
El chico que puso hélices al viento, de William Kamhwamba y Bryan Mealer

Cuando uno vive en una pequeñísima aldea de un país como Malaui no se tienen muchas papeletas como para recibir una formación de calidad o, mejor dicho, medianamente aceptable. Primero, sin lugar a dudas, está comer. Sin embargo, este ambiente tan adverso no fue impedimento para que William Kamhwamba, un chaval de 14 años fascinado por la ciencia y, en concreto, por la electricidad, se propusiera (y consiguiera) que su familia dispusiera de electricidad y agua corriente. ¿Cómo? pues construyendo un molinillo eléctrico a base de materiales de desecho y chatarra y con la única ayuda de un puñado de libros prestados. Ahí es nada.
La historia de este auténtico emprendedor, salió publicada en “The wall street journal” llamando la atención del periodista Bryan Mealer que presto se puso en contacto con Kamhwamba y, juntos, escribieron esta alentadora novela documental convertida en best seller a nivel mundial.