
¡Me ha dicho mamá que no me quieres!, de Carmen Serrano
El título es evidente. No seré yo quien opina que ser padre es una tarea fácil, exenta de sacrificios, libre de obligaciones, al más puro estilo oasis encontrado en el desierto. Es cierto, la paternidad da algo verdaderamente hermoso: tus hijos. Pero a partir del mismo instante en que esa pequeña criatura entra en tu vida algo va a cambiar y es mucho mejor que nos demos cuenta de ello desde el primer momento. Pero este no es un manual de estilo parental, o al menos no de esos manuales técnicos que invitan a abrir la primera página y cerrarla en la segunda porque de los párrafos que has leído sólo te has enterado realmente de lo que pone en una palabra, cuando todo lo demás eran las enfermedades que el niño puede tener al nacer. Lo que aquí sigue es, por decirlo de una manera simple y llana, para el más común de los mortales (entre los que me encuentro), una oda al sentido común y un grito de guerra contra aquellas malas praxis que son evidentes, pero que en algunos momentos se justifican, sin saber muy por qué. ¡Me ha dicho mamá que no me quieres! Un título revelador por la tristeza que desprende, pero con el que, habiendo tratado en algún momento, por cuestiones de profesión, yo me siento identificado. Quizá por eso este libro me llamó la atención, o quizá es por lo que sigue a continuación de este título tan profético…