Publicado el

Por mucho que duela, de Tyler Knott Gregson

Por mucho que duela

Por mucho que duelaSupongo que el título de este poemario me gustó y por eso lo elegí. Tengo una vena como muy folklórica y una extraña tendencia al dolor. Que dicho así, suena muy mal, pero supongo que tiene que ver con la sensibilidad poética. Hay que saber sufrir para escribir poesía. Pero cuidado, también todo lo contrario. Es una paradoja, lo sé. También lo es que me vengan estas ideas tras una siesta infernal de verano a treinta mil grados, pero aquí estoy, divagando sobre el dolor.

El caso es que os contaba esto de haber escogido el libro por su título porque me sucede muy a menudo y sobre todo, claro, con autores a los que no conozco previamente. Este es el caso de  Tyler Knott Gregson. Si os ocurre lo mismo que a mí, os cuento un poco sobre él. Artista multidisciplinar (por cierto, odio la ligereza con la que se usa esa palabra), Tyler vive en las montañas de Helena (Montana) con sus dos perros. Desde allí, desde la paz de sus montañas, ejerce sus dos grandes pasiones: la fotografía y la escritura. Ha publicado dos bestsellers, All the words are yours y Por mucho que duela. Gracias a Espasa y  a la traducción de Loreto Sesma, podemos disfrutarlo por primera vez en español. Tengo que añadir, además, que me gusta mucho cómo apuesta la editorial Espasa por la poesía menos conocida. Bien por ellos.

Por mucho que duela ha venido más de 150.000 ejemplares en EE.UU. La poesía de Tyler Knott Gregson forma parte de ese fenómeno millenial tan de moda hoy en día. Escritores con muchos seguidores en sus redes sociales que publican un libro y venden una cantidad desorbitada de ejemplares gracias, en parte, a dichos seguidores. En España tenemos muchos autores que entran dentro de este fenómeno. Seguro que conocéis alguno, ¿verdad?

Y ahora lo que importa, ¿qué tal escribe este chico? Pues a ver, ya sabéis que esto de la poesía es muy personal y blablablá, pero yo he de decir que me esperaba bastante más. Quizá debería dejar de esperar nada y simplemente dejarme llevar y creo que a mitad de poemario eso es lo que he intentado hacer. Tratar de leer los poemas sin juzgarlos, simplemente dejarme llevar por las sensaciones. Y aunque, como os decía, en general no es un poemario que me llame demasiado la atención, sí que he conseguido disfrutar algunos versos:

“Te ríes,

suavemente,

y el sonido de la risa

saltando

desde tus pulmones

me frena hasta el arrastre.

Esa risa,

dios mío, esa risa

repone todo cuanto se derramó

en mí;

es la

máscara de oxigeno

del accidente aéreo

en el que siempre

he estado inmerso”.

Por ejemplo estos versos.

Es un poemario sumamente sensual, muy romántico, en ocasiones azucarado. Una poesía algo light que en realidad no duele tanto, sino que más bien sirve para curar.

Ahora lectores, es cosa vuestra averiguar qué os parece Por mucho que duela, si encaja o no con vuestros gustos. Ya me diréis.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *