
Curso urgente de política para gente decente, de Juan Carlos Monedero
La gente, a veces, me pregunta cuál es mi opinión sobre lo que está sucediendo en este país. Y yo, que otras tantas veces no sé muy bien qué contestar, intento resumirlo todo en una frase que se ha convertido ya en una muletilla: nos vamos a la mierda. Esa frase, rayando un poco el mal gusto, resume demasiadas cosas que yo no sé, o no me sale, profundizar. Y podría, porque todos los días nos vemos bombardeados por innumerables despropósitos. Sólo hace falta pasar una página de los periódicos o encender el televisor para darnos cuenta que vamos cuesta abajo. Y también, a veces, cuando parece que ya nada puede cambiar, que todo está siendo lo mismo, aparece una voz discordante, un tono de voz que llena la estancia donde estemos situados, y que convierte todo lo que pensamos nosotros en un discurso tan bien elaborado que sólo nos quedaría arrodillarnos, de una manera metafórica, y aplaudir aquello que estamos escuchando. Esa persona, de un tiempo a esta parte, ha sido Juan Carlos Monedero. A Juan, si se me permite el tuteo, le conocí por una compañera igual de combativa que yo, y fue por ella por la que este libro cayó en mis manos, al principio con miedo, después con la rabia de los que queremos cambiar las cosas, y después con esa sensación de ver que las cosas cambian, que todavía hay voces críticas que convierten un simple libro en algo más, en algo que trasciende más allá de la simple lectura, disponiendo al lector en una posición activa, haciendo que reflexione, que piense, que saque sus conclusiones. Eso, que tan lógico parece, no lo es tanto cuando observamos aquello que rodea este mundo.