Un canalla que no lo era, de Sarah MacLean

Un canalla que no lo eraSiempre hay veces que un libro te llama la atención y no es ni por su portada ni por su título. Un canalla que no lo era llegó a mí como por casualidad, en un momento en el que estaba buscando lecturas para el verano. Aunque no parecía que fuera a ser un libro demasiado original o profundo, quería algo que me entretuviera y me mantuviera alejada de los problemas y el trabajo. Y debo decir que ha cumplido mis expectativas. Es más, ha conseguido sorprenderme.

A pesar de que deje poco a la imaginación, ya que por su portada y su título podemos intuir que es una historia de romance e intrigas de época, esta primera parte de una de las muchas colecciones de romántica de Sarah MacLean nos traslada al Londres y a la Escocia de principios del siglo XXI para vivir una historia de amor, escándalos, intrigas y otras aventuras. Lo que no se intuye es la magnífica pluma de la autora y la enorme evolución de los personajes principales a lo largo de la novela.

Y es que Sarah MacLean ha logrado cautivarme con un estilo directo, descriptivo y cargado de detalles y de ironía con el que me ha mantenido pegada a sus páginas, empatizando en cada momento con sus personajes mientras me divertía con divertidos diálogos y algunas de las situaciones que recrea la autora.

Pero no es solo esto lo que me ha sorprendido de este libro. A pesar de que al principio me encontré con unos personajes principales demasiado planos y que no me transmitían demasiado, a medida que iba leyendo me encontré con dos personas sensibles, con pasados oscuros, problemas familiares, sueños y aspiraciones que me transmitieron una sensación tan real que fue como si salieran del libro. Además de su evolución como personajes, la autora ha sabido crear personajes con problemas de época pero emociones actuales. Y esto es realmente difícil.

Asimismo, la relación que construye entre ambos personajes principales también se hace muy real para el lector, pues va surgiendo poco a poco y de manera muy especial. Además, las conversaciones entre ambos están repletas de ironías y este aspecto me ha encantado, pues me parece que aporta un aire fresco y divertido a la novela que hace que quieres leerla sin parar. Un aspecto que me ha gustado menos, y que está unido a esto, es la previsibilidad de la novela. Al principio ya se sabe lo que va a ocurrir. Sin embargo, pienso que no es un factor de gran importancia para este libro, ya que se disfruta igualmente a pesar de él. De hecho, desde la mitad hasta el final, la autora revela alguna que otra sorpresa al lector.

Todos estos aspectos han contribuido a convertir esta novela en una lectura muy completa, perfecta para desconectar durante el verano. A pesar de algunos aspectos negativos que he comentado anteriormente, como la falta de originalidad y la previsibilidad, me ha encantado descubrir a esta autora a la que espero poder volver a leer pronto. Sin duda, una lectura muy recomendable para todos aquellos a los que os guste la narrativa de época y, más recomendable aún, para aquellos que disfruten de las historias de amor realistas y que se van desarrollando a medida que vas leyendo. Ya empiezo a estar harta de los libros llenos de clichés e “instalove” que no son creíbles para nadie y que, además, están repletos de cursiladas demasiado lejanas de la realidad. Aunque respeto a quienes les gusten, creo que se disfruta mucho más de una historia con la que te puedas identificar. Y esta es una de ellas, si bien se desarrolla en el siglo XXI…

 

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