Publicado el

La forma del agua, de Guillermo del Toro y Daniel Kraus

La forma del agua

La forma del agua“Al amor. En sus muchas manifestaciones y formas.”

Así comienza esta historia, con esta sincera dedicatoria de los creadores. Y es que este es el principal tema de esta brillante novela, que se manifiesta de formas diversas desde sus primeros capítulos. Porque todos aquellos que conocemos, en especial, la obra de Guillermo del Toro, sabemos que este es uno de los temas que más aborda en sus películas y creaciones. Aunque, de forma más especial que este, sabemos que en sus historias siempre destaca lo diferente al ser humano. Los monstruos que quizás no sean como siempre nos hemos imaginado…

Y así es La forma del agua. Una obra que se aleja demasiado de lo convencional, en todos los sentidos, y se centra en personajes olvidados, marginados por la sociedad, para darles un hueco en el mundo. Tanto Elisa, la protagonista, una joven muda sin apenas amigos, limpiadora y con una vida aparentemente normal, como el resto de los personajes que se van incorporando a lo largo de la trama.

Aunque no me sorprendió, porque me encanta este matiz de Del Toro, que seguramente haya matizado junto a Daniel Kraus, todos aquellos que aparecen en esta novela se sienten fuera de la sociedad y esta novela se ha convertido en todo un homenaje a ellos. Como héroes, pero también como villanos, ya que deben tomar decisiones que afectarán también a personas inocentes. Y me ha gustado mucho que muestre ambas caras, que todos los seres humanos tenemos, pero que no siempre se muestran como deberían. Y esa forma de conectar todos estos aspectos tan humanos con “el monstruo”, ese otro personaje, esa especie de anfibio, que aparece en medio de la novela para trastocar las vidas apacibles de todos ellos. Y cómo se desarrolla una bonita y real historia de amor y amistad que transpasa todas las leyes de lo que es real y lo que no lo es.

Y esto, aunque quizás sea lo más especial de La forma del agua, no es lo único. Me ha encantado la forma de narrar de estos dos brillantes creadores, descriptiva y repleta de detalles, y también de reflejar los aspectos más importantes de la sociedad estadounidense de los años 50 y 60, en los que se ambienta esta original novela. Además, su particular retrato del legendario sueño americano, que cómo no, también aparece aquí, es increíble. Porque nada es imposible para aquellos que creen en ello… Nada.

Esta historia, que ha tenido la increíble suerte de haber logrado un Oscar en la gala de este año, me ha sorprendido por su capacidad de adaptar una necesidad humana universal, que es la necesidad de amar y ser amados, y enfocarla en una relación de amor desinteresada y tremendamente real entre una mujer y un ser ficticio. Ha sido un placer leer esta novela y disfrutarla de principio a fin junto a sus personajes, ni héroes ni villanos, lo mejor es que son una mezcla de ambas cosas. Me ha parecido increíblemente interesante y me ha dejado con la sensación de una lección aprendida: no juzgar a nada ni a nadie por lo que parece, sino dejarse llevar por los sentimientos y las emociones que despiertan los hechos. Pero no solo los hechos empíricos, sino también todo aquello que no podemos ver, pero que sí podemos sentir.

Esta es de esas historias valientes, reales a pesar de ser fantásticas, y originales, pese a tratar un tema que casi todos los libros tratan. La cuestión es la sensibilidad en cómo lo tratan los creadores y todo lo que son capaces de transmitir, tanto en esta novela a través de las palabras, como en la película, a través de la música y las imágenes en movimiento. La forma del agua es ternura e inocencia y tiene las dosis perfectas de realidad y fantasía para atrapar a cualquiera.

