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Aún queda mucho por decir

Aún queda mucho por decir, de Rose Aüslander

Aún-queda-mucho-por-decirNo es lo habitual, pero voy a contarles parte de la intrahistoria de esta reseña, creo que es lo suficientemente descriptivo como para que les resulte relevante. Tengo una libreta para anotar cosas relacionadas con las cosas que leo o escribo, lo cual es muy práctico si en un momento dado quiero recordar alguna frase que me llamó especialmente la atención, para incluirla en la reseña por ejemplo, ya que mi memoria es de las que pasarían desapercibidas en una piscifactoría. Cuando comencé a leer Aún queda mucho por decir, comencé a anotar versos, a veces poemas enteros, y a hacerlo francamente emocionado, porque ése de Rose Aüslander no es un libro que se lea sin consecuencias, pero pronto me di cuenta de que de continuar así más que leerlo iba a transcribirlo, así que decidí dejar de anotar como lo estaba haciendo y dejar constancia en el cuaderno únicamente de los número de página en los que había algo destacable. Pero finalmente me di cuenta de que si todo es destacable en realidad no destaca, de forma que era más apropiado sencillamente disfrutar de la lectura y, en caso de necesidad, volver a la obra completa, que es emocionante toda ella, más aun si se le suma la visión de conjunto. Y oigan, que los Moleskines tampoco son baratos y hay muchas lecturas que necesitan su espacio. Así que relajadamente y con el corazón bien abierto, me decidí a leerlo centrado únicamente en disfrutar de la experiencia, y les recomiendo que hagan ustedes lo mismo desde el principio. Si yo no consigo convencerles de la idoneidad de esta idea lo hará Rose Aüslander con sus textos, así que permítanme que les ahorre algo de tiempo. Fin de la metareseña. Sigue leyendo Aún queda mucho por decir