
Colegio privado, de Curtis Sittenfeld

Sinceridad ante todo: Nadie le tenía fe a este libro. Escondido, con un nombre demasiado teen, ahí estaba esperando. Hasta que un día, decidí que me lo iba a llevar y así fue. “No puedo creer que vayas a leer ese libro, ni sé porque lo compré”, dijo mi amiga Iael –aunque nunca lo leyó. La contraportada se refería al drama adolescente y mi amiga sólo repetía: “Es como Gossip Girl” (serie norteamericana que pretende mostrar la vida de adolescentes ricos en New York). Colegio Privado de Curtis Sittenfield tenía todas las de perder.
Hace tiempo que tengo un ritual cuando voy a empezar un libro nuevo: lo tomo en mis manos, leo la contraportada una vez más, luego la portada, leo la solapa con biografía del autor, miro la hoja con los datos de las ediciones, el título original, el nombre del traductor. Si hay alguna mención especial de alguna crítica hecha por un periódico prestigioso, entonces la leo. Eso fue el disparador que me puso en alerta: Colegio Privado no era tan “común” como se creería. El New York Times, The New Yorker y el Washington Post estaban entre los medios citados con sus críticas muy positivas.
Cuando lo terminé, ni dudé en saber que tenía que reseñarlo. Todo lo que no me esperé, estaba encarnado en este libro. Lee Fiora es una chica oriunda de Indiana que decide producir un cambio radical y aplica para obtener una beca en Ault, un internado en Boston. Allí comparte clases con alumnos adinerados, con vidas un tanto particulares.