Publicado el

Me acuerdo, de Joe Brainard

Me acuerdo

Me acuerdoQué mal lo he pasado con este libro, de verdad. No lo he pasado mal en el sentido de “qué libro más horrible”, qué rollo, que se acabe ya”. Nada de eso. A mí el libro me ha encantado, pero ha sido una lectura larguísima y llena de interrupciones. Y la culpa es mía, o de Brainard, según se mire.

Voy por partes, que me lanzo. Me acuerdo es un libro inclasificable, porque tiene un poco de todos los géneros. Pero digamos que se mueve entre la narración de unas memorias muy poco convencionales y algo de poesía. Publicado por primera vez en 1970, Me acuerdo resultó ser un libro tan inspirador que, el mismo Georges Perec le copió la idea más tarde con su libro Je me souviens (por supuesto, se lo dedicó a Brainard).  Autores como Perec o el poeta Padgett se preguntaron: “¿Por qué no se nos habrá ocurrido a nosotros una idea tan elemental?”. Eso mismo se habrán preguntado muchos otros. Hasta yo misma me lo he preguntado mientras lo leía. ¿Por qué? Pues porque estas cosas se les ocurren a los genios, a mí desde luego que no. Y qué bien que haya gente tan maravillosa y polifacética como Brainard, que tienen esa lucidez de escribir un libro tan simple y perfecto como este.

La fórmula es sencilla. Todas las frases que contiene este libro empiezan con un “Me acuerdo” y así surge lo que os decía, una especie de autobiografía de lo más original.

“Me acuerdo de, cuando trabajaba en un snack-bar, el coraje que me daba la gente que pedía batidos con leche malteada”.

“Me acuerdo de intentar imaginarme cómo era por dentro”.

“Me acuerdo de fantasear con vivir en el pasado y de tener la ventaja (y en ocasiones la desventaja) de saber lo que iba a pasar antes de que pasara”.

Hay tantos “me acuerdo” en sus casi ciento cincuenta páginas que es imposible no acabar sintiendo una tremenda empatía con Brainard por su forma de narrar sus memorias, a veces poética, a veces divertida, a veces cruel. He disfrutado muchísimo con este libro, lo prometo, pero qué mal lo he pasado también. ¿Por qué? Pues porque para mí ha sido dificilísimo avanzar. Cada vez que leía uno de sus “me acuerdo” me venían a la memoria los míos y he tenido que pararme a escribirlos, por miedo a olvidarlos. Así que leer este libro se ha convertido al final en la escritura de uno propio. Mi propio “Me acuerdo”. Que llevo ya setenta páginas, no os vayáis a pensar que estoy exagerando. Una auténtica delicia que no puedo dejar de recomendaros. Qué forma más maravillosa de recordar junto a Brainard.

[product sku= 9788496867451 ]
Publicado el

En qué pensamos cuando pensamos en fútbol, de Simon Critchley

En qué pensamos cuando pensamos en fútbol

En qué pensamos cuando pensamos en fútbolIgual es un poco exagerado lo que voy a decir, pero tengo la impresión de que hoy en día, en algunos ambientes, queda feo reconocer que a uno le gusta el fútbol. Incluso en conversaciones coloquiales los seguidores de este deporte tenemos que andar a la defensiva, anteponiendo a nuestros comentarios expresiones exculpatorias como “me gusta, pero no soy forofo” o “sé que no me va la vida en ello, pero…”. Y es que es difícil defender desde la razón el interés que los futboleros prestamos a aspectos tan banales como el número de tarjetas amarillas que saca de media un árbitro de la liga portuguesa, el enfado que nos provoca no haber podido fichar al jugador que queríamos en el Comunio o las horas muertas que pasamos delante de un videojuego que nos permite ser los directores deportivos, o directamente, los futbolistas de nuestro equipo favorito.

No obstante, tampoco entiendo el rechazo extremo que provoca en algunos este deporte; como periodista, he conocido a compañeros que directamente repudiaban cualquier pieza, fuese de la calidad que fuese, que se hubiese hecho en torno a un tema deportivo. Son los mismos que creen que el fútbol son solamente 22 millonarios musculados tratando de meter un trozo de plástico hinchado entre tres palos. En el fondo les admiro: hay que ser muy fuerte para mantenerse inmune ante esa bendita enfermedad.

El filósofo inglés Simon Critchley también es consciente de que su pasión por el Liverpool F. C. no proviene de un profundo proceso reflexivo ni le ayuda a construir su soñado teatro de la memoria. Pero eso no le impide buscar (y encontrar) ideas atrayentes en torno al balón y a los seres que lo rodean. Por eso, en En qué pensamos cuando pensamos en fútbol, tras recalcar la escasa importancia real de este juego, Critchley deja los prejuicios a un lado para ofrecer interesantes reflexiones, muy apegadas a su disciplina. Así, en este pequeño libro el autor lanza proclamas tan interesantes como que el fútbol es un deporte con alma socialista, por tratarse de un juego en el que sus partes trabajan para el colectivo y con un objetivo común, pero con un cuerpo profundamente capitalista.

A lo largo de los capítulos, Critchley mezcla la divagación filosófica con sus experiencias personales como aficionado red, así como con numerosos ejemplos de jugadas y eventos del mundo futbolístico, la mayoría muy recientes y conocidas por el gran público (la expulsión de Zidane en la final del Mundial de 2006, el polémico nombramiento de Qatar como país anfitrión de este mismo evento para el invierno de 2022, el teatro de Pepe en la final de la Champions de 2016….).

En sus reflexiones, de no más de tres o cuatro páginas, oxigenadas con fotografías de instantes icónicos de este deporte, el británico hace un esfuerzo divulgativo para acercar sus afirmaciones más complejas al público que, como yo, no tiene unos grandes conocimientos de filosofía. Por ejemplo, dedica bastante espacio a desgranar su idea de que el fútbol es un acto que se mueve entre los mundos de la objetividad y la subjetividad (os prometo que se acaba entendiendo).

Una de las ideas que más se defiende en este libro es la que he comentado al comienzo de esta reseña: la de que un acto que mueve tantas pasiones, sentimientos tan distintos y que trastoca en muchos casos la lógica de nuestros países, lo queramos o no, es mucho más que un deporte. Y, reconociendo, como hace Critchley, que el fútbol no deja de ser un entretenimiento banal, que aporta poco o nada a nivel intelectual y que, en numerosas ocasiones, transmite valores muy poco positivos, el rechazo al mismo no deja de ser algo mucho más necio, ya que significa dar la espalda a una parte de lo que somos.

En qué pensamos cuando pensamos en fútbol, publicado en España por Sexto Piso, contiene muchas frases que merece la pena subrayar, pero me he quedado con una en especial, ya que transmite perfectamente ese vínculo irracional del que tan difícil me resulta escapar: “lo que te mata del fútbol no es la decepción, sino la esperanza constantemente renovada”. Porque, después de otro curso amargo, estoy seguro de que la próxima temporada es en la que la Unión Deportiva Logroñés va a ascender a Segunda División, después de diez años intentándolo. Y voy a ir ahorrando dinero para poder comprar el FIFA para entonces.

