
Matar a papá, de Carina Bergfeldt
Y si, en un momento determinado, se te presentara la opción de matar a alguien que te ha hecho la vida imposible, ¿la tomarías? Los dilemas éticos están a la orden del día y las novelas ponen en evidencia muchas veces lo que se esconde tras nuestros deseos y nuestras necesidades. Una de las preguntas que suele hacérsele a la sociedad en muchas encuestas es si estarían dispuestos a asesinar a alguien que ha cometidos con ellos una injusticia de dimensiones épicas. Y suele suceder que, por miedos, uno siempre responde que no aunque en su fuero interno piense que depende de las circunstancias, que a lo mejor se lo pensaría, que si supiera que se va a ir de rositas puede que lo hiciera. Se le llama: instinto de supervivencia. También llamado: el ojo por ojo. Porque la venganza se disfraza muchas veces de otro tipo de excusas a las que le ponemos nombres rimbombantes para acabar determinando que lo que queremos es que la persona que nos ha hecho daño muera. Tan simple y tan terrible. Porque Matar a papá nos envuelve en uno de esos dilemas de los que hablaba antes, que son los importantes, los que nos describen como personas, los que nos hacen vernos desde lejos y pensar en lo que realmente queremos hacer con nuestra vida. ¿Sigues con el plan o lo dejas pasar? Vosotros tenéis la decisión, y ahora estáis a punto de tener que tomarla.
Un padre que ha sido un tirano toda su vida está a punto de encontrar lo que se merece: la muerte. Una mujer prepara su asesinato, a la vez que un cadáver aparece en la ciudad de Skövde. Mientras la investigación sigue su curso, tres mujeres querrán resolver el crimen por diferentes razones, pero sólo una de ellas tiene otros planes en mente: matar a su padre de la forma más dolorosa que pueda existir.