
Clásicos infantiles 21
Los libros que nos marcan de pequeños tienen algo especial. Puede que las historias no tengan un argumento muy diferente del resto de los libros que hemos leído hasta entonces pero, sin saber muy bien por qué, se mantienen en nuestra memoria y van uniendo generaciones de lectores. Los clásicos infantiles o juveniles nos enseñan que, por mucho que pase el tiempo, su fuerza sigue perdurando, que está ahí, presta a hacer que los niños sigan deseando abrir un libro, vivir sus historias, y conociendo los beneficios que tiene la lectura para ellos. Eso lo consiguen pocos autores que, como si fueran un invitado de lujo en todas las casas del planeta, se quedan para recordarnos aquello que vivimos en las páginas de los libros que escribieron. Hoy, este apartado de nuestra sección infantil, va dirigido sobre una autora que convirtió el mundo de la lectura en un auténtico placer para todos nosotros, tanto los ya adultos como los iniciados, y que nos insufló la pasión por la lectura por mucho que nos intentaran bajar de este apasionante viaje.