[product sku= 9788416677771 ]
Publicado el

La mujer singular y la ciudad, de Vivian Gornick

La mujer singular y la ciudad

La mujer singular y la ciudadHan pasado muchas cosas desde que os recomendé aquí Apegos Feroces, la novela de Vivian Gornick que publicó Sexto piso hace un año. En este tiempo, Gornick se ha convertido en una de las voces más inspiradoras para los lectores españoles. Autoras como Elvira Lindo han escrito sobre la genialidad de Apegos feroces, que ha vendido una barbaridad de ejemplares y ha sido considerado el Mejor Libro del Año 2017 para el Gremio de Libreros de Madrid y distinguido como Mejor Libro del Año de No Ficción por el Cultura(s) de La Vanguardia y otras tantas distinciones. No es poco, ¿verdad?

De nuevo la Gornick, de nuevo Sexto piso publicando una de sus novelas. Esta vez es el turno de La mujer singular y la ciudad, el segundo volumen de sus memorias o la continuación natural de Apegos Feroces. En esta parte vuelve a aparecer la madre, aquel personaje que nos fascinó en la primera entrega y nos hizo pasar tan buenos ratos (aunque no tantos a nuestra escritora). Eso sí, esta vez aparece de forma mucho más sutil, pues el punto de partida y centro de esta entrega es la ciudad de Nueva York.

La mujer singular y la ciudad es una especie de compendio de anécdotas que tienen como eje la ciudad, sus calles, sus gentes y sus rutinas y extravagancias. Y de fondo, la amistad, la soledad, las relaciones personales y los conflictos. Todo, claro está, narrado con la lucidez y autenticidad a la que nos tiene acostumbrados Vivian Gornick.

Un libro que no he podido dejar de subrayar mientras lo leía, que te hace reflexionar sobre nuestro papel en el mundo y en la sociedad, sobre las relaciones tan distintas y peculiares como la de Gornick y su amigo Leonard. Esas relaciones que nos llenan y hacen que seamos quien realmente somos.

Porque la ciudad solo tiene sentido cuando hace soportable la soledad, cuando esa conexión genérica que solo una ciudad como Nueva York puede ofrecer es capaz de reconfortar de una forma que no se puede explicar.

No sé si La mujer singular y la ciudad me ha gustado más que Apegos feroces, creo que aún necesito tiempo para digerir su lectura y saborearla al máximo. Lo que sí sé es que Gornick ha vuelto a fascinarme con su inteligencia y escritura y que leerla debería ser obligatorio. Una maravilla esta Gornick. Ojalá mucho más libros suyos.

[product sku= 9788416677627 ]
Publicado el

Si el Führer lo supiera, de Otto Basil

Si el Führer lo supiera

Si el Führer lo supiera¿Cómo sería el mundo si Alemania hubiera ganado la Segunda Guerra Mundial e impuesto una dictadura nazi a los países derrotados? ¿Y si solo sus aliados japoneses hubiesen tenido el privilegio de dominar una parte del territorio? ¿Y si Estados Unidos se hubiera convertido en Estados Vasallos Unidos de América, tras su derrota en el conflicto bélico? Esa es la premisa de la que parte Otto Basil en Si el Führer lo supiera, novela escrita en 1965, prácticamente la misma que Philip K. Dick plantea en El hombre en el castillo, publicada en 1962. Y, pese a una idea idéntica, nada tiene que ver el desarrollo de una y otra.

Philip K. Dick me fascinó con su libro ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (rebautizada como Blade runner en su adaptación cinematográfica), por lo que hace años leí El hombre en el castillo con grandes expectativas. Un mundo sometido al nazismo me parecía una ucronía apasionante, una distopía aterradora. Pero Philip K. Dick apenas explotó la mina de oro en la que se había adentrado y la lectura de El hombre en el castillo fue una decepción para mí. De ahí que al leer la sinopsis de Si el Führer lo supiera y ver la similitud, me aventurara a averiguar si Otto Basil había sido capaz de sacarle todo el partido que esta premisa prometía.

En Si el Führer lo supiera, Otto Basil nos traslada a los años sesenta del Magno Imperio Germánico. A Höllriegl, nacionalsocialista de pura cepa y funcionario especialista en giromancia, le han encomendado una misión que le hace viajar por todo el imperio, justo cuando el anciano Hitler muere, se desata una lucha por ocupar su puesto y la Magna Iapónica decide atacar a sus aliados alemanes para hacerse con el control del mundo. En esta caótica tesitura, Höllriegl se va encontrando con personajes peculiares que, de una forma u otra, atentan contra los principios del Gran Reich Alemán.

Mientras asistimos a los devaneos amorosos de Höllriegl y a las situaciones disparatadas en las que se ve envuelto, conocemos el contexto macrohistórico a través de discursos de los personajes, los chismorreos y los programas de radio y televisión. Otto Basil nos muestra un mundo dominado por los alemanes en el que el sexo solo se permite para preservar la especie, las minusvalías y los complejos de inferioridad se consideran delito, los judíos se han extinguido —¡y también los psicoanalistas!— y se ha esclavizado al resto de seres humanos que no pertenecen a la raza aria, denominados simios e infrahumanos.

Por momentos, Si el Führer lo supiera parece una ficción exagerada. Sin embargo, muchas de las fantasías de Otto Basil nacen de documentos presentados en los juicios de Núremberg; en ellos, el poder nazi contaba sus planes de futuro para dominar el mundo, y lo paranormal ocupaba un papel relevante. Quien ahonde un poco en la trastienda de la Segunda Guerra Mundial descubrirá que los nazis tenían contratados a videntes para ir un paso por delante en la contienda, y Otto Basil se ha servido de estas excentricidades para asentar su sátira.

Gracias al elaborado contexto político, cultural y social, Si el Führer lo supiera es una ucronía distópica verosímil, y, por eso mismo, inquietante. No sé si Otto Basil leyó la novela de Philip K. Dick, pero sin duda fue el escritor austriaco el que supo sacarle todo el jugo a esta versión alternativa de la historia.

[product sku= 9788416677511 ]
Publicado el

18 libros para leer en 2018

el legado de los espias

Hace pocas horas que despedíamos un 2017 cargado de buenas lecturas. Es tiempo de hacer balance, mirar los últimos doce meses y disfrutar de todo lo bueno leído. Pero también toca mirar al futuro, y las editoriales ya están anunciando sus mejores libros para 2018. El Libros y Literatura hemos hecho una selección de los mejores libros para leer en 2018, o al menos en sus primeros meses de vida.

Grandes autores (Le Carré, Ellroy…) y escritores multipremiados (Atwood, Padura, Ford…); escritores de ayer (Leopardi) y de hoy (Mairal, Knox…); gente de aquí (Somoza, Millás…) y del otro lado del charco (King, Hustvedt…); grandes grupos editoriales y editoriales independientes. Una lista variada que esperemos se amolde a todos los gustos de nuestros lectores.

