
From Hell, de Alan Moore y Eddie Campbell
Alan Moore es Dios, qué digo Dios, es el Creador, qué digo el Creador, es… bueno, realmente creo que se entiende de sobra lo que quiero decir. Además, más allá de llamarle Creador, no encuentro otro nombre con el que describirle, así que lo dejaremos así. Pero como todo en esta vida, esta admiración requiere de una explicación, que yo no soy como aquellos que hablan de un autor con devoción y luego no te dan razones, no, no. Lo que vengo a contar aquí es, ni más ni menos, que una de las novelas gráficas que han pasado a la historia de las novelas gráficas. Es una de esas historias que deberían contarse de generación en generación y que no tendrían que caer en el olvido. Es uno de esos relatos que, para todo aquel que desconozca el mundo de los cómics, es de visita obligada. Volvéis a preguntarme por qué, y yo lo entiendo, no os he dicho nada todavía, y es que yo a veces me enrollo mucho, como las persianas vaya, y sé que vosotros necesitáis respuestas. Al fin y al cabo, esto es una reseña ¿no?, tendré que hablar de lo que es “From Hell”. Pues allá vamos. Que se prepare todo aquel que no ha visto nunca una reseña de admiración, porque esta lo será, y de las buenas, de las tremendamente buenas.