[product sku= 9788492915996 ]
Publicado el

Dieciocho meses y un día, de Paz Castelló

Dieciocho meses y un día

Dieciocho meses y un díaLas movilizaciones del 8 de marzo, en defensa de la equiparación de derechos entre mujeres y hombres, fueron todo un éxito en toda España («Desde el ‘No a la guerra’ y la de Miguel Ángel Blanco no había visto nada así», oí decir en más de una ocasión). Sin hacer un análisis profundo, no cabe duda de que una de las principales razones de ese apoyo masivo que demostró la sociedad española es que las peticiones que se hicieron en las calles y plazas de nuestro país eran (y son) tan razonables como justas: eliminar la brecha salarial, combatir con mayor eficacia la violencia machista, fomentar desde las escuelas el conocimiento de los logros de las mujeres a lo largo de la historia… De entre ellas, hubo una que, escuchada a modo de lema, me revolvió por dentro: «Las calles de noche también son nuestras». Qué tristeza, pensé, tener que pedir a gritos algo tan básico.

Ese miedo a la violencia machista lo ha recogido excelentemente Paz Castelló en su tercera novela, Dieciocho meses y un día, aunque de una forma poco habitual. Y es que en esta historia ya no se puede hacer nada por la víctima: Lola fue asesinada a tiros por un motorista hace algo más de un año. Su amiga Sabina logró reconocer bajo el casco a Eugenio, su exmarido, pero no consiguió convencer al juez de ello y la coartada que le ofreció su nueva novia bastó para que fuese absuelto. Además, desde el mismo momento en que se produjo el incidente Sabina, pintora de profesión, desarrolló una severa agorafobia, que le hizo encerrarse en su ático de Peñíscola a cal y canto. No obstante, una vez que conoce la noticia de la puesta en libertad de Eugenio, decide buscar la forma de que se imparta justicia, con la esperanza añadida de que eso sirva para poder poner fin a su cautiverio autoimpuesto.

Castelló, que ya dio muestras el año pasado de su talento en el campo de la novela de suspense con Mi nombre escrito en la puerta de un váter, cambia completamente de temática, aunque no abandona su particular forma de construir el entramado de la novela. Así, la escritora alicantina continúa dando suma importancia a la creación fidedigna de los personajes, a los cuales va dotando de personalidades más o menos complejas por medio de las largas descripciones de estos y de la inclusión de monólogos interiores, sobre todo en el caso de la protagonista, Sabina Lamer. Esto nos permite conocer los motivos que la llevan a prolongar su encierro voluntario y contribuyen a empatizar con su causa, aunque esta no sea otra que acabar con la vida del asesino de su amiga para volver a recuperar la suya.

La trama se va cocinando a fuego lento y hasta bien pasado el ecuador del libro bien podría parecer que nos encontramos ante una foto fija, en la que todo gira en torno a la angustiosa situación vital de Sabina. Pero al igual que en su anterior novela, Castelló sabe cuándo debe tocar las teclas adecuadas para provocar giros inesperados de guion y mantener al lector pegado al texto. Así, al tiempo que con sus cuidadas descripciones te mantiene pendiente del tortuoso hacinamiento en el que vive la protagonista, va intensificando la trama poco a poco, sin prisa ninguna, hasta que, sin darte cuenta, como les ocurre a los cangrejos cuando son cocidos, te acaba abrasando en el tramo final del relato.

Dieciocho meses y un día, ganadora del premio Letras del Mediterráneo, confirma a Paz Castelló como una maestra en el manejo de los tiempos y renueva la manera de plantear un tema tan incómodo como, por desgracia, habitual: la desprotección a la que se ven sometidas tantas y tantas mujeres por el simple hecho de serlo.

[product sku= 9788416517008 ]
Publicado el

No todo está olvidado, de Wendy Walker

No todo está olvidado

No todo está olvidadoEstamos ante un thriller psicológico, en sentido literal y estricto; bueno, más estricto aún sería calificarla de “thriller psiquiátrico”, porque el narrador -inolvidable, por cierto, y, lo adelanto ya, uno de los grandes logros de la novela, para bien y para mal-, Alan Forrester, es psiquiatra, y mucho tiene que decir en la trama la ciencia psiquiátrica o, más estrictamente, la psicología de cada personaje y la indagación en sus mentes. Así es como llegamos a Freud. Freud o lo que de él quedó en la cultura de masas, pasado por el tamiz de Alfred Hitchcock, que ya en su Recuerda y en su Marnie, la ladrona nos enseñó, para siempre jamás, que uno sana al instante de sus traumas más profundos, de cualquier carácter y cualquier capacidad destructora, en el momento en que recuerda claramente el momento y origen de esos traumas. Así de fácil y así de limpio. Y, aunque eso haya quedado desmentido hace tiempo, algo de ese mensaje -el poder curativo del recuerdo- hay en este No todo está olvidado. Que, lo digo desde ya, es un gran acierto editorial de Umbriel, un thriller diferente y con mayor profundidad y más meollo que la mayoría de las novelas que se editan bajo esa etiqueta de género.