Aquí empieza nuestra lista de 18 libros para leer en 2018. ¡Disfrutad de ella!

el legado de los espias1. El legado de los espías, de John Le Carré (Planeta. 9 enero)
Peter Guillam, leal colega y discípulo de George Smiley en los servicios secretos británicos –conocidos como El Circo–, disfruta de su jubilación en la finca familiar de la costa meridional de Bretaña, cuando una carta de su antigua organización lo insta a regresar a Londres. ¿El motivo? Su pasado en la Guerra Fría lo reclama. Unas operaciones de inteligencia que habían sido el orgullo del Londres secreto y habían implicado a personajes como Alec Leamas, Jim Prideaux, George Smiley o el propio Peter Guillam están a punto de ser investigadas con criterios perturbadores, por una generación sin memoria de la Guerra Fría ni paciencia para atender a sus justificaciones. Entretejiendo pasado y presente para que ambos cuenten su tensa historia, John le Carré ha urdido una única trama tan ingeniosa y apasionante como la de las dos predecesoras sobre las que se ha basado: El espía que surgió del frío y El topo. El pasado ha venido a cobrarse sus deudas.

Mis rincones oscuros2. Mis rincones oscuros, de James Ellroy (Literatura Random House. 11 enero)
En junio de 1958, James Ellroy tenía diez años cuando recibió la terrible noticia del asesinato de su madre. El cadáver de Geneva Hilliker fue hallado cubierto de hiedra en una cuneta de las afueras de Los Ángeles, estrangulado con una cuerda y unas medias de nylon y con signos evidentes de violación. El caso no se resolvió, pero la brutal muerte marcó para siempre la vida del autor y fue el germen de toda su obra. En 1994, después de publicar el último volumen del «Cuarteto de los Ángeles», Ellroy decidió descubrir la verdad sobre el crimen. Para ello contrató los servicios de un veterano y experimentado «detective» llamado Bill Stoner. A medida que ambos avanzaban en este caso enterrado desde hacía treinta años, Ellroy descubría el misterio que en realidad fue su madre, cuáles fueron sus aspiraciones y por qué decidió salir de un pequeño pueblo de Wisconsin para empezar una nueva vida en Los Ángeles. Mis rincones oscuros relata esta investigación, en una mezcla de crónica negra y memorias confesionales, y se convierte en un libro fascinante que proporciona las claves autobiográficas de sus novelas y, a su vez, en la introducción perfecta a la perturbadora obra de este autor imprescindible de la novela del siglo XX.

La semilla de la bruja3. La semilla de la bruja, de Margaret Atwood (Lumen. 11 enero)
Es un lunes cualquiera de enero de 2013 y Felix pasa el control de seguridad para acceder al centro correccional de Fletcher. Los guardias lo miran con simpatía y benevolencia; para ellos este hombre solo es el señor Duke, un cincuentón que en sus ratos libres se dedica a organizar funciones de teatro con los reclusos. El autor elegido siempre es Shakespeare, y este año el profesor les propone La tempestad. Felix accede sin problemas al recinto de la cárcel, llevando consigo algo muy peligroso pero imposible de detectar a través de un escáner: son las palabras, aún vivas, robustas, sonoras, de una obra donde la venganza viaja a través del tiempo y se instala en el presente. De a poco, ensayo tras ensayo, los chicos de Fletcher, que quizá nunca antes habían oído hablar de Shakespeare, convierten la obra en algo muy personal. Ahí se encuentran con sus fantasmas y con algo de sí mismos que no sabían, pero hay más: Felix, ese profesor terco y a veces aburrido, el día del estreno de la obra también podrá vengarse de quien le arruinó en el pasado.

La transparencia del tiempo4. La transparencia del tiempo, de Leonardo Padura (Tusquets. 16 enero)
A un Mario Conde a punto de cumplir sesenta años, y que se siente más en crisis y más escéptico que de costumbre con su país, le llega de manera inesperada un encargo de un antiguo amigo del instituto, Bobby, que le pide ayuda para recuperar la estatua de una virgen negra que le han robado. Conde descubre que esa pieza es mucho más valiosa de lo que le han dicho, y su amigo tiene que confesarle que proviene de su abuelo español, que, huyendo de la Guerra Civil, la trajo de una ermita del Pirineo catalán. En los bajos fondos de La Habana, Conde da con un sospechoso al que acaban matando. Con el asesinato de otro cómplice, Conde descubre una inesperada trama de galeristas y coleccionistas extranjeros interesados en la talla medieval, y se tropieza inevitablemente con la policía de homicidios de La Habana. Pero, en capítulos intercalados, La transparencia del tiempo también cuenta la epopeya a lo largo de los siglos de la estatua, una virgen negra traída de la última cruzada a una ermita del Pirineo por un tal Antoni Barral, y será otro Antoni Barral quien la salve y se vea obligado a embarcar como polizón rumbo a La Habana.

Recuerdos del primer amor5. Recuerdos del primer amor, de Giacomo Leopardi (Acantilado. 17 enero)
«Heme aquí, pues, enamorado a los diecinueve años […] Pero como necesito dar algún consuelo a mi corazón […] escribo estas líneas para explorar las profundidades del amor y poder recordar con la mayor exactitud cómo irrumpió en mi corazón esta pasión soberana». En diciembre de 1817 Leopardi conoció a Geltrude Cassi Lazzari, prima de su padre, por quien profesó un amor secreto. Ese mismo día empezó la redacción de los dos textos recogidos en este volumen: «Recuerdos del primer amor», publicado por primera vez en 1906, y la «Elegía primera», incluida poco después en los Cantos con el título de «El primer amor». Tanto el diario como el poema del joven Leopardi constituyen dos de los textos más emblemáticos del Romanticismo no sólo por su belleza sino también por su singularísima sensibilidad.

Muerte con pingüino6. Muerte con pingüino, de Andrei Kurkov (Blackie Books. 17 enero)
Viktor es un escritor arruinado: está sin blanca, lo ha dejado su novia, tiene frío. Imaginen si se siente solo que decide adoptar a un pingüino. No sabe que este nuevo compañero de piso, Misha, también está deprimido: suelta suspiros melancólicos cuando chapotea en la bañera de agua helada y se encierra en la habitación como un adolescente. Ahora Viktor no solo está triste, sino que debe consolar a su amigo. Y además alimentarlo. Todo se complica cuando un gran periódico le encarga escribir esquelas de personajes públicos que aún están vivos. Parece una tarea fácil. Pero no lo es: los protagonistas de sus necrológicas empiezan a fallecer en extrañas circunstancias poco después de que escriba sobre ellos. Misha y Viktor se ven atrapados en una trama absurda y violenta. Una novela oscura y luminosa, con humor blanco y negro. Como la vida. Como un pingüino.

La herida7. La herida, de Jorge Fernández Díaz (Destino. 18 enero)
Una monja desaparece dejando un enigmático mensaje, y un colaborador del papa Francisco les encarga a dos agentes de Inteligencia buscarla por cielo y tierra. En paralelo, una operadora política despedida por el gobierno argentino es contratada por el gobernador de un feudo de la Patagonia para mejorar su imagen y evitarle una catástrofe electoral. Con la ayuda de Remil ―un perturbador personaje que trabaja desde las sombras―, ella se vale de todo: espionaje político, compra y amenaza de jueces. Hasta que juntos se topan con un crimen de Estado y una siniestra organización. La herida es un thriller político dentro de una gran novela policial cruzada por cuatro misteriosas historias de amor, que empieza en el Vaticano y viaja a la Patagonia, que se devora con suspenso y que retrata el lado oscuro del poder. Una combinación que solo la pericia del escritor y periodista Jorge Fernández Díaz es capaz de llevar adelante con el pulso y el rigor de una investigación y con un demoledor ritmo cinematográfico.

el origen del mal8. El origen del mal, de José Carlos Somoza (Ediciones B. 18 enero)
«ESTOY MUERTO.» Así comienza el misterioso manuscrito que un conocido escritor recibe de manos de un amigo librero. Son más de doscientas páginas, escritas a máquina y fechadas en 1957. El encargo es muy preciso: debe leerlo en menos de 24 horas. Intrigado, el novelista comienza a leer y se encuentra con una historia de secretos y traiciones contada por Ángel Carvajal, un militar español de la Falange que actuó como espía en el Norte de África. El texto, además, contiene diversas frases que alguien ha subrayado cuidadosamente. Pronto comprenderá por qué era tan urgente que el manuscrito llegara precisamente a sus manos… ¿Puede haber un mensaje oculto relacionado con el tiempo presente? ¿Qué relación existe entre el manuscrito, el librero y el lector? ¿Se puede reescribir la historia?

