
Lo que me gusta Lew Archer. Me gusta mucho. Casi tanto como Philip Marlowe. Puede que en algunos aspectos incluso más. Un tipo como Archer se echa de menos estos días, tan franco, insobornable, directo, sosegado, perspicaz. Un tipo lejos de histrionismos, con la mente fría y un objetivo siempre claro. Atrapar al malo.
Igual a muchos les parecerá un detective antiguo o fuera de su tiempo, Archer es el paradigma del caballero; un hombre educado, de carácter templado, sin trucos en la manga, sin jugarretas. Solo su intuición y su cabezonería, su predisposición a patear las calles y su inquebrantable compromiso a llegar al final de un encargo. Aunque para ello tenga que hacer cosas que a sus clientes les incomoden profundamente. Archer no se casa con nadie, solo con la verdad.