
Hollywood, de Charles Bukowski

Hollywood. Es más que glamour, gente bella, alfombras rojas, premiaciones, rumores, etc. Puede que la mayoría de las cintas no se suba a la ola de las grandes productoras y se vea limitado a un presupuesto pequeño. Me encanta ver las películas, analizarlas con mi mejor amiga y tengo una profunda admiración a todos aquellos que se dedican a trabajar en esa industria. Y personalmente, los guionistas se merecen mis más profundos respetos. Yo misma lo tengo como mi sueño no confeso (hasta ahora), el convertirme en una. Hasta que me interioricé con libros relacionados al tema, programas para la computadora y por eso, quise devorar Hollywood de Charles Bukowski.
Chinaski es escritor. En su vida se cruza un amigo, también director de cine, que quiere que haga un guión que él se encargará de llevar a la pantalla. A regañadientes, Chinaski accede, un poco empujado por su esposa Sarah. A partir de aquel momento, Chinaski tendrá que lidiar, aunque lo hace con cierta indiferencia, con una industria que maneja sus propios tiempos, sus particulares códigos y personajes extravagantes.
En primer lugar, Bukowski nos descubre el proceso de escritura, levemente. No ahonda en el momento, sino en las relaciones con aquellas personas involucradas en el proyecto para que consiga la producción necesaria mientras comienzan a presionarlo aún cuando confían en su trabajo. Así nace el guión para un film sobre un borracho.