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Un viñedo en la Toscana

Un viñedo en la Toscana

Un viñedo en la Toscana, de Ferenc Máté

Un viñedo en la Toscana

 

Imagínate que te han invitado a una cena, en la que a malas penas conoces al anfitrión. Sabes su nombre, Ferenc Máté; es de origen húngaro, aunque parece ser que ha triunfado profesionalmente en Estados Unidos como escritor, y que actualmente vive en la Toscana.Es un hombre risueño, agradable y con una mirada muy inteligente y carismática. Te cae bien a los cinco minutos de conocerle. Su conversación es muy ágil, y sabe decir muchísimas cosas con muy pocas palabras, convirtiendo en interesantísima hasta la anécdota más intrascendental. Te sientes cómodo en su compañía.

La velada está yendo muy bien, y decides probar el vino. Y resulta ser de una calidad excepcional: tiene un sabor poderoso e intenso con una gran cantidad de matices y un largo final de boca; enseguida te provoca un calor entrañable, hogareño, y te contagia el carácter risueño y soñador de tu anfitrión. Te parece una casualidad que el vino te transmita esas grandes virtudes, hasta que no puedes evitar hacer un comentario elogioso, y  Ferenc, al que ya consideras un amigo, te comenta, con muchísima humildad y un agradecimiento sincero por tus buenas palabras, que el vino que estás catando lo ha elaborado él con sus propias manos.


Se te hace un poco extraño que un escritor de éxito sea el productor de un vino tan excelente, aunque por su forma de hablar no tienes ninguna duda de que está diciéndote la verdad. Además, no tiene el carácter para ser un terrateniente o un inversor en una plantación vinícola, y entiendes que cuando dice que lo ha elaborado con sus propias manos, lo dice de forma literal. La curiosidad te invade, y decides preguntarle cómo ha llegado a convertirse en un vinicultor capaz de hacer una obra de arte como la que todavía estás paladeando.
Y Ferenc, que sin duda disfruta como nadie narrando la historia de su vida, empezará a contarte un montón de anécdotas perfectamente entrelazadas y tan emocionantes como la más grande de las batallas o la conquista del amor más imposible, aunque sólo esté hablando de tierras y uvas. Pero son sus tierras y sus uvas, y en cada palabra notarás la emoción y el sentimiento, tan profundos y sinceros que te sentirás completamente identificado con él. Te hará reir constantemente, a veces con sonrisas cómplices, pero casi siempre te acabará provocando una carcajada explosiva, llena de alegría y simpatía.

Disfrutarás como pocas veces lo has hecho escuchándole, y cuando te des cuenta, las horas habrán pasado y la historia de Ferenc habrá llegado a su fin: tienes una deliciosa y suave borrachera, y estás feliz por cada minuto que has pasado conociendo la historia de “Un viñedo en la Toscana”..

Iván Adrián Martínez Ricarte ivan@librosyliteratura.es

9 comentarios en “Un viñedo en la Toscana

  1. Estupenda reseña, hace tiempo que le tengo echado el ojo al libro y por casa anda una especie de “fascículo” con el primer capítulo para paladearlo. Me alegro de que su lectura sea tan agradable.

  2. Una reseña muy sugestiva… Sé que pronto estaré en esa Toscana que tanto me gusta, paladeando un buen vino y escuchando a Ferenc contar sus historias.

  3. A mi también me apetece compartir mesa y un buen vino con Ferenc… mmm.

    Magnífico comentario, Iván.

  4. Gracias por tu comentario.

    Ten cuidado, porque a mí me mandaron un capítulo en pdf, pero no era el primero. Y la verdad es que la historia contada desde el principio gana mucho más que un capítulo suelto, en el que ves al protagonista buscando ruinas y no sabes muy bien para qué.

  5. Hola Susana!

    Gracias por tu comentario. Espero que pronto puedas viajar a Italia para conocer a mi amigo Ferenc. ¿Has recibido ya la carta de presentación que te envié? 😉

  6. La verdad es que tuve suerte encontrándome a Ferenc, porque era un libro que había visto varias veces y no me había llamado la atención. De hecho pensé que sería una copia de “A year in provence” el libro en el que está baasada la película “Un buen año” de Ridley Scott con Russell Crowe (que me gustó bastante, por cierto).

    Pero finalmente el destino me puso el libro delante, y yo no soy de los que no le dan una oportunidad a un libro. Así que me lo empecé con escepticismo. A los 20 minutos ya estaba convencido de que el libro me iba a gustar, y me di cuenta de que no tiene nada que ver con nada que haya leído antes. Cuando llevaba 60 páginas, estaba enganchado y poco después me di cuenta de que estaba ante algo maravilloso.

    Para mí, este ha sido, junto con “El nombre del viento” el mejor libro que me he leído este año.

  7. A mí me pasó como a Ivan, tuve el libro en las manos en diversas ocasiones sin llegar a decidirme a comprarlo. Tal vez la culpa la tenga la portada, que me llevó a pensar que se trataba de una novela romántica.
    Ayer a la tarde lo compre y, al llegar a casa, empecé a leerlo.Estoy totalmente enganchada, me gusta el tema,la frescura y el sentido del humor con el que Ferec narra sus peripecias vitales en la Toscana.

    Gracias a todos, por darme a conocer este libro.

  8. ¡Hola Coco!

    Te quiero dar un millón de gracias, porque el cumplido que me haces es el mejor de todos. Me alegra muchísimo que hayas leído ése libro por mi recomendación, y que te esté gustando. Eso me hace muy feliz.

    Cuando llegues a la anécdota que describe lo que está pasando en la portada, te vas a partir de la risa, ya lo verás. 😉

    Espero que podamos seguir dándote buenas lecturas. Muchísimas gracias.

    Nos seguimos leyendo.

  9. He acabado el libro. Me ha divertido, es entretenido y tiene sentido del humor. Admiro la capacidad que tiene el autor para reírse de si mismo y, a su vez, es didáctico ya que explica todo el proceso de la elaboración del vino de principio a fin, así como las dificultades que conlleva rehabilitar una casa muy antigua. Desde el punto de vista literario me ha decepcionado, lo encuentro bastante flojo.
    De todas maneras, es un libro para recomendar, es de esas novelas que al acabarlas te dejan un buen sabor de boca.

    Iván: ¡muy buena la anécdota de la portada!

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