
Entrevista a Enrique J. Vila Torres, autor de “Historias Robadas”
Abogado de profesión, y escritor por necesidad, esas son las aptitudes más características de Enrique J. Vila Torres. Persona carismática, accesible, y sobre todo luchador por una causa justa como lo es la de los niños robados en este, nuestro país. Una vez leída su libro, “Historias Robadas“ me vi en la necesidad de querer saber más, de conocer la mente que había detrás de un investigador de un tema tan escabroso, tan doloroso, como es el tema de las adopciones falsas que tantas páginas han llenado en los últimos años. Gracias al blog, tuve la oportunidad de ponerme en contacto con él y aquí estás sus respuestas para todos vosotros. Sin ninguna duda, una entrevista que os hará comprender mucho más esta historia negra de nuestro país, y poner luz sobre ella para que se ilumine aquello que algunos quieren permanecer oculta. ¡Disfrutadla!
Para empezar, nos gustaría conocer un poco más tus gustos a la hora de escribir:
1. ¿De día o noche? De noche
2. ¿Un cigarrillo al lado? A veces, pero muy esporádicamente
3. ¿El papel y la pluma han pasado a mejor vida? Para mí sí, los tengo de adorno.
4. ¿La inspiración llega por sorpresa, o sorprendentemente, siempre te pilla trabajando? Trabajando, pasando horas delante del ordenador. En ocasiones, mientras duermes vienen historias que hay que anotar.
5. ¿Quién es tu mayor crítico? Mi novia y yo mismo
6. ¿Qué personaje te gustaría que leyese tu libro? Fernando Sánchez – Dragó de entre los vivos, Confucio de entre los muertos. Los admiro a ambos mucho.
7. ¿Qué libro(s) estás leyendo ahora? “El síndrome E” de Franck Thilliez, “La biblia satánica”, “Así se vende al diablo”, pero que no se asuste la gente, no soy satanista… estoy ilustrándome pues mi próxima novela es un thriller en el que toco esos temas.
8. ¿Qué libro guardas como el más valioso? Todos los de la biblioteca de mi padre.
9. ¿Qué usas para marcar las páginas? Doblo la esquina
10. ¿El mejor lugar para leer? La naturaleza, cuando puedo (que es muy poco), me escapo al Jardín Botánico a leer entre el silencio sereno de los árboles.
Ahora que ya sabemos alguno de tus gustos a la hora de escribir, metámonos de lleno en tu novela…

