La caída de la casa Usher

Reseña del libro “La caída de la Casa Usher”, de Edgar Allan Poe y Raúl García

La caída de la Casa Usher

Antes de King, de Verne, de Conan Doyle. Antes de La historia interminable, de El perro de los Baskerville, de El asesinato de Rogelio Ackroyd, de muchas de las aventuras de Los cinco, de Miguel Strogoff, de La piedra blanca… Antes de todo eso, lo primero que leí por iniciativa propia, ya lo he dicho alguna vez, fue a Poe, y nunca a Lovecraft. Todas las historias que pude. Todo, salvo la poesía y el ensayo Eureka. Tendría que releer todo alguna vez, pero no soy yo de releer con todo lo que me queda aún por leer, aunque bueno, ¿quién sabe?… Leer la reseña completa del libro "La caída de la casa Usher" “La caída de la casa Usher”

Manifiesto por la lectura, de Irene Vallejo

¿No os pasa que para algunos libros necesitáis cierto empujón que os anime definitivamente a leerlos? Pregunto esto porque yo en alguno de los Sant Jordi que nunca fueron de este fatídico 2020 fui a la librería de mi pueblo y me compré El infinito en un junco, el que podríamos decir que ha sido el libro revelación de este año. Pero aun sabiendo que me iba a apasionar, que probablemente se desmarcaría como una de las lecturas de mi año lector, fueron pasando los meses y nunca me acabé de animar a empezarlo. Lo miraba, me convencía de que ese tenía que ser el siguiente, pero siempre se adelantaba otro.… Leer la reseña completa del libro "Manifiesto por la lectura, de Irene Vallejo" “Manifiesto por la lectura, de Irene Vallejo”

El hombre que llegó a ser rey, de Rudyard Kipling

El hombre que llegó a ser reyHe comenzado el Año de La Salvación, releyendo un relato. Sí, sólo uno, pero uno de extraordinaria factura, por supuesto que sí. Se trata de un texto clásico, muy conocido: El hombre que llegó a ser rey, del maestro de maestros Rudyard Kipling. Un relato que fue llevado al cine por John Huston y protagonizado magistralmente por Sean Connery y Michael Caine allá por mediados de los setenta. Pero además, como ocurre con otros clásicos, este también ha sido adaptado en varias ocasiones para su representación teatral y, a lo largo de más de un siglo, traducido y editado en innumerables formatos: en ediciones ilustradas, en forma de comic, en antologías clásicas, en recopilaciones de autor o de temática oriental, o como lo ha hecho esta vez la editorial Fórcola, con una edición muy especial y muy cuidada en la que se nos aporta un enorme valor añadido: primero y, principalmente, una traducción nueva y actualizada a cargo de Amelia Pérez de Villar (debo decir que la redefinición del título del cuento es un acierto en toda regla si nos atenemos, únicamente, a lo que nos cuenta el texto), en segundo lugar, un interesantísimo prólogo de carácter histórico y geográfico a cargo de Eduardo Martínez de Pisón, y, por último, un emotivo epílogo del conocido periodista y ensayista Ignacio Peyró.… Leer la reseña completa del libro "El hombre que llegó a ser rey, de Rudyard Kipling" “El hombre que llegó a ser rey, de Rudyard Kipling”

Los dioses muertos (Canto de Prometeo), de José Antonio Fideu Martínez

diosesmuertos

Es raro que tome notas cuando leo un libro con vistas a su reseña. Muy raro. Como mucho lo que suelo hacer es subrayar algunas frases o párrafos que me parecen especialmente significativos o representativos del tono o del tema del libro. Es raro que tome notas cuando leo un libro, pero con este lo he hecho. Porque no quería dejarme nada en el tintero, a pesar de que algo me dejaré, consciente e inconscientemente.

Los dioses muertos es un prodigio literario que sabía que iba a leer en cuanto leí la sinopsis, y que calificaría dentro de un género que no sé si existe pero que aquí está: la ciencia ficción mitológica.… Leer la reseña completa del libro "Los dioses muertos (Canto de Prometeo), de José Antonio Fideu Martínez" “Los dioses muertos (Canto de Prometeo), de José Antonio Fideu Martínez”

Yo voy soñando caminos, de Antonio Machado

 

 

yo voy soñando caminosNo todo el mundo sabe mucho de mí, pero sí hay dos cosas que son fácilmente deducibles de mis escritos, tanto en prosa como en verso, y mucho más en mis reseñas: Soy machadiana y soy feminista.