Entre ellos9. Entre ellos, de Richard Ford (Anagrama. 18 enero)
El libro se compone de dos textos escritos con treinta y cinco años de diferencia. El segundo, dedicado a su madre, ya se había publicado en 1986 de forma autónoma. El primero, centrado en la figura de su padre, es reciente y rigurosamente inédito. ¿Qué historias se nos relatan en este volumen? Las de dos jóvenes de Arkansas, en el corazón de la América profunda: Parker y Edna, que se casan en 1928 y tienen un hijo –el autor– en 1944. La historia de un hombre de carácter bondadoso que se gana la vida como viajante de comercio, pasa mucho tiempo en la carretera, fuera de casa, y muere de un ataque al corazón cuando Ford tiene solo dieciséis años. La historia de una chica con un pasado complicado y un secreto, que quedó viuda a los cuarenta y tuvo que mantener a su hijo… Dos textos bellísimos que evocan la infancia del escritor y las vidas de sus padres, unas vidas que podrían haber sido pasto del olvido como tantas otras, pero que la fuerza de la literatura rescata y convierte en piezas esenciales del universo literario de Richard Ford.

Cuadernos de Kabul10. Cuadernos de Kabul, de Ramon Lobo (Península. 23 enero)
Cuadernos de Kabul nos sumerge en la otra cara de la guerra, la de las pequeñas o grandes historias de las verdaderas víctimas del conflicto: aquellos que casi nunca tienen derecho a protagonizar su propia noticia. Ramón Lobo nos recuerda la lucha anónima de los civiles, el peso de la vida en la retaguardia, el dolor de las personas que tratan de vivir un día más en medio de un enfrentamiento bélico. No como explicación de lo que allí sucede, sino como muestra de una realidad repleta de colores, olores y sabores, de gentes sin derecho a un nombre y a una voz.

Memorial device11. Memorial Device, de David Keenan (Sexto piso. Enero)
Articulada a partir de una alucinógena serie de entrevistas a antiguos miembros de la escena postpunk de la pequeña y desolada localidad escocesa de Airdrie, Memorial Device pretende reconstruir, a partir de los testimonios más delirantes, la corta historia de los legendarios Memorial Device, considerados la mejor banda salida de la ciudad, una banda visionaria, rematadamente underground y maldita, un fulgurante meteoro hacia la nada que parece quintaesenciar a todos los grupos oscuros, abismados y malogrados de aquella época convulsa y febril, empezando por Joy Division. Con esta ficticia indagación documental sobre un grupo igualmente ficticio –que sirve a su vez para presentarnos una heterogénea y extravagante galería de personajes y cartografiar la peculiarísima escena artística y musical del lugar, llena de estrambóticas bandas que hacen de la anormalidad su razón de ser– David Keenan ha escrito una especie de carta de amor deforme y malsano, pero sincero; ha pergeñado un retrato intenso, poético, onírico y conmovedor –y también entrañablemente grotesco– del movimiento postpunk, el movimiento musical más importante desde la psicodelia de los sesenta, como afirmaba el crítico Simon Reynolds. La obra es un homenaje, en última instancia, a la urgencia, la pasión y los sueños de juventud como motores vitales, y a la eterna lucha de cada generación por encontrar su lugar en el mundo; un brindis blasfemo por toda esa recua de adolescentes desorientados cabalgando los caballos desbocados de la música. MEMORIAL DEVICE, la primera y celebrada novela de David Keenan, es un libro visceral, hilarante, profundo y trágico, que capta magníficamente la locura, el sinsentido y las dificultades sociales de esa década mítica que fueron los años ochenta.

Manual de linternas12. Manual de linternas: Incursiones, excursiones y reflexiones científicas, de Marta Magariños (Editora) (Libros y Literatura. Enero)
El objetivo de este Manual de linternas es promover la divulgación científica a través de los libros. La lectura ofrece varias ventajas diferenciales que la hacen particularmente interesante; quizá, la más significativa es que permite la reflexión. La literatura surge de un yo y cuenta con la palabra para conectar con las inquietudes, los aprendizajes y las emociones de otro yo. Es un proceso introspectivo y solitario que, además, permite hacer un paréntesis temporal en el caudal de llegada, dando cabida a la gestación de nuevo conocimiento, a veces, profundamente original. Como dice Antonio Osuna, uno de los autores de este manual, «hay libros que se pueden leer de seguido, pero hay algunos en los que, de vez en cuando, se debe apartar la mirada y dejar que lo que se acaba de leer se asiente».
Manual de linternas pone el foco en libros elegidos libremente por los autores de las reseñas. Hemos tratado de organizarlos en categorías, aunque de una forma un tanto imprecisa, ya que muchos de ellos podrían estar en varias de ellas. Cada categoría se introduce con inspiradoras ilustraciones de María Lamprech, nuestra ilustradora. La mayoría son libros de divulgación científica en el sentido estricto, pero no todos lo son. Algunos tienen más condición de ensayo, otros son memorias o ficción, e incluso hay un cómic. Sin embargo, todos comparten la premisa de transmitir con entusiasmo el conocimiento científico. De modo que este manual no pretende ser en ningún momento una selección de los libros más relevantes de cada campo, pero sí servir como linternas que iluminen nuestras ganas de saber qué hay en la oscuridad de lo desconocido. Esas linternas son cincuenta y un libros con vocación de transmitir y satisfacer el interés por la divulgación científica. Si se quedan con hambre, hemos incluido un listado de libros recomendados por los autores, que deseamos que les resulte de ayuda.

Sirenas13. Sirenas, de Joseph Knox (Reservoir books. 1 febrero)
En los bajos fondos de Manchester, todo tiene un precio. Cuando el detective de policía Aidan Waits es reclutado por una misteriosa rama policial que cumple órdenes de un todopoderoso y millonario miembro del Parlamento británico, sabe que a él también le han puesto precio. La misión es encontrar a Isabelle, la hija del magnate, y para ello tendrá que adentrarse en el oscuro mundo de la noche, donde el dinero y las drogas circulan por clubs sin ley y las jóvenes son tratadas como mercancía. ¿Será capaz de salvar a la chica sin caer en el desenfreno y la corrupción de este nocturno canto de sirena? Joseph Knox es la gran revelación de la novela negra británica y ha sido comparado con Ian Rankin, James Ellroy o Raymond Chandler. Como buen librero, se ha nutrido durante años de los grandes maestros del gé- nero, siendo el responsable de compras de novela negra en Waterstones. Sirenas es su thriller de debut, con el que inicia la saga del detective Aidan Waits. Knox retoma el crime más clásico y hardboiled, en el que hace un guiño a los lectores más alternativos y de culto: cada una de las partes de la novela evoca versos de Joy Division.