Curiosamente, la cultura popular también tiene en gran estima el tópico de que, para seguir adelante en la vida lo más incólumes posible después de un acontecimiento crítico, uno debe olvidarlo. Para la adolescente Jenny Kramer, violada durante una hora entera, no es así. Lo descubre de la peor forma posible después de que sus padres, al ir a verla en el hospital, decidan dar su autorización para que a Jenny le administren una nueva droga capaz de impedir que los recuerdos traumáticos queden grabados a fuego en la mente. En otras palabras, que la droga ha hecho que Jenny olvide su violación. Los padres y los médicos creen que, así, será como si nunca la hubieran violado, pero no es cierto. Jenny no puede soportar su existencia y, cuando las cosas llegan a un punto crítico, ella misma decide que quiere tratar de recuperar su recuerdo. Para poder sanarse, para poder seguir adelante. Un psiquiatra con muy buena reputación y que no ha fracasado en (casi) ni uno solo de los casos que ha tratado, Alan Forrester, será el encargado de tratarla.

Pero Jenny, Alan y su familia viven en una comunidad muy pequeña, Fairview, donde todo el mundo se conoce y los traumas y los delitos de algunos muy probablemente salpiquen a otros. Además, en Fairview es muy difícil guardar secretos, sobre todo si son sucios y vergonzosos. Y no es Jenny quien tiene motivos para avergonzarse, sino la gente que la rodea, aquellos en quienes más confía.

La historia, teñida de tonos oscuros desde el comienzo, adquiere tintes aún más negros según avanza la narración, que nos es suministrada exclusivamente por el doctor Forrester, un personaje al que conocer es odiar. Méritos hará para ganarse nuestro odio o, al menos, nuestra aversión, no se preocupe el lector; bien pronto se dará cuenta de ello. Lo malo es que no tenemos más fuente de información que nuestro buen y arrogante doctor, con lo cual, incluso aunque sospechemos que no merece nuestra confianza, no tenemos más remedio que seguir escuchándole.

No todo está olvidado es una potente parábola sobre el poder del recuerdo, pero, sobre todo, del poder de enfrentarse a lo que se recuerda. No es verdad, dice, lo que nos aseguraba el doctor Freud, o lo que se dice que aseguraba; no basta recordar, ésa es la parte fácil (aunque a veces sea extremadamente dura). Lo verdaderamente difícil, el verdadero desafío, es qué haces con ese recuerdo, con esa verdad. Si obviar la realidad y mirar para otro lado no es una solución y, además, a la larga, resulta autodestructivo, elegir la realidad implica también el deber de la valentía y del amor por uno mismo: muchas veces no existirá siquiera la opción de la venganza, sino, solamente, la de la aceptación incondicional de lo que ha sucedido y la decisión de seguir viviendo, pese a todo. El de la joven y valiente Jenny Kramer es el personaje más importante y más modélico de esta novela; es el personaje más positivo, el que decide seguir adelante pase lo que pase. Pero también el resto de los personajes -la mayoría, o casi todos, podemos decir, profundamente defectuosos en el plano moral- tienen algo que enseñarnos. Todos ellos buscan una verdad, su verdad, y buscan aceptarse a sí mismos pese a esa verdad que les indica que son imperfectos, que no son la versión de sí mismos que una vez soñaron.

Estos mensajes llegan de forma gradual y natural, mientras disfrutamos de un thriller que nos reserva muchas sorpresas y nos deja con un desenlace muy bien pergeñado y, además, muy en consonancia con el resto de la historia.