Yo voy soñando caminos, quizá por eso me enamoré de un soriano, que como la mayoría, no vivía allí, pero me llevó a conocer esos Campos de Castilla que en el corazón siempre lleva…, y con él he visitado a Leonor, la joven esposa de D. Antonio Machado a la que nunca falta una flor sobre su lecho eterno. Nunca.

También juntos hemos visitado aquel Castillo donde inmutables al paso del tiempo siguen sus ruinas sobre el Duero, y sí, vi esos álamos dorados con cifras que son fechas e iniciales que son nombres de enamorados.… Leer la reseña completa del libro "Yo voy soñando caminos, de Antonio Machado" “Yo voy soñando caminos, de Antonio Machado”

El camino del tabaco, de Erskine Caldwell

El camino del tabacoDe acuerdo: Caldwell no es ni mucho menos Faulkner, vamos a empezar por ahí. Pero Caldwell, contemporáneo de aquel, bien podría ser su primo carnal. Y es que El Camino del Tabaco es una de las mejores novelas que usted leerá jamás sobre ese sur tan mágico y decadente de los años treinta que tanto nos gusta recordar.

Sin embargo, quieto ahí. En esta, al igual que ocurre con la mayoría de las novelas del primo, no se encontrará usted con hombres tristes y derrotados pero siempre rectos y bien peinados y con gabán. Ni saldrá Escarlata O’Hara jurando que nunca más pasará hambre mientras el sol nos ofrece una imagen romanticona de Tara.… Leer la reseña completa del libro "El camino del tabaco, de Erskine Caldwell" “El camino del tabaco, de Erskine Caldwell”

Relatos de los héroes griegos, de Roger Lancelyn Green

relatos

No me canso de revisitar las aventuras y desventuras de los héroes, semihéroes, dioses y mortales de la mitología griega. Ni de la vikinga. (La cristiana ya cansa y no es tan rica y original –y eso que copia bastantes cosas de las dos anteriores y de otras cuantas–). Pero no, hoy toca la griega.

Hay tantas y tantas historias y leyendas sobre sus personajes y se han contado tantos millones de veces y de formas diferentes, que parece mentira que sigan siendo tan poderosas, atractivas y fascinantes y que, aunque conozcamos de pe a pa el mito de, por ejemplo, el minotauro o el de Perseo valiéndose del reflejo del escudo prestado por Atenea para cortar la cabeza a Medusa o el de los doce trabajos de Hércules, no nos importa (o al menos no a mi) volver a leerlos y disfrutarlos.… Leer la reseña completa del libro "Relatos de los héroes griegos, de Roger Lancelyn Green" “Relatos de los héroes griegos, de Roger Lancelyn Green”

Suttree, de Corman McCarthy

SuttreeEstos últimos días, releyendo la novela Meridiano de Sangre -y volviendo a disfrutar y a estremecerme con ella, incluso más que la primera vez que la leí, hace ya unos cuantos años- llegué a la conclusión final. Y es la que sigue: digamos que, posiblemente, si hay un autor (llamémosle contemporáneo o actual) que aglutina en su prosa casi todo lo que me gusta encontrar en una novela, seguramente ese sea Corman McCarthy. Y estoy seguro que usted, y quizá usted también, que siempre busca libros que le zarandeen de lo lindo, que le quiten por unos días el puto móvil de las manos o le hagan apagar la televisión, replantearse quiénes somos, adónde vamos y cosas por el estilo, estoy seguro, decía, que usted piensa (o pensará cuando lo lea) lo mismo que yo.… Leer la reseña completa del libro "Suttree, de Corman McCarthy" “Suttree, de Corman McCarthy”

La niña que amaba las cerillas, de Gaétan Soucy

la niña que amaba las cerillasSi usted me pidiera, sin ton ni son, que eligiera una novela (y sólo una) para recomendar a todo el mundo sin excepción antes de irme definitivamente a la mierda, yo siempre le hablaría de La niña que amaba las cerillas, del canadiense Gaetán Soucy; un libro que estos días pegajosos vuelvo a releer con avidez, asombro (infinito) y horror (intacto). Y que Faulkner me perdone, allá donde quiera que esté.

