
Libros infantiles de hoy y de mañana 25
Suele suceder que nos encontramos con un libro, vamos leyéndolo, y parece que nos habla desde sus páginas, como si fuera un pequeño monólogo interior que alguien, sin conocerle, ha puesto en palabras y habla de nosotros, de esas experiencias que hemos tenido o nos hubiera gustado tener – lo mismo da -. Puede que yo, al sentir que siento la pasión por los libros, me vea muchas veces encadenado a las páginas de un libro como si fuera la realidad que estoy viviendo en esos momentos. Y eso no es malo, sino todo lo contrario. Eso implica que el autor ha conseguido tocar la tecla exacta, removerla, y darle el sonido que se requiere para que nos sintamos acompañados. Hoy hablo de un libro así, para jóvenes sí, pero también para todos.