
La mente cautiva, de Czeslaw Milosz
No se vence al Mesías con argumentos de personas sensatas, de cuya boca salen palabras, y no espadas de fuego.
¿Saben lo que es el Murti-Bing?, ¿y el Ketman? Ya veo, no es cosa de preocuparse, yo mismo tampoco tenía la menor idea. Precisamente por eso me resulta tan impresionante que Czeslaw Milosz fuera capaz de construir un edificio argumental tan absolutamente brillante con materiales en principio tan ajenos (entre otros). El despliegue dialéctico, sin arrogancia, en tono sereno y alejado del sectarismo, de La mente cautiva es un verdadero espectáculo, ver razonar a este autor es como ver operar a un gran cirujano o actuar a un virtuoso en cualquier campo, algo que a nadie, por ajena que le resulte la materia, deja de causarle admiración.
Czeslaw Milosz trata de explicar la adhesión de los intelectuales del este, concretamente los polacos, sus compatriotas, que son los que mejor conoce, al materialismo dialéctico soviético y al realismo socialista, aunque lo que verdaderamente explica es el proceso síndrome de Estocolmo universal de la libertad de pensamiento bajo cualquier tipo de totalitarismo. Comienza con los conceptos que cité al principio pero narra también ejemplos concretos de intelectuales reales a quienes no se refiere por su nombre pero que asumo perfectamente identificables por los lectores versados en el tema, y este acercamiento a esas figuras, el relato de su adhesión a postulados que no siempre les eran precisamente cercanos, además de apasionante de leer es extraordinariamente ilustrativo. El paso que desde una posición inicial parece antinatural, tras un camino compuesto de pequeños pasos parece hasta lógico. Sigue leyendo La mente cautiva