
Los perales tienen la flor blanca, de Gerbrand Bakker
Los perales, efectivamente, tienen la flor blanca, cosa que no sabía pero que he podido comprobar gracias a los prodigios de internet. Uno, cuando piensa en flores blancas piensa en cerezos o almendros, pero Gerbrand Bakker no, él piensa en perales, y créanme, ese es probablemente el extremo menos sorprendente de este magnífico libro. Los perales tienen la flor blanca es una novela no muy extensa, pero increíblemente intensa. Y tal vez eso sí que sea lo más sorprendente, la capacidad del autor para lograr un relato tan emocionante con un estilo tan parco, tan escasamente proclive a las florituras. Lo que tiene que decir lo dice con frases cortas, claras y concisas, los personajes están magníficamente construidos (incluido el perro) sin más datos que los relevantes y la historia transcurre prácticamente sin tramas paralelas ni distracciones. Lo que tiene que pasar pasa, y lo hace delante de los ojos del lector sin trampas ni sorpresas. El descubrimiento no es que con un estilo así se pueda escribir una buena novela, hay muchas, ni tan siquiera que el relato sea como es terriblemente emocionante, el hallazgo es que con un estilo seco y una historia dura se pueda escribir a la vez una novela extrañamente dulce, entrañable. Sigue leyendo Los perales tienen la flor blanca