Publicado el

Las cenizas que quedan, de Andrea Prieto Pérez

Las cenizas que quedan

Las cenizas que quedanCon el mundo como lo tenemos ahora mismo, hecho unos zorros, no es muy difícil imaginar un escenario apocalíptico. Nos derretimos por unas partes, ardemos por otras, nos resecamos o nos inundamos. Tenemos mandatarios descerebrados que intentando demostrar quien la tiene más grande o más destructiva y un día acabarán con todo. ¡Sálvese quien pueda!

La literatura, el cine o los videojuegos nos han entregado ejemplos de posibles sociedades distópicas de lo más variopintas; os recomiendo la saga de Los Juegos del Hambre y Divergente, si no las habéis leído ya que son muy buenas de entre las actuales, sin olvidar los clásicos como 1984 o Fahrenheit 451 entre otros.

Las cenizas que quedan es de este género fantástico, nos presenta un futuro postapocalíptico, donde todo está destruido, ya no queda casi nada con vida y lo que queda se quema para generar magia que a su vez, produce energía. Todo es ceniza y gris, desde el suelo hasta el cielo. Aline y Weiss, que son los protagonistas, pertenecen a la congregación Espúrea, los ganadores de la última batalla y los que ostentan el poder, “los buenos”. Aline pertenece al consejo y la falta de su brazo no le impide trabajar en los invernaderos, retirada del ejército. Le ha costado mucho acostumbrarse a no estar en primera línea de fuego aunque sigue teniendo un carácter muy guerrero. Vive recluida en uno de los pocos edificios que quedaron en pie después de los grandes incendios. Weiss es su excompañero de milicia, enérgico, optimista, alegre y aventurero. Llega herido después de una de sus expediciones y con un mensaje póstumo de Cobalt, tío de Aline, que ha dejado unas coordenadas y la petición de que vayan al lugar, pero no saben qué se van a encontrar allí.  Weiss quiere ir con Aline, pero ella está resentida por lo que ocurrió la última vez que lucharon juntos y no se fía de él, pero al final, obligada por las circunstancias accede y se aventura por las tierras de la “tribu de fuego”. No os voy a desvelar lo siguiente porque perdería la gracia, pero quería destacar a Crace, la joven chamán de la “tribu de fuego”, que les va a acompañar parte del camino y que me parece un personaje muy interesante por lo que aporta no solo a la relación de la pareja protagonista, sino al cambio de visión de sus vidas, de sus creencias y del futuro. Ella les va a hacer replantearse si de verdad ellos pertenecen a “los buenos” y si esta guerra sin fin en la que están inmersos merece la pena.

Me parece un trabajo muy bueno en cuanto a la construcción de los personajes y sus relaciones, quizá algo escaso en la descripción de los escenarios, pero no es difícil imaginarlos: destrucción y desolación. Me ha venido a la mente en varias ocasiones imágenes de la última versión de Mad Max (Fury Road), tanto los paisajes como el aspecto de los protagonistas podrían ser los mismos. De muy fácil lectura, sencillo y entretenido. Tiene unos mensajes de fondo muy interesantes, como el valor de la amistad, la empatía, el ecologismo, el feminismo y el altruismo.

A Andrea la leí primero en las redes sociales porque me gustaban sus reseñas. Mi admiración se acrecentó cuando me entero de que con solo 26 años, no solo lee mucho y escribe sino que también es médico. Necesito sus consejos para sacarle esa productividad al tiempo, porque 24 horas al día las tenemos todos, pero sacarle tanto jugo tiene mérito. Me siento muy feliz y esperanzada de ver que tenemos gente joven y sobradamente preparada por nuestra tierra, aunque aquí hoy solo os vengo a hablar del talento de la Andrea Prieto escritora. Ya os he explicado en otras ocasiones de mi absoluto respeto por el que escribe, el artista que se expone, el que es capaz de hilar palabras para hacernos disfrutar y ver otros mundos. A mí me cuesta Dios y ayuda el poder hacer estas pequeñas reseñas de una forma medianamente coherente y correcta, cuando menos escribir una historia.

Es el primer libro de Escarlata Ediciones que tengo y la edición está muy bien, de calidad, me encantan las letras del título y las de los capítulos, parecen quemadas, con ceniza. Por poner una pega, he encontrado alguna errata y es una pena en un libro que se nota que han intentado cuidar en muchos otros detalles.

