en éxtasis, me convenció de que era un libro que debía leer.

El argumento es bastante sencillo: Frederick Starks es un hombre de 53 años, viudo, con una vida bastante anodina y centrada en su trabajo de psicoanalista. Es una persona muy racional, acostumbrada a hablar mucho y actuar poco.… Leer la reseña completa del libro "El psicoanalista" “El psicoanalista”

Aurora boreal

Aurora boreal, de Asa Larsson

 

Otra novela negra que surgió del frío

Aurora boreal, de Asa Larsson

 

Quizá por coincidencia en apellido y procedencia, los adictos a Millenium han buscado en esta novela una nueva dosis. El libro de Asa, que en otros paises ha funcionado bastante bien, acaba de introducirse en nuestro mercado.

La historia se podría resumir en: “una joven abogada, muy asertiva, que ejerce en Estocolmo, tras recibir una llamada de socorro de una amiga de la infancia, se siente comprometida, enfrentándose a su lado más racional, el de la capital, a volver a su pueblo natal, donde se ha producido el asesinato de un popular líder religioso de un singular movimiento cristiano”.… Leer la reseña completa del libro "Aurora boreal" “Aurora boreal”

Out

Out, de Natsuo Kirino

Pero, ¿quién lee novela negra?

A veces, mientras espero pacientemente a que llegue mi parada, me resulta inevitable observar a las personas silenciosas que, hombro con hombro, se agolpan a mi alrededor. Las miro buscando detalles, pistas, que me revelen algo sobre esos desconocidos con los que comparto el espacio físico del interior del transporte público, la sensación de falta de aire fresco, la frustración ante el atasco, los vaivenes en los frenazos, de los que todos nos recuperamos lo más rápidamente posible, reestableciendo nuestras fronteras corporales como si el contacto ocasional fuese algo absolutamente inapropiado, pero por desgracia, frecuente e inevitable.Leer la reseña completa del libro "Out" “Out”