Bellas durmientes14. Bellas durmientes, de Stephen & Owen King (Plaza & Janés. 1 febrero)
En esta espectacular colaboración entre padre e hijo, Stephen King y Owen King nos ofrecen la historia más arriesgada de cuantas han contado hasta ahora: ¿qué pasaría si las mujeres abandonaran este mundo? En un futuro tan real y cercano que podría ser hoy, cuando las mujeres se duermen, brota de su cuerpo una especie de capullo que las aísla del exterior. Si las despiertan, las molestan o tocan el capullo que las envuelve, reaccionan con una violencia extrema. Y durante el sueño se evaden a otro mundo. Los hombres, por su parte, quedan abandonados a sus instintos primarios. La misteriosa Evie, sin embargo, es inmune a esta bendición o castigo del trastorno del sueño. ¿Se trata de una anomalía médica que hay que estudiar? O ¿es un demonio al que hay que liquidar?

Los ojos vendados15. Los ojos vendados, de Siri Hustvedt (Seix Barral. 13 febrero)
Iris Vegan, una estudiante de literatura de la Universidad de Columbia, relata sus inquietantes encuentros con personajes neoyorquinos que el azar y la coincidencia han puesto en su camino. La relación de estos singulares momentos, en los que las fuerzas oscuras pueden cambiar el curso de una vida, permite al lector abordar esta obra como la suma de cuatro episodios independientes pero complementarios a la vez.

Cuando sale la reclusa16. Cuando sale la reclusa, de Fred Vargas (Siruela. 14 febrero)
El comisario Jean-Baptiste Adamsberg, tras unas merecidas vacaciones en Islandia, se interesa de inmediato a su regreso a Francia por la muerte de tres ancianos a causa de las picaduras de una Loxosceles rufescens, más conocida como la reclusa: una araña esquiva y venenosa, pero en ningún caso letal. Adamsberg, que parece ser el único intrigado por el extraño suceso, comienza a investigar a espaldas de su equipo, enredándose inadvertidamente en una delicada y compleja trama, llena de elaborados equívocos y profundas conexiones, cuyos hilos se remontan a la Edad Media. Un caso elusivo y contradictorio que se escapa a cada momento de las manos del comisario, haciéndole regresar a la casilla de salida. Solo sus intuiciones, tan preclaras como dolorosas, serán capaces de devolverle la confianza que necesita para salir ileso de la red tendida por la más perfecta tejedora… Cuando sale la reclusa es sin duda la obra más ambiciosa de Fred Vargas, la reina indiscutible de la novela negra europea. En ella se entrecruzan con maestría todos los temas que han convertido la publicación de cada una de sus novelas en un auténtico acontecimiento literario, tanto para la crítica como para los lectores: el medievo, la arqueología, los mitos, el mundo de los animales y, por supuesto, la descripción detallada y poderosa de los oscuros laberintos del alma humana.

Que nadie duerma17. Que nadie duerma, de Juan José Millás (Alfaguara. 15 febrero)
El día en que Lucía pierde su empleo como programadora informática, su vida da un giro definitivo. Como si de un algoritmo se tratara, establece los siguientes principios en los que se basará su existencia futura: será taxista, recorrerá las calles de su ciudad, Madrid, mientras espera la ocasión de volver a encontrarse con el hombre del que se ha enamorado, y todos los momentos importantes tendrán como banda sonora el «Nessum dorma» de Turandot, ópera de la que se siente protagonista. Lo cotidiano y lo extraordinario se entremezclan en esta novela que tiene todas las claves del universo narrativo de Juan José Millás: la ironía, las distintas facetas de la realidad, el desdoblamiento del yo, la soledad y la constatación de una verdad inmutable: el espejo en el que miramos nuestras vidas nos devuelve siempre una perspectiva insólita ante la que solo cabe el más puro de los asombros.

Una noche con Sabrina Love18. Una noche con Sabrina Love, de Pedro Mairal (Libros del Asteroide. 26 marzo)
Todas las noches en Curuguazú, un pueblo de la provincia de Entre Ríos, Daniel Montero celebra un rito: mirar el programa televisivo de Sabrina Love, la porno star más popular del momento. Por eso, cuando gana el sorteo para pasar una noche con ella, siente que ha tocado el cielo con las manos. Sabrina lo espera en un hotel de Buenos Aires. A los diecisiete años, Daniel emprende un viaje que, además de la gran ciudad, le descubrirá mucho más de lo que había imaginado. Una noche con Sabrina Love ganó el premio Clarín en 1998, otorgado por un jurado que integraban Adolfo Bioy Casares, Augusto Roa Bastos y Guillermo Cabrera Infante. Esta vertiginosa novela de iniciación marcó el brillante debut de Pedro Mairal en la escena literaria.

Publicado el

Casa transparente, de María Luque

Casa transparente

Casa transparente Casa transparente ha sido la obra ganadora de primer Premio de Novela Gráfica Ciudades Iberoamericanas. Un premio que organiza la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas, la editorial Sexto Piso y el Ayuntamiento de Madrid, además de otros colaboradores. Este premio tiene como objetivo fomentar las expresiones culturales en torno a la ciudad, cómo viven y sueñan los habitantes sus ciudades, cómo se proyectan en ella y como la perciben. No sé, pero a mí me pareció una idea genial en cuanto leí sobre qué trataba el premio. Además, todo lo que sea fomentar la interculturalidad siempre es algo que debemos valorar.

María Luque es la primera artista ganadora de este premio. Esta argentina, que reside en Buenos Aires, trabaja como ilustradora y coordina talleres. Además, es bastante activa y ha sido la creadora del proyecto Merienda dibujo (encuentros con artistas), también es cofundadora del Festival Furioso de Dibujo y ha expuesto su trabajo en galerías y museos de Argentina, Chile, Perú, México y España. Como podéis leer, una chica bastante comprometida a la que le apasiona su trabajo como ilustradora.

Resultar ganadora de un nuevo premio debe ser algo guay, ¿verdad? Y si además, es un premio tan bonito, pues mucho mejor. Seguro que ella debe estar encantada.

A lo que vamos, la obra ganadora, ¿no? Casa transparente es una novela gráfica que no sé si tiene algo de autobiográfica o es todo pura imaginación de la autora, pero bien podría serlo. En esta novela, María se encarga de cuidar las casas de sus amigos cuando éstos se van de viaje. Es su segundo trabajo. Riegas sus plantas, cuida de sus mascotas y hasta paga sus impuestos. Y claro, cada vez que se muda a una de esas casas ella es la vecina nueva y toca aprender todo sobre el barrio: los nombres de las calles y de los vecinos, las mejores tiendas… Todo depende del tiempo que pase en esa casa que será su nuevo hogar mientras sus amigos no estén. Porque María no tiene casa, ¿pero acaso eso importa? La verdad es que no es un mal método para no tener que pagar alquiler ni hipotecas. Solo hay que tener muchos amigos y si viven en países diferentes mucho mejor, ¿no? Molaría pasarse todo el día viajando cuidando casas ajenas.

