
El vivo, de Anna Starobinets
La ciencia ficción es ese extraño género en el que metemos historias sobre universos alternativos, sobre virus que desafían el futuro de la humanidad, y cualquier argumento que tenga que ver con un futuro remoto, pero que en realidad nos pilla muy de cerca. Quizá sea porque nosotros necesitamos vivir nuevas experiencias, pero lo que está claro es que el género de la ciencia ficción ha sabido alimentarse con nuevas voces y crear increíbles relatos para el público que estaba ya un poco cansado de leer siempre sobre lo mismo. Es ahí cuando entran en escena autores que, desconocidos para el gran público, tienen una oportunidad de ver sus historias editadas y quedan al alcance de la mano de cualquier persona. Una de esas personas, he sido yo. Y porque parece que he sido tocado por una varita mágica y he conocido algo sorprendente, estoy aquí para presentar una nueva historia, un nuevo universo, una nueva obra maestra que nos enseñará cosas como que la literatura siempre rejuvenece, e incluso es capaz de darte una patada en el trasero y hacer que te levantes de la emoción. Así ha sido con Anna Starobinets y así os lo voy a contar ahora mismo.
El mundo ha llegado a su fin después de la Gran Reducción. La población se mantiene en tres billones de habitantes, y el Vivo es quien decide el futuro de todas las conciencias del planeta. Hasta que nace un ser humano sin código alguno y todo el sistema se ve amenazado. Cero. Alguien sin conexión que puede hacer saltar por los aires todo lo que se ha conocido.
