
Mis padres me han dicho toda la vida que hay que comer de todo. En algunas cosas, he hecho lo contrario de lo que me dijeron, claro, como buena hija. Pero en esto he sido obediente: intento comer de todo y probar cosas nuevas. Pues con los libros, me pasa algo así, procuro leer de todo y es muy raro que alguno me decepcione tanto como para decir: nunca más.
Decidí leer Como el agua y el fuego porque me apetecía algo tranquilo, porque a veces el cuerpo y la mente te piden que les des algo dulce y suave, o por lo menos que no pique y te estropee la digestión. Y después de su lectura, tengo algo que deciros, chicas: el romanticismo no ha muerto. Aunque lo han intentado, aunque a veces sea un género denostado por los intelectuales, aunque ahora se lleve más lo violento, oscuro o futurista, sigue existiendo el romance. En esta novela también hay personajes a los que solo les interesa lo material, pero lo que triunfa es el amor sincero y verdadero. En estos días que parece que todo lo mueve el capital, es bonito ver que todavía queda gente noble. ¿Qué sería de nosotros sin la pasión, el corazón y el amor? Sigue leyendo Como el agua y el fuego, de Françoise Bourdin