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El vivo

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El vivo, de Anna Starobinets

El vivoLa ciencia ficción es ese extraño género en el que metemos historias sobre universos alternativos, sobre virus que desafían el futuro de la humanidad, y cualquier argumento que tenga que ver con un futuro remoto, pero que en realidad nos pilla muy de cerca. Quizá sea porque nosotros necesitamos vivir nuevas experiencias, pero lo que está claro es que el género de la ciencia ficción ha sabido alimentarse con nuevas voces y crear increíbles relatos para el público que estaba ya un poco cansado de leer siempre sobre lo mismo. Es ahí cuando entran en escena autores que, desconocidos para el gran público, tienen una oportunidad de ver sus historias editadas y quedan al alcance de la mano de cualquier persona. Una de esas personas, he sido yo. Y porque parece que he sido tocado por una varita mágica y he conocido algo sorprendente, estoy aquí para presentar una nueva historia, un nuevo universo, una nueva obra maestra que nos enseñará cosas como que la literatura siempre rejuvenece, e incluso es capaz de darte una patada en el trasero y hacer que te levantes de la emoción. Así ha sido con Anna Starobinets y así os lo voy a contar ahora mismo.

El mundo ha llegado a su fin después de la Gran Reducción. La población se mantiene en tres billones de habitantes, y el Vivo es quien decide el futuro de todas las conciencias del planeta. Hasta que nace un ser humano sin código alguno y todo el sistema se ve amenazado. Cero. Alguien sin conexión que puede hacer saltar por los aires todo lo que se ha conocido.

 

Recuerdo cuando empecé a leer “El vivo” que pensé que estaba ante algo completamente diferente. No sólo por la historia, que ya de por sí me pareció algo tan laberíntico que sabía que iba a serme difícil entrar de lleno en la historia, sino porque a la autora la recordaba perfectamente de su anterior publicación, “Una edad difícil”, y por aquel entonces ya me sorprendió la capacidad narrativa y su imaginación tan brillante. Pero aquí se ha superado con creces. No sólo nos propone una visión extraordinaria de todo lo que tiene que conllevar la ciencia ficción, sino que además, una vez introducidos en materia, seremos incapaces de dejarlo hasta que no sepamos qué es exactamente lo que está sucediendo en las diferentes capas que gobiernan a la humanidad. Y hay que reconocerlo, no es una historia fácil. Quien se introduzca en este libro y no entienda mucho de lo que sucede en el primer capítulo, no debe preocuparse, es algo normal cuando nos metemos en un mundo que no conocemos. Más adelante, las explicaciones estarán servidas para aquel que quiera investigarlas y abrir su mente a una experiencia única, la experiencia de la conciencia suprema conocida como Vivo y de su némesis Cero. Hoy en día, novelas como la que estoy reseñando te hacen darte cuenta de lo especial que los libros pueden hacerte sentir, ya que es imposible no alabar una historia que vive y muere como si tuviera vida propia.

Anna Starobinets es una de esas autoras a las que no sé muy bien dónde meter. Y quizá me equivoque porque no se debe encasillar a nadie, y mucho menos a un autor de novelas, pero lo que sí tengo claro es que como escritora de ciencia ficción, se le debería reconocer un puesto en alguno de los más altos niveles. Escribe desde las entrañas, y eso se nota cuando explica cómo se desarrolla esta historia de un futuro lejano, pero que nos recuerda terroríficamente a partes de la actualidad. Y es que eso es lo que más llama la atención en un relato que ya ha sido bautizado como el inicio de un cambio para el género, y que recuerda a autores clásicos con una larga trayectoria. No es difícil, “El vivo” es ese hijo que nace después de haberlo deseado mucho y que, aunque con rarezas, amas con verdadera devoción. Quizás para muchos de vosotros resulte una lectura complicada porque la prosa de la autora lo es. No os facilitaría el camino si os dijera que habéis leído algo semejante muchas otras veces. Es una lectura que cuesta, en la que hay que meterse, a la que hay que entender desde cero. Pero no por ello deja de ser interesante.

Llegados a este punto sólo me queda reflexionar cómo es posible que este libro no haya llegado antes, muchos antes. O a lo mejor es que se necesita un tipo determinado, y un momento preciso, para darse cuenta de lo que es bueno de verdad, e ir a por ello. Y eso he hecho, ir a por “El vivo” 


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