
¿Cuál es la naturaleza de un libro? Algunos me diréis que su motivación debe ser leerse y meterse de lleno en su historia. Y tendréis razón, siempre y cuando estemos hablando de una novel. Otros argumentareis que hacernos reflexionar sobre la realidad que nos rodea. Y también tendréis razón, siempre y cuando estemos ante un ensayo, sea de la materia que sea. Pero, ¿qué pensaríais si os dijera que la naturaleza de este libro, de este en concreto, es que juguemos? Hoy en día, los libros inundan las librerías y, más allá de las historias que nos cuentan, no podemos decir que nos encontremos ante algo distinto – siempre y cuando nos alejemos del apartado infantil – juvenil, que intenta siempre variar sus contenidos -. Lo importante de Historias imposibles radica en ese mismo punto. En que no se trata de un simple libro donde abrir sus páginas se convierta en el único acto posible, sino que nos invita a unirnos a aquellos con los que compartimos el día a día para jugar, descubrir, investigar y, sobre todo, pasar un buen rato.