[product sku= 9788416618163 ]
Publicado el

Más allá del invierno, de Isabel Allende

Más allá del invierno

Más allá del inviernoIsabel Allende es una de mis autoras más admiradas, creo que ya lo he comentado. Me gusta su forma de escribir: directa, sincera y sin tapujos. Me gusta la sensación de alegría de vivir que trasmite, que se nota todavía más en los últimos libros. Me encanta como conecta el más acá con el más allá, su realidad mágica o su fantasía auténtica. Es fascinante como describe a los personajes y sus relaciones, con pocas palabras eres capaz de entender sus interiores y pensamientos, de ponerte es su lugar. Es una maestra profundizando con sencillez, allanando el camino, haciéndote comprender lo más difícil.

Siempre que la he recomendado, ha triunfado. He tenido el caso de un usuario de la biblioteca, hombre, que era muy reticente a leerla. Le gustaba Alberto Vázquez-Figueroa y Eduardo Mendoza, pero se acababan ese tipo de autores y quería explorar algo más, así que le insistí con Isabel Allende. Se llevó Inés del alma mía y volvió a las dos semanas dándome las gracias. Me dijo que había sido el primer libro escrito por una mujer en el que había sentido que lo habían entendido como hombre, identificado. Se llevó Hija de la fortuna y Retrato en sepia y se convirtió al “isabelismo”.

Más allá del invierno es su último trabajo, en el que vuelve a demostrar la profunda belleza de lo sencillo. En este caso, el escenario está en Brooklyn, a principios del 2016. La ciudad está paralizada por una gran nevada y Lucia Maraz se siente encerrada en el sótano congelado en el que vive desde hace unos meses. Lucia es chilena, de sesenta y tantos y le está dando otra oportunidad a su vida, una nueva perspectiva, intentando ilusionarse otra vez después de pasar una mala racha. Su vecino y casero es Richard Browmaster, compañero y colega de la universidad que es un hombre obsesivo, preocupado, solitario y maniático. Se conocen desde hace años, de cursos, seminarios y reuniones. A ella le gusta, pero desde que se ha trasladado allí, él parece evitarla e ignorarla. Ella tiene adoptado un chiguagua viejo y feo y él, cuatro gatos. Richard tiene que salir por una emergencia ese día imposible de nieve y choca con el coche que conduce Evelyn Ortega, que se va murmurando asustada, sin que Richard pueda hacer nada para entablar conversación, más que entregarle su tarjeta. Evelyn aparecerá ese mismo día, unas horas más tarde, asustada, pidiendo ayuda. Es una joven guatemalteca, inmigrante sin papeles, y el coche era de su jefe al que tiene pánico.

Así comenzará una relación intensa y precipitada entre los tres personajes. Sabremos de la historia y pasado azaroso de los tres, mientras solucionan lo que se les ha presentado: una sorpresa en el maletero del coche golpeado. Viajaremos a Chile y Canadá con Lucia y conoceremos a su familia. Viviremos con Evelyn, su abuela y hermanos en Guatemala. Visitaremos Brasil con Richard. Cambios políticos, violencia, el sufrimiento de los que necesitan huir al norte para sobrevivir, personas que dejan de ser ellas, muchas muertas de verdad y otras en vida, esclavizadas y abusadas, muchas desaparecidas y olvidadas. El dolor de la pérdida, de la culpa y del abandono. Las relaciones familiares, el amor y el desamor. Todos estos temas se mezclan magistralmente en esta novela.

Me ha gustado mucho, como siempre. Quizá se me ha hecho corto, aunque se hayan cerrado todos los círculos, aunque se haya llegado al destino, me he sentido abandonada cuando he acabado el libro, me apetecía quedarme un ratito más con Lucía, Richard y Evelyn. Especialmente Lucia, pura energía y alegría. Con una forma simple, aunque no simplista, de ver la vida. Con los pelos a lo loco y tanto sentido del humor. Con una personalidad muy parecida a la que yo le presumo a la autora.

Me está costando mucho hacer esta reseña, ya lo he hablado con mis compañeros, y parece ser que es un mal que nos acecha a más de uno, pero me cuesta más explicar lo que me gusta mucho. Siempre te quedas con la sensación de que la reseña es pobre, que no refleja todo lo que quieres transmitir. Si soy muy efusiva, parecerá que soy pelota, si soy comedida, parecerá que no me ha entusiasmado… ese equilibrio es difícil. Para expresar estas cosas son muy útiles los emoticonos, aquí pondría caritas sonrientes con ojos de corazones.