María, nuestra protagonista, viaja a Rosario, Bariloche, Buenos Aires, Cusco y México. En Cusco pasará bastante tiempo en un hostal que le ofrece alojamiento gratis mientras ella se encarga de decorar sus paredes. Y así, María pinta a todos los huéspedes que van pasando por el hostal, dejando un mural colorido y lleno de emociones.

Es bonito viajar con María en Casa transparente. Lo he pasado muy bien con ella, con sus historias, toda la gente nueva que ha conocido y los lugares que ha visitado. Cómo sabéis, aparte de la historia que nos cuenta, sus ilustraciones cobran gran importancia. Primero, porque por eso mismo le han dado el premio y segundo, porque son esenciales para realizar este viaje. Ilustraciones sencillas, con mucha fuerza y colorido, que hacen que este libro merezca mucho la pena. Si os interesa la ilustración y descubrir nuevos lugares, este libro tan bonito os encantará, lectores.

[product sku= 9788416677689 ]
Publicado el

¿Cómo nos metimos en este desastre?, de George Monbiot

Cómo nos metimos en este desastre

Cómo nos metimos en este desastreTal vez muchos no se acuerden, pero en un principio el periodismo consistía en decirle a la gente lo que le pasaba a la gente. Sin muchos mayores filtros que el contraste de las informaciones y la selección de los temas que más podrían llegar a interesar al conjunto de la sociedad. Pronto los intereses económicos y políticos comenzaron a complicar el trabajo del profesional de la información, que vio cómo su primera batalla la tenía que vivir en su propio escritorio. «Cada mesa un Vietnam», como le gusta decir a Enric González. Muchos fueron los periodistas que se vieron obligados a modificar su modus operandi, a relajar su inquietud investigadora o, simplemente, a comenzar a trabajar para el que pone los billetes sobre la mesa. Sin embargo, también han quedado unos cuantos periodistas valientes y comprometidos con la verdad. Y George Monbiot, como puede leerse en sus artículos recogidos en el libro ¿Cómo nos metimos en este desastre?, es uno de ellos.

Monbiot es una de esas escasas voces críticas e indignadas que han conseguido sobrevivir a la gran crisis del periodismo global y que se esfuerzan por sacar a la luz las perversidades e injusticias del sistema. No debemos pensar que es un ser extraordinario en ese sentido; en nuestro país contamos también con comunicadores con un perfil similar al suyo, aunque rara vez tienen la visibilidad de este autor. Y es que el británico lleva años denunciando las injusticias desde su columna en el prestigioso periódico The Guardian. Una visibilidad y un poder que le ha llevado (o eso se afirma en este libro) incluso a alterar proyectos de ley con sus artículos.

El estilo de Monbiot es puramente periodístico, en el mejor de los sentidos: claro, conciso y muy directo. Además, es de los autores que sorprende por la precisión de sus sentencias. Prácticamente cada una de las ideas que recoge en sus artículos está acompañada de la fuente de la que procede, ya sea dentro del texto o con una nota a la enorme sección de referencias bibliográficas que cierra el libro.

Lo que sí que diferencia a este autor de otros periodistas críticos es que tiene una opinión propia de prácticamente cada tema, que en no pocos casos dista de lo que cabría esperar de él. Sus ideas tienen denominación de origen Monbiot y, si bien en su gran mayoría podrían ser subscritas por lo que antaño solíamos denominar la izquierda, otras tantas, sin embargo, se salen de los esquemas habituales. Por ejemplo, su defensa de que el pastoreo constituye un peligro medioambiental y económico para Reino Unido, su preferencia por la energía nuclear frente a otras que considera más perjudiciales o su apoyo a limitar el gasto público en subsidios a la agricultura por considerarlos un despilfarro.

Pero si algo sobresale en este compendio de artículos es la especial fijación de Monbiot en el medio ambiente. El uso de combustibles fósiles, la preservación de la fauna, la utilización de los suelos o la sorprendente relación directa entre el uso del plomo y la criminalidad son algunos de los asuntos a los que dedica sus esfuerzos divulgativos. Ello no evita para que haya una gran variedad temática, que escapa en varias ocasiones de lo puramente político y nos acerca aspectos como la obsolescencia programada o el dudoso y lucrativo negocio de las revistas científicas.

¿Cómo nos metimos en este desastre? reafirma una de las ideas que llevo defendiendo bastante tiempo, que es la de que cuando uno quiere enterarse con cierta rapidez de lo que está ocurriendo a su alrededor no debe buscar a los grandes intelectuales, sino a los buenos periodistas, como George Monbiot. Es bien seguro que su respuesta no será tan minuciosa y trabajada como la de los primeros, pero el profesional de la comunicación nos ahorrará la labor de síntesis, de contraste de las informaciones y de poner las mismas dentro del contexto necesario para entenderlas correctamente.

[product sku= 9788416677436 ]
Publicado el

Eternas palabras, de Johnny Cash

Eternas palabras

Eternas palabrasAntes de que Dylan fuese elegido Premio Nobel de Literatura y se desatase una fuerte polémica al respecto —que ha llegado hasta el límite del absurdo con las acusaciones al artista de haber plagiado frases de su discurso de aceptación del premio—, éramos muchos los que considerábamos a ciertos músicos como auténticos poetas, independientemente de que hubiesen tenido la mala fortuna de que su talento compositivo fuera acompañado de una bonita voz o de una particular destreza con la guitarra. Y es que sería de necios negar que Lennon, Cohen y Morrison o que Víctor Jara y Sabina han hecho algo mucho más profundo durante su carrera que encontrar palabras que rimen y se adapten bien a una melodía. En otros casos, como el de Johnny Cash, no es necesario hacer una defensa tan activa, ya que los versos a los que no puso voz han quedado ahí para respaldar su aura de poeta.

Eternas palabras es la recopilación de algunos de los poemas que John Carter Cash encontró entre los papeles de su padre tras el fallecimiento de este. Un total de 41 poemas que, junto con sus canciones, reafirman su papel como uno de los grandes narradores del pasado reciente de Estados Unidos. Es complicado, por no decir imposible, diferenciar los versos que creó para que fueran cantados de los que nacieron para ser recitados, del mismo modo que resulta imposible leer los poemas sin tener la voz grave y cálida del de Kingsland siempre presente. Y es que muchos poemas son enormemente melódicos, con sus estribillos, sus frases recurrentes, sus cadencias…

Los versos, que se incluyen tanto en su versión original como traducidos al español, van acompañados de fotografías de Cash en distintas épocas de su vida, así como de los propios manuscritos de los poemas. A lo largo del libro se entremezclan textos que escribió en épocas muy diversas, desde los años cuarenta hasta comienzos del siglo XXI. Precisamente el más reciente de los poemas es del año 2003, poco antes de su fallecimiento y tiene el título de Para siempre. Me parece oportuno reproducirlo, tanto por lo premonitorio del mismo como para resaltar la calidad y la profundidad de sus creaciones: «Me dices que moriré /Como las flores que tanto amé /Nada de mi nombre quedará /Nada de mi fama se recordará/ Pero los árboles que he plantado/ Aún son jóvenes/ Las canciones que canto/ Aún seguirán cantándose».