No todo está olvidado ha cosechado gran éxito en EEUU, y demuestra que Wendy Walker, abogada de profesión, ha acertado plenamente al orientar su carrera hacia la escritura.

[product sku= 9788492915927 ]
Publicado el

Mi nombre escrito en la puerta de un váter, de Paz Castelló

Mi nombre escrito en la puerta de un váter

Mi nombre escrito en la puerta de un váterAún no lo he vivido en mis propias carnes, pero es por todos conocido que la aventura por la que tiene que pasar un escritor novel —e incluso no tan novel— para publicar sus obras hoy en día es enormemente compleja y, en muchos casos, desoladora. Es cierto que actualmente el recurso de la autoedición está al alcance de todos; hay varios ejemplos de personas que han conseguido llegar a un público numeroso a través de este método, pero si obviamos estos casos puntuales, de nuevo la realidad nos muestra como, casi diariamente, libros en los que sus autores han puesto horas y horas de esfuerzo y de cariño quedan huérfanos de lectores. Esto que se debe, seguramente, más a la dificultad para hacerse ver en el hiperpoblado mundo literario que a la calidad de los textos.

Mauro Santos, el protagonista de Mi nombre escrito en la puerta de un váter, la última novela de Paz Castelló —quien, por suerte, sí que ha encontrado una editorial que le publique sus obras— es uno de esos escritores de indudable talento al que, sin embargo, no le ha acompañado la suerte a la hora de difundir sus textos. Por cosas del destino Germán Latorre, un conocido presentador de televisión, descubre su trabajo y le ofrece escribir para él, de forma que las novelas resultantes se publiquen bajo el nombre de Latorre. Que sea su negro, vaya. La relación es un éxito, tanto a nivel económico como de prestigio, debido a la calidad de los textos y a la fama del falso escritor, pero un buen día Mauro, cansando de que éste se lleve sus méritos, decide dejar de escribir para él. Esta situación se une a su participación en un reality literario en el que, para más inri, uno de los miembros del jurado es su antiguo mecenas, que hará todo lo que esté en sus manos para obligar a Santos a retomar su trabajo a su sombra.

La novela me enganchó desde muy pronto y creo que eso se debió en su mayor parte al estilo narrativo de la autora. Periodista antes que escritora, Castelló demuestra ser una gran creadora de tramas, ya que en esta novela las tenemos de todo tipo: un triángulo amoroso, toques de humor ácido, una fuerte crítica a los medios de comunicación y a la industria editorial, una pizca de esoterismo…y más ingredientes que prefiero no mencionar para no desvelar demasiado, ya que considero que otro de sus grandes alicientes es la capacidad de sorprender y de dar fuertes giros al guion, especialmente a partir de la segunda mitad del libro. Aunque confieso que intuí el final—son muchas horas de mi vida invertidas en ver capítulos de Castle—, Castelló ha logrado que fuese alargando mis sesiones de lectura noche tras noche. Las ojeras del día siguiente, muchas veces, son el síntoma de cuanto te está gustando un libro (y las mías han sido grandes y profundas).

No voy a desvelar más, por tanto, pero no puedo sino recomendar esta lectura a todos aquellos que quieran disfrutar de un relato que atrapa desde el principio, con unas subtramas y unos personajes muy bien construidos. Tengo la intuición de que Paz Castelló no va a tener que hacer de Mauro Santos para ningún Latorre aunque, tal y como vende la situación del mercado editorial en Mi nombre escrito en la puerta de un váter, no me quiero ni imaginar la cantidad de escritores que vivirían felices en ese papel.

[product sku= 9788492915910 ]
Publicado el

Copygirl, de Anna Mitchael y Michelle Sassa

Copygirl

CopygirlHay dos tipos de personas: las que siguen al rebaño y las que crean sus propias normas. Kay lo ha tenido siempre muy claro y sabe que ella pertenece al grupo número dos. Aunque eso, en Nueva York, ciudad de los estereotipos y de los rebaños por excelencia, donde la gente se muere por ser como la persona que tiene al lado, intentar crear tus propias normas es bastante traumático y agotador. Kay es publicista. Bueno, casi. Es una copygirl, una especie de becaria que tiene que hacer malabares con su tiempo para poder cumplir con todo lo que su jefe le pide. Para colmo, está enamorada de su compañero de trabajo. Aunque sabe de sobra que este parece sentirse más atraído por las infinitas piernas de otra publicista. Una publicista de verdad. No como ella. Ella se tiene que quedar por las noches intentando crear un logo adecuado para una comida de gatos. Mientras que la de las piernas infinitas recorre todos los bares de Manhattan recopilando contactos para la empresa.