[product sku= 9788401019760 ]
Publicado el

La casa del nazi, de Xabier Quiroga

La casa del nazi

La casa del naziA Xabier Quiroga me lo recomendaron mis hijos adolescentes. Resulta que sí funcionan las lecturas obligatorias del instituto, aunque a veces los adultos dudemos y los chicos renieguen siempre. Lo de renegar en la adolescencia, es algo que hay que soportar, sufrir y superar, es como el acné. Era por setembro era el libro que tocaba para la asignatura de Lingua Galega y Literatura y tuvieron la suerte de que después conocieron al autor y pasaron una tarde estupenda con él, que les habló de La casa del nazi, así que, como yo escucho a casi todo el mundo y valoro mucho la opinión de esta juventud, que ellos también saben, les hice caso y me llevé el libro de viaje durante mis vacaciones. Les he dado la razón, no solo me ha gustado mucho la historia, es que he disfrutado un montón con la forma que tiene Xabier Quiroga de escribir, pero mucho. Ahora tengo que leerme alguno de sus libros en gallego, porque seguro que todavía es mejor, pero este, traducido por Isabel Soto, ha sido, es, una maravilla.

Os cuento: resulta que hasta el despacho del Fiscal Superior de Galicia ha llegado el original de una novela, mas unos documentos que la acompañan, que un editor que no quiere meterse en líos, recibió de forma anónima. El título es La casa del nazi con el subtítulo En la oscuridad. El protagonista es Pepe Reina, un taxista, apasionado lector y curioso personaje al que un político de peso en el PP gallego, Manuel Varela, le encarga una investigación y le exige que sea con la mayor discreción. Pepe tiene alma de detective y un carácter bastante romántico, le gusta vivir en la aldea porque se cansó de la ciudad, pero se entretiene indagando sobre cualquier cosa, así que, como el político es generoso con el dinero, acepta el encargo. Manuel Varela había recibido un e-mail con al asunto “sobre nazis” enviado por un antiguo representante del Centro Simon Wiesenthal en Argentina. Parece ser que con él se había puesto en contacto un joven universitario que estaba rastreando la presencia de nazis en Galicia después de la Segunda Guerra Mundial. Durante esta investigación el nombre de Manuel Varela había aparecido y el chico pedía consejo. El argentino se ponía en contacto con el político para informarle. Manuel Varela no sabe, ni remotamente, la razón por la que su nombre puede aparecer en una investigación sobre nazis, y como su imagen pública es muy importante, no quiere llevarse ninguna sorpresa. Encarga a Reina que averigüe todo lo que pueda.

Pepe se pone en marcha y se busca dos colaboradores, aunque al principio estos no sabrán para quien trabajan o con qué propósito investigan; uno es Barrabás, que sabe de la vida y propósito de todo el mundo, al que pide que averigüe sobre la vida y obra de don Manuel, incluida su infancia en Monforte de Lemos. La otra es Lelia, una chica a la que conoce por casualidad en un hotelucho de Santiago y que es una lectora voraz, una mente muy despierta y una bellísima persona. El trabajo de Lelia será leer todo lo que se haya publicado sobre los nazis en Galicia y redactar informes a Pepe. Mientras él, viajará por varios sitios del interior de la comunidad intentando seguir las pistas y hablando con diferentes personajes.

Aunque el libro es extenso, tiene algo más de 600 páginas, a mí no me ha sobrado nada. En principio, puede parecer algo lioso hablar de una novela que habla de otra novela, de una investigación que habla de otra investigación, pero solo son las primeras 20 o 30 páginas, enseguida encuentras el sentido a los saltos de tiempo y al cambio de personajes. Porque en la novela hay flashback, e incluso un sutil y filosófico flashforward, que no sé si se puede considerar así, porque es dentro del libro interior. Son capítulos cortos, una forma de contar la historia ligera, con mucho sentido del humor, esa retranca gallega está muy presente en el personaje de Reina. Hay mucha historia bien integrada en el devenir del relato, lo que hace que no sea pesada. Descripciones muy acertadas, diálogos que ayudan a entender y mantiene el misterio y el intríngulis hasta el final.