Los temas que toca no son muy diferentes de los de sus composiciones musicales. Habla de la guerra, la fama, la naturaleza, la familia, las drogas, la muerte, la religión… aunque, principalmente, al igual que en las más de 1 500 canciones que publicó, habla de amor. Un amor que, salvando pequeñas excepciones, lo dibuja casto y sincero. Estos poemas ayudan también a descubrir nuevos matices en Cash, como un humor negro muy desarrollado. Para el que tenga dudas, recomiendo leer su poema I wish you a Merry Christmas. Un auténtico desahogo, lleno de odio y de deseos horriblemente divertidos contra la mujer que le ha abandonado.

Empecé a leerlos en castellano, pero pronto me di cuenta de que, sin desmerecer ni mucho menos la labor en la traducción de Andrés Catalán, estos textos reclaman el inglés. Además, como también ocurre en sus canciones, el lenguaje que emplea Cash es sumamente sencillo, por lo que no es necesario un nivel muy elevado de la lengua de Shakespeare para poder entender lo que nos quiere contar el músico, con la ventaja de que su voz se hace presente durante la lectura.

Eternas palabras es un pequeño regalo para todos los que añoramos al Hombre de negro, una recopilación de poemas que se lee con rapidez y que deja un poso notable. Breves historias, en su mayoría, contadas con un lenguaje llano y directo, sin apenas adjetivos ni florituras estilísticas. Y es que en sus poemas no deja de ser el mismo contador de historias que ya conocimos y apreciamos en sus canciones.

[product sku= 9788416677405 ]
Publicado el

Apegos feroces, de Vivian Gornick

Apegos feroces, de Vivian Gornick

Apegos feroces, de Vivian GornickCuanto más me gusta un libro más me cuesta hacer la reseña. Es algo que vengo notando últimamente. Debo tener alguna tara, porque se supone que es cuando más debería explayarme, pero me quedo en blanco, quizá asimilando aún lo que he leído y solo me sale deciros: leed, leed, malditos. Y podría quedarme ahí, simplemente en la vehemente recomendación y puede que ya con eso me entendierais. Pero claro, es mucho más lo que puedo contaros de esta novela, así que allá voy.

Ya que Apegos feroces es una novela autobiográfica, me parece imprescindible hablaros de Vivian Gornick, su autora. Nacida en 1935 en el Bronx, (Nueva York), Vivian ha trabajado como periodista para medios como Village Voice, The Nation o The New York Times. Es periodista y ensayista y ha escrito textos críticos, periodísticos y memorias. Eso sí, su escritura siempre viene marcada por el mismo rasgo y es que todos sus escritos se conciben desde la perspectiva de género. Gracias  a esta característica, Vivian se ha convertido en una de las voces más representativas del feminismo en Estados Unidos. Algo que me fascina, pues ya sabéis mi devoción por la gente que promueve y reivindica el feminismo. La literatura, además, me parece uno  de los mejores vehículos para ello.

Publicada en 1987, gracias a la editorial Sexto Piso podemos disfrutar de ellas en español por primera vez. Como os decía, Apegos feroces es una novela sobre mujeres. Las memorias de Vivian Gornick se desarrollan a través del vínculo de ésta con su madre. Y creedme cuando os digo que es una de las relaciones madre-hija más desquiciada, cautivadora y, en cierto modo, emotiva sobre la que jamás haya leído. Ese vínculo, tan estrecho, tan irrepetible e inquietante que sólo puede establecerse entre una madre y una hija aparece reflejado a lo largo de toda la novela. En torno a él, la autora realiza un ejercicio autobiográfico que no sólo se limita a la relación materno-filial, sino que resulta ser el reflejo de la sociedad de aquella época.

Ahora que las dos son ya mujeres mayores y que, a pesar de lo conflictivo de su relación, ambas disfrutan (o comparten) sus paseos juntas por Nueva York. Y entre caminos, parques y calles transitadas, se desgrana la historia de madre e hija. Una historia irremediablemente compartida, pero que cada una interpreta a su modo. La infancia de la autora en el Bronx en casa de sus padres, las historias de los vecinos y amigos, su relación con los hombres, su vida, en suma.

Y la sombra de su madre siempre presente, en cada momento, en cada decisión, en cada vivencia. Porque, a pesar de lo difícil de la relación entre ambas, su madre es la figura que prevalece en el relato de su vida. Como una especie de recordatorio o de advertencia de lo que podrá ocurrir, de todo lo común y todas las diferencias.

Todas las vivencias, todos los recuerdos vienen acompañados de todas las mujeres que conforman la vida de la autora. Mujeres fuertes, valientes. Dos modelos antagónicos en los que fijarse, que van a servir como guía de su propia vida: el de su madre y el de Nettie, la independiente y apasionada vecina.

Una novela sobre mujeres escrita por una de las voces más destacadas del movimiento feminista. Se me hace imposible no recomendar Apegos feroces, no invitaros a adentraros en esta relación madre-hija, en este brillante reflejo de todas esas grandes mujeres. Sin duda, una de las mejores novelas que he leído últimamente.

[product sku= 9788416677399 ]
Publicado el

La cámara sangrienta, de Angela Carter

la cámara sangrienta

la cámara sangrienta¿Te atreves a abrir La cámara sangrienta? Es posible que reconozcas a Barbazul, a la bella y la bestia, a Caperucita roja, al gato con botas o a Blancanieves entre sus páginas, pero estos cuentos de hadas no serán cómo te los han contado. Olvida las versiones edulcoradas y vuelve a los orígenes, cuando estos relatos eran entretenimientos para el público adulto; pero estate atento porque esta vez las reglas han cambiado y nunca sabrás quién es la víctima y quién el verdugo.

Publicada por primera vez en 1979 y reeditada en 2014, Sexto Piso vuelve a ofrecernos en 2017 esta joya de Angela Carter, una de las figuras más importantes de la literatura británica del último tercio del siglo XX. En La cámara sangrienta, la autora reúne diez relatos en los que homenajea los cuentos tradicionales con una prosa barroca llena de ironía, recreándose en un entorno tenebroso y decadente que los dota de un tono mucho más sensual y macabro. Las dulces damiselas se adentran en bosques y castillos sombríos, pero, en esta ocasión, su deseo carnal, siempre latente en este tipo de historias, se sacia sin remordimientos. Porque, en las versiones de Angela Carter, las protagonistas ya no se someten a la violencia sexual, sino que son ellas las que acuden por voluntad propia a los brazos del rey de los trasgos, del lobo o de la bestia. Los personajes y tramas de los cuentos de hadas son los elementos elegidos para subvertir las relaciones de poder establecidas, y muchas veces romantizadas, entre hombre y mujer, y a través de ellos se ahonda en los aspectos inmorales y perversos del matrimonio y del sexo para reescribir los finales de las historias.