Me imagino que será una cuestión de publicidad el hecho de que este libro se venda como una fusión entre Mad men y El diablo se viste de Prada. Comparar una historia con la famosísima comedia protagonizada por Anne Hathaway es muy peligroso. Para mí, Miranda Priestly, a la que da vida Meryl Streep (aquí introduzco una grandísima reverencia) es la peor jefa con la que uno se podía topar. ¿Tu jefe es odioso? PUES MIRANDA LO ES EL DOBLE. Por eso al leer Copygirl, lo he hecho con pies de plomo, intentando en la medida de lo posible no comparar ambas historias. Está claro que El diablo viste de Prada fue una gran novedad en nuestras vidas y que, llevada a la gran pantalla, se ha convertido en la obra de referencia cuando pensamos en un becario. Por eso mi consejo es el siguiente: no busques una Miranda en esta historia, pues no la vas a encontrar. No las compares. Piensa únicamente en Kay y en su desastrosa vida. Así disfrutarás el triple de este libro de Anna Mitchael y Michelle Sassa.

Dejando de lado las comparaciones y concluyendo con que estas son tremendamente odiosas, tengo que decir que con Copygirl me he desternillado de risa. Kay es una chica con la que me he identificado mucho: una veinteañera que parece no encajar en ningún sitio. Pero si algo bueno tenemos las dos es que somos conscientes de ello y nos encanta. A Kay le gusta ser diferente, tener aficiones que parece que su entorno no comparte, ir al trabajo a trabajar y no a lucir sus Jimmy Choo de último modelo con los que se podrían pagar varias letras de una hipoteca. Le gusta quedarse en casa. Y le gusta hacer muñecas de cera (vale, esa es una afición que se sale de mis gustos. Aunque todavía no sé qué me parece, si fascinante o aterradora). Esas muñecas de cera van a ser testigos de su nueva vida, ya que un día, borracha y muy cabreada, decide grabar un video a una de sus ellas. En ese video se desahoga de todas esas preocupaciones que le han estado persiguiendo durante semanas. Se libera poniendo a caldo a su jefe, a su compañera la de las piernas infinitas a la que parece hacerle gracia el chico de sus sueños, a sus padres que tanto se alegran por los logros de sus hermanos pero no por los de ella… en fin, dice todo lo que nunca se atreve a decir. Os podéis imaginar el lío que se monta cuando su mejor amiga, con la que comparte este video, decide subirlo a las redes sociales…

Habréis podido comprobar por mis otras reseñas que me gustan los libros en los que la protagonista es un poco descarriada y que aboga por defender sus ideales. Creo que eso es lo que ahora necesitamos: que nos enseñen a que lo más valioso que tenemos es nuestra personalidad y que es algo que debemos mantener pase lo que pase. No podemos dejar de ser nosotros mismos para intentar “encajar”. No podemos ir con una máscara para, simplemente, agradar a alguien que no es como nosotros. No sé, quizá sea porque a mí siempre me han enseñado a que da igual si a alguien no le gusto como soy. Ya encontraré a alguien que sí que lo sepa apreciar. Por eso, os animo a que dejéis las máscaras en casa y que aprendáis a no seguir al rebaño. Y si es de la mano de Kay, muchísimo mejor.

