
Clásicos infantiles 5
Hay veces que, en un momento, en uno de esos momentos cuando eres pequeño, te das cuenta que con los libros puede suceder cualquier cosa. Son esos instantes, cuando no tienes más de ocho, quizá nueve años, en que descubres que la literatura, sea en el formato que sea, puede dar rienda suelta a tu imaginación y hacerte ver que estás viviendo dentro de las páginas.
Y ahí estaba yo, queridos lectores, una mañana, no recuerdo muy bien si era mayo o junio (en cualquier caso, hacía calor) leyendo un libro sobre otro niño pequeño que también iba al colegio. Puede resultar una historia simple, tal vez una de esas historias que se convierten en un tópico, pero eso no sucedía, eso, sin saber la razón, no me sucedía cuando me sentaba en mi sillón, con la luz del sol entrando por la ventana abierta, e iluminando las letras y los dibujos que aparecían ante mis ojos. ¿Queréis saber a qué me refiero? Pues sólo tenéis que hacer click para seguir leyendo y descubrir en esta nueva sección de Clásicos Infantiles que desde que somos pequeños, tendríamos que ser lectores.