
Los papeles póstumos del Club Pickwick, de Charles Dickens

Generalmente, apenas llevo leídas unas páginas de un libro sin que aparezca un mujik, alguien que pague en kopeks o que recorra distancias en verstas, me mustio un poco hasta que me aclimato a un hábitat que ni es ruso ni se me antoja a estas alturas el mío natural. Pero con Dickens no, con él nunca necesito esfuerzo de adaptación ni periodo de aclimatación alguno, volver a Dickens es volver a casa y si en literatura se puede aplicar el concepto de puerto seguro, por derecho propio se le debe aplicar a él. La confortable sensación de calidez que uno siente como lector cuando se asoma a una de las obras de este genial autor bien pudiera ser asimilable a la que pueda sentir un niño pequeño cuando está triste (y nunca están tristes a secas sino más bien desolados) cuando su madre le abraza o simplemente se acaricia la cabeza y de repente se produce el milagro de la evaporación de las preocupaciones y sólo existe en el mundo el agradable calorcito de la protección maternal. Uno con Dickens no se olvida de los problemas del mundo y de la sociedad, de hecho es el propio autor quien los pone magistralmente de manifiesto, pero siente una regresión a aquel impagable abrazo, a aquel paraíso infantil, sintiéndose invadido por la certeza de que aunque ocurran desgracias, allí dentro no le puede pasar nada malo.
Sigue leyendo Los papeles póstumos del Club Pickwick
[product sku= 9788484506959 ]