[product sku= 9788492915859 ]
Publicado el

El tiempo de la luz, de Silvia Tarragó

El tiempo de la luz

El género El tiempo de la luzhistóricoromántico (a falta de un concepto más preciso) vive buenos tiempos. Se trata de un modelo narrativo cuya mayor baza es su facilidad para conseguir la complicidad y la implicación del lector (o televidente, ya que este género se está cultivando en televisión de modo muy fecundo y con éxito, además), ya que cuenta con un argumento particular, centrado de preferencia en un conjunto de personajes a los que se sigue de forma moderadamente igualitaria aunque con protagonismo de uno o dos de ellos, y un argumento general, la historia que verdaderamente se quiere contar y que toca ámbitos más amplios y, quizá, menos atractivos para el lector no especialmente interesado en el género histórico y que busca que le cuenten una historia ficticia con personajes imaginarios y con sentimientos, sucesos y episodios de corte más humano o intimista.

Con frecuencia, aunque no siempre, este género híbrido se apoya, además, en una vertiente marcadamente romántica, interesándose por las relaciones amorosas de los protagonistas, que pueden escorar levemente, además, hacia el subgénero melodramático. Este tipo de narración es la que ha utilizado la autora de El tiempo de la luz, Silvia Tarragó, para contarnos la historia que, es de suponer, verdaderamente la apasionaba: la de la llamada Avenida de la Luz de Barcelona, una galería comercial subterránea -al parecer, la primera de este tipo que se hizo en Europa- que estuvo abierta, con desigual suerte según la época, desde 1940 hasta 1990.

Para contarnos que existió esa edificación y lo que fue de ella, Silvia Tarragó imagina y coloca en ella a unos personajes, adolescentes cuando empieza la historia y, significativamente, se inaugura la galería comercial, y cuya vida pasa por sus episodios más importantes ya sea en la misma galería, ya sea simbólicamente de forma conexa a ella. Así, la protagonista principal, Julia, es una muchacha recién llegada a Barcelona para hacer fortuna y ayudar económicamente a su familia; quien se convertirá en su mejor amiga es Rosita, hija de un repostero establecido precisamente en la Avenida; y otro personaje importante será Coral, cuya familia regenta una perfumería en la misma ubicación. En torno a ellas gravitarán otros personajes, y todos ellos nos contarán, a pinceladas -algo más exhaustivo y detallado no habría casado bien con el género de la novela, haciendo ésta ilegible-, la historia de la Avenida de la Luz y de la España de 1940 a 1990. Hay muchas alusiones al franquismo y sus consecuencias, pero, sobre todo, donde acierta la autora es al pintar un somero retrato impresionista de los usos sociales y de las mentalidades de los españoles de todas esas décadas y de cómo éstos van fluctuando en consonancia con los cambios políticos, los acontecimientos históricos en un contexto más amplio, como por ejemplo la 2ª Guerra Mundial o Mayo del 68, y los avances que se dan en materia de leyes, modas o usanzas. Retrato que, si bien a veces está realizado a brochazos y no deja lugar a los detalles ni a las anécdotas, resulta sin embargo bastante concordante con lo que podemos conocer de la realidad de aquellas décadas por otras fuentes. El testimonio de algunos capítulos de la historia -caso de Mayo del 68, sin ir más lejos- parece algo idealizado y más fiel a la visión de clases sociales acomodadas que a la muchedumbre de hijos de clase trabajadora que vivieron aquellos tiempos, pero aun así, no se puede negar que es también una visión real para parte de la sociedad.

El lenguaje y el estilo de El tiempo de la luz resuenan, en muchos pasajes, con ecos de la novela más decididamente romántica, sin caer ni en lo sórdido y vulgar, ni en lo empalagoso, cosa que hace que los capítulos que describen sentimientos e idilios sean especialmente logrados, y , seguramente, gratos de leer para los aficionados a ese género. Silvia Tarragó maneja especialmente bien, asimismo, la descripción de los sentimientos y la explicación racional que de éstos se puede hacer a veces una persona. Consigue meterse muy bien en el pellejo de su protagonista, Julia, quien debate consigo misma muchas veces sobre lo que siente, y Silvia Tarragó expresa con peculiar elegancia y precisión los recovecos que a veces muestran y ocultan los sentimientos. Así, podemos adivinar exactamente qué siente por cada uno de los personajes con los que se relaciona, especialmente con aquellos a quienes ama, y, lo que es más interesante y original, podemos adivinar por qué siente así. La descripción de los sentimientos amorosos es rica, huyendo de tópicos y prefiriendo describir con dos frases lo que con una sola podría no hallar suficiente explicación y profundidad.