Las bellas ilustraciones de Alejandra Acosta, en blanco y negro con toques de rojo, reflejan esa ambientación gótica que Angela Carter describe en sus relatos: blanco como el de la nieve siempre presente, que transmite el intenso frío del exterior; negro como el de los oscuros recovecos de la psique de los personajes, que dan rienda suelta a sus instintos; rojo como el de la sangre de la virginidad perdida o de la muerte provocada, que sigue caliente sobre el lecho. Los dibujos de mujeres desnudas junto a animales o seres fantásticos transmiten la voluptuosidad imperante en la obra, y nos perdemos aún más en ese laberinto de placeres y sufrimientos construido por Carter. Estos cuentos crueles serán del gusto de los amantes de la literatura gótica, del mismo modo que los que conocen los textos originales de Charles Perrault o Jeanne Marie Leprince de Beaumont disfrutarán con la vuelta de tuerca que Carter da a sus relatos. Incluso para los que solo conozcan las adaptaciones infantiles, La cámara sangrienta es una opción excelente para revisitarlos con el cambio de perspectiva del que dotan los años.

Descubrir La cámara sangrienta es volver a los orígenes para despojarlos de la careta y disfrutar de las múltiples posibilidades que ofrece la igualdad de fuerzas de los personajes. Y, sobre todo, dejarse envolver por la exquisita prosa de Angela Carter, que reescribe los cuentos de hadas para demostrarnos que, en ellos, el amor es solo el precio de la carne.

[product sku= 9788416677450 ]
Publicado el

Historia de los hombres lobo, de Jorge Fondebrider

historia de los hombres lobo

historia de los hombres loboCuidado, que viene el lobo.

Desde que somos pequeños, a través de los cuentos populares o frases hechas, hemos interiorizado una imagen negativa de los lobos, símbolo de peligro, maldad y concupiscencia. La fama de este animal es tal que ha sobrevivido al exterminio sistemático de su especie en muchos países y ha dado lugar a una de las criaturas mitológicas más populares, los hombres lobo, presente incluso en latitudes en las que nunca han existido lobos.

¿Nunca os habéis preguntado a qué se debe? Jorge Fondebrider sí, y de su fascinación por este tema nace Historia de los hombres lobo, en la que recoge leyendas y textos de toda índole (filosóficos, religiosos, literarios, científicos, antropológicos, legales, periodísticos) para contarnos los orígenes de este imaginario colectivo que perdura hasta nuestros días. En un ensayo bien hilado y bien fundamentado, se retrotrae hasta la Antigüedad clásica, donde el lobo era considerado un vulgar chucho, y nos cuenta qué acontecimientos llevaron a transformarlo en el terrible enemigo del hombre, para acabar su viaje en la actualidad, en la que el hombre lobo sigue teniendo una relevancia significativa en la literatura y en el cine.

Gracias a la selección de textos —muchos de ellos, por primera vez en castellano— y a las explicaciones de Jorge Fondebrider, comprobamos cómo, en occidente, la visión de los hombres lobo —tanto pagana como religiosa— ha ido variando con el paso de los siglos. Han pasado de ser tratados como deidades o nexo de unión entre los humanos y las fuerzas del mal, a ser vistos como simples enfermos mentales.

A mí siempre me ha llamado la atención la forma en que las supersticiones moldean una sociedad y cómo esos miedos se traspasan de generación en generación, volviéndose aún más irracionales que en un principio y con consecuencias dramáticas. Lo que no existe también tiene efectos reales, y si no, que se lo digan a las 30 000 personas que fueron procesadas en Francia durante los siglos XVI y XVII, acusadas de licantropía; a todos aquellos que fueron torturados por la Inquisición por ser considerados hombres lobo; o a su uso recurrente como chivo expiatorio para dar respuestas a esos crímenes irresolubles que ocupaban la primera página de los periódicos.

Hoy en día, pese a milenios de folclore, la simbología que asociamos a los hombres lobo se corresponde a la que el cine ha incorporado en las últimas décadas. Es una pena que todo el esoterismo y la superstición que se gestó alrededor de esta figura sean desconocidos por la mayoría. Historia de los hombres lobo pone a nuestro alcance siglos de miedos y acusaciones basados en este monstruo, uno de los de mayor trascendencia en nuestra cultura, y es la opción ideal para acercarnos de nuevo al mito y descubrir todas sus caras. Después de su lectura, cuando volváis a oír uno de esos cuentos en los que aparecen como villanos,  ya no los veréis con los mismos ojos. Y es que el lobo no es tan fiero como lo pintan.

[product sku= 9788416677290 ]
Publicado el

La guardia, de Joydeep Roy-Bhattacharya

La guardia

CLa guardiaomo pasa con algunas películas —de diversa calidad—, este es uno de esos libros que no espera a que te metas en situación para atacar. Una joven, tullida de ambas piernas, se arrastra con la ayuda de un carro hacia una base militar estadounidense. Los militares de ese país han asesinado a toda su familia y tienen en su posesión el cadáver de su hermano. La joven les reclama que se lo devuelvan para poder enterrarlo de acuerdo a su fe, lo cual éstos rechazan. El motivo que dan es que lo quieren exhibir públicamente, al considerar que se trata de un conocido líder talibán, lo cual la muchacha niega. Así da comienzo La guardia, una novela que nos mete de lleno en la guerra de Afganistán y sus tristemente famosos daños colaterales.

Al ritmo vertiginoso de la narración le acompañan los diálogos cortos y directos, un toma y daca que contribuye a que la lectura sea rápida y amena. Se trata además de una obra coral, ya que cada capítulo está narrado desde el punto de vista de uno de los protagonistas; el primero de ellos es contado desde el punto de vista de la mujer y a partir de entonces serán los propios soldados americanos, cada uno desde su rango y sus convicciones morales, quienes nos harán partícipes de sus opiniones en torno al conflicto en general y al peliagudo asunto de la mujer afgana en particular. Esta pluralidad de narradores me resultó algo caótica durante varios tramos de la novela, ya que el número de miembros del ejército que se nos presenta es elevado y resulta difícil crear una imagen consistente de muchos de ellos.

Lo que mejor construye el autor, en mi opinión, es el ambiente de la base militar. La psicosis colectiva en torno a cuándo se producirá el siguiente ataque, la falsa bravuconería de aquellos que no quieren mostrar al resto de sus compañeros sus puntos débiles, las conversaciones sobre lo cotidiano y rutinario de sus vidas en su país para tratar de recordar cómo es el mundo fuera de esas cuatro paredes… Roy-Bhattacharya desidealiza mucho la imagen del soldado norteamericano que habitualmente se nos vende en la industria cinematográfica y que lo identifica con un patriota convencido que busca liberar al resto del mundo de sus males. Los soldados de este autor indio son personas normales y corrientes, cuya principal motivación es la de conseguir pagar sus facturas a final de mes y conservar su relación con su pareja a tan larga distancia. Los remordimientos por lo que han causado durante su tiempo en Afganistán, las dudas acerca de su legitimidad para imponer sus propios criterios, la tristeza por los compañeros caídos en combate… son aspectos que ayudan a dar verosimilitud al relato, dado que resulta muy difícil de creer que un grupo de jóvenes con dos dedos de frente, por muy grande que pueda ser su compromiso con la paz, no sean capaces de ver lo que les piden que hagan en su nombre.

En líneas generales, La guardia me ha resultado una lectura interesante y amena, ya que deja de lado la habitual crítica exterior al imperialismo norteamericano para poner el foco en la autocrítica, en el cuestionamiento al que sus propios combatientes seguramente se ven forzados cuando presencian cómo los daños colaterales piensan, sienten y sufren como ellos mismos.

[product sku= 9788416677320 ]