Si después usted me preguntara por qué elijo éste y no otro, yo le leería con fervor el primer párrafo, y luego quizá apostaría unas cañas sobre cuántas veces más lo leerá usted a lo largo del día, o incluso de la semana, o de los próximos meses.… Leer la reseña completa del libro "La niña que amaba las cerillas, de Gaétan Soucy" “La niña que amaba las cerillas, de Gaétan Soucy”

Relatos autobiográficos, de Thomas Bernhard

Relatos autobiográficosHace cientos de años, cuando asistía ingenuamente entusiasmado a talleres literarios en Madrid, a cursos de escritura, de relato y soplapolleces por el estilo, terminábamos las clases centrándonos en este asunto capital del que, en realidad, habíamos estado hablando de una u otra forma y durante todo el rato, porque todo gira en torno a lo mismo, a la voz narrativa del escritor, esa especie de alma fantasmagórica que vive agazapada muy adentro, escondida detrás de las visiones y los terrores de cada uno, de sus anhelos o decepciones y que, en muchas ocasiones, incluso, continúa ahí toda la vida, sin revelarse y viviendo al margen de las trivialidades y las gilipolleces que algunos/as deciden escribir.… Leer la reseña completa del libro "Relatos autobiográficos, de Thomas Bernhard" “Relatos autobiográficos, de Thomas Bernhard”

La cólera, de Javier Olivares y Santiago García

colera

Fuerza. La primera viñeta, una lámina con dos tonos bien diferenciados, amarillo y ocre, bien podría ser un cuadro de Rothko. Fuerza. En la segunda ya vemos un guerrero al fondo, con la silueta reconocible y comparable al de las representaciones humanas en las ánforas griegas. Fuerza. Cuerpo, piernas corriendo, una mano sujetando la lanza y la otra protegiendo el rostro con un escudo, con el mencionado fondo rothkiano. Aquiles liderando su tropa y un ejército cuadriculado, tiralineado y bien plantado frente a él. Fuerza, fuerza y más fuerza visual, y muda, desde el principio en este titánico, mastodóntico replanteo de la Iliada (que se completa y redondea también con retazos de La Odisea), que entra por los ojos y de la que, no lo sabíamos, pero queremos más y más de una historia que aunque es archiconocida y ha sido versionada, contada por arriba y por abajo, del derecho y del revés… sigue hipnotizando y volviendo a nosotros de vez en cuando (si es que alguna vez la hemos abandonado) y de la que siempre se acaba descubriendo algo nuevo (no tenía ni idea, por ejemplo, de que Aquiles, por orden de su madre, se disfrazó de mujer en el harén de un tal Nicomedes para evitar que Ulises le reclutara).… Leer la reseña completa del libro "La cólera, de Javier Olivares y Santiago García" “La cólera, de Javier Olivares y Santiago García”

¡Absalón, Absalón!, de William Faulkner

¡Absalón, Absalón!Ya le conté en otra reseña anterior como conocí a Faulkner. Lo de los azotes en el culo y todo eso. Bien, pues vamos a decir que El Jefe y yo empezamos nuestro idilio muy poco a poco, como me habían recomendado. “Éntrale por Santuario. Con el tiempo prueba El Villorrio, Luz de agosto o Mientras agonizo y cuando le tengas en el bote ataca El Ruido y la Furia. Luego, dale aire. Pero NUNCA, ¡NUNCA!, bajo ningún concepto, te atrevas antes de tiempo con ¡Absalón, Absalón!

Y así lo hice. Y tenían razón. Porque esta novela, para mí, es el Everest de Faulkner, aunque algunos digan que no.… Leer la reseña completa del libro "¡Absalón, Absalón!, de William Faulkner" “¡Absalón, Absalón!, de William Faulkner”