El tiempo de la luz es una novela que combina con tino aliento historiográfico, romanticismo y  el suspense derivado no de una investigación policíaca, sino de los giros y revueltas que a veces da la vida y que depararán sorpresas a los protagonistas de la novela así como al lector.

[product sku= 9788492915866 ]
Publicado el

El umbral

El Umbral

El umbral, de Patrick Senecal

El UmbralParece ser que Patrick Senecal está considerado el Stephen King canadiense. Aunque la asociación sea muy socorrida, disiento categóricamente, al menos a juzgar por El umbral: los dos tienen en común cultivar la ficción del género de terror, y ahí se acaban las similitudes. Ni en estilo, ni en preferencias autorales, ni en personajes se parecen lo más mínimo. Ello no quiere decir que los dos no puedan gustar por igual al lector; pero, aviso: para disfrutar de El umbral hace falta tener el estómago muy bien asentado, y es preferible evitar su lectura en las sobremesas, así como en momentos de bajo estado de ánimo.

  Sigue leyendo El umbral

Publicado el

El club de Hexam Place

El club de Hexam Place

El club de Hexam Place, de Ruth Rendell

El club de Hexam PlaceRuth Rendell es una de las reinas inglesas contemporáneas del suspense y, ante la avalancha de los últimos años de novelas procedimentales policiacas, basadas en la descripción de las rutinas policiales, casi siempre en un mundo lleno de brutalidad, violencia y defectos morales por parte de los propios guardianes de la ley, ella se sigue manteniendo fiel a su estilo y a sus temáticas habituales, con un enfoque psicológico interesado en el mundo interior de los personajes y en sus contradicciones, que a menudo desembocan en tragedia.

Sigue leyendo El club de Hexam Place

Publicado el

El Código Da Vinci

el-codigo-da-vinci

El Código Da Vinci, de Dan Brown

el-codigo-da-vinci

Este es el libro que una vez que se lo empieza no se lo deja. Te embriaga. El código da Vinci te deja inconsciente en relación al tiempo e incluso le gana la batalla al sueño nocturno. Es verdad que Dan Brown no se preocupa en utilizar un lenguaje que lo catapulte entre los grandes escritores del nuevo siglo. Francamente, ¿Importa? Puede que para quienes admiramos la pluma de grandes escritores, este libro es otro más de esas epidemias anuales que se instalan en todo el mundo para crear una obsesión efímera.  No podría negar que yo misma lo deje relegado todo un año y con plena abstención de la película. Pero después, si el fenómeno se instala, tengo que probarlo para entender porque todos hablan de Dan Brown

.
La historia toma un escenario común e infalible: la célebre París. No necesita introducción alguna como tampoco lo necesita el Museo del Louvre. Y las primeras hojas se dibujan aquí con el condimento justo y necesario: el asesinato de un curador. Es este hecho el que dispara el engranaje de la máquina de enigmas que van a tener al lector pendiente de la resolución (¡Querer adivinarlo, antes que los protagonistas, va a ser en vano!). Pero toda historia necesita un guía para que nos conduzca a través del laberinto y Brown coloca a dos protagonistas: el profesor de Harvard Robert Langdon y la especialista en criptología Sophie Neveau.

[product sku= 9788495618603 ]
Publicado el

Esto no es justo

Esto no es justo de Sally Nicholls (contraportada)

Esto no es justo, de Sally Nicholls

Ayer me leí “Esto no es justo” de Sally Nicholls. Lo conocí a través del “Qué leer”, en el que venían los dos primeros capítulos. La verdad es que la primera impresión que tuve fue penosa: La portada da miedo, y al leer la contraportada me encuentro esto…

Esto no es justo de Sally Nicholls (contraportada)Esto no es justo de Sally Nicholls (portada)


Sigue leyendo Esto no es justo

[product sku= 9788489367562 ]