
El humor, siempre que sea inteligente y empleado con astucia, es uno de los mejores alicientes que tiene un libro para que permanezca entre sus páginas. Una cena en casa de los Timmins es, por resumirlo en esta introducción, ese humor que a mí tanto me gusta y que, aunque sea en pequeñas dosis, me hace disfrutar de un libro. Pocas son las veces que yo puedo decir esto porque, en la actualidad, tendemos a acercarnos más al chiste fácil que a un humor mucho más intricado y con más fondo del que parece. William M. Thackeray nos traslada con esta nouvelle a la casa de un matrimonio que intenta mantenerse en el estatus de siempre, pero donde las apariencias marcarán los pasos para que esa cena a la que alude el título se convierta en un fracaso absoluto. Y puede que yo haya establecido aquí los principales puntos del argumento, que haya recreado aquí la historia completa del libro, pero eso sólo es en la superficie ya que, lo importante de esta obra, no es llegar al final, sino disfrutar sin concesiones de todo lo que hay en su desarrollo y que nos dirige a través de un humor negro y sarcástico por los entresijos pueriles y absurdos de la clase alta, de sus instintos, de su lenguaje e incluso de sus excentricidades. Porque hay que tener talento para hilar fino, y no sólo eso, hay que tener verdadero talento para que el humor llegue al hueco que tiene que llegar.
Sigue leyendo Una cena en casa de los Timmins, de William M. Thackeray