Luego el tema, que ya sabéis lo que me gusta a mi aprender, pues no tenía ni idea de la presencia de nazis en esta tierra, y mira que he visto pelis y leído libros sobre esa época, porque es un tema muy recurrente. Pero no solo se habla de los nazis en el libro, también se retrata la vida de Galicia, la de antes y la de ahora, muy bien por cierto. No digo yo que lo que cuente sea verdad, pero que pudo ser, pudo. A propósito de esto, el mismo autor escribe en la portada:

“Si todos los hechos relatados en esta novela fueran producto de la fantasía, no quedarían secretos en los rincones más ocultos de nuestra historia”

[product sku= 9788417001032 ]
Publicado el

El extraño verano de Tom Harvey, de Mikel Santiago

El extraño verano de Tom Harvey

El extraño verano de Tom HarveyEsta novela de Mikel Santiago es una novela que debería oler a verano, a crema solar y a piel salada, pero en realidad se masca la intriga y el suspense con música de jazz de banda sonora. Vuelvo al thriller, no puedo evitarlo, vuelvo al misterio, la investigación y la sospecha. En un escenario de película antigua como Atrapa a un ladrón o Buenos días tristeza. Las carreteras estrechas y sinuosas, los acantilados, las pequeñas calas y las bonitas puestas del sol del Mediterráneo. Aunque estas pelis están ambientadas en la Costa Azul y la novela transcurre en la costa italiana, el ambiente es similar ¿Os acordáis de A pleno sol? Es la película basada en el libro de Patricia Highsmith, El talento de Mr. Ripley. Pues mi cabeza loca ha recordado en algún momento a Alain Delon mientras leía El extraño verano de Tom Harvey. Os recuerdo que mis conexiones son algo peregrinas, pero ahí las dejo.

Tom Harvey es un músico de jazz norteamericano que vive en Italia. Apenas se gana la vida con su saxofón, así que tiene que complementar sus ingresos haciendo de guía turístico en Roma. Recibe una llamada de su amigo Bob Ardlan, pintor de renombre, al que no ve desde hace tiempo, pero le viene mal contestar en ese momento y se olvida. Al cabo de un par de días, le llama Elena, la hija de este amigo y antigua pareja de Tom y le pide que vaya a Tremonte porque Bob ha aparecido muerto en los acantilados debajo de su casa. Todo apunta, en un principio, a una caída desde la terraza de la casa por accidente o a un suicidio, pero a Harvey no le encajan las cosas.

La novela está contada en primera persona por Tom Harvey que se convertirá en investigador, pasará apuros tanto físicos como psicológicos. Tendrá sueños reveladores e inquietantes. Oirá y sentirá cosas extrañas en la casa. Tendrá que intentar controlar sus sentimientos hacia Elena, que será siempre la mujer de su vida, aunque ahora no estén juntos. Descubrirá aspectos ocultos de la vida de un hombre al que apreciaba y admiraba mucho, que ahora parece que no conocía tanto como pensaba. Tendrá que intentar encajar en el grupo de gente rica, excéntrica, con gustos caros y que posan para la prensa, pero que tienen mucha basura escondida debajo de las alfombras. Un afamado director de cine celoso, una escritora de libros de misterio con muchas más cosas perdidas además de la inspiración, un marchante de arte ambicioso, un aspirante a pintor, un detective estiloso, hombres atractivos de negocios dudosos y un elenco de secundarios la mar de variopintos, que te hacen sospechar de todo y de todos.

Yo no he leído las otras novelas de Mikel Santiago, que ya estoy tardando, pero por las reseñas escritas, esta acompaña perfectamente a las otras. Tiene ritmo, suspense y atrapa hasta el final; capítulos cortos y muchos diálogos. Todo ocurre en apenas dos o tres semanas muy intensas. A mí me ha gustado su forma de escribir, sus descripciones y expresiones son claras y certeras, con sentido del humor, sin florituras. Es una novela muy cinematográfica. Solo he sentido un desajuste leyéndola. No sé porqué, pero había imaginado al protagonista algo mayor de lo que es. Está en la treintena pero en un principio, por su forma de comportarse y pensar, le habría colocado 10 años más. Pero esto es cosa mía, como me gusta, lo acerqué más a mi edad. Creo que me ha influido leer sobre el autor, que también es o ha sido músico, de rock en su caso, de Portugalete y del 75, así que yo creo que le puse su cara a Tom.

Es lo que tienen los libros, que te puedes montar tú mismo la película, el escenario y los protagonistas, como te venga en gana, según tu imaginación. Aunque la novela lo describa todo meticulosamente, no puedes evitar crear imágenes, que cuando las comparas con las que se crearon otras personas sobre los mismos relatos, difieren bastante. Es la magia de la lectura y por eso, muchas veces, te llevas un chasco cuando el libro pasa a la pantalla.

[product sku= 9788466661058 ]
Publicado el

Todos los ríos del mundo, de Dorit Rabinyan

Todos los ríos del mundo

Todos los ríos del mundoAnte todo, este libro es una historia de amor y no solo de amor romántico, profundo y enorme, sino también de amistad, porque a mí me cuesta entender el uno sin la otra. El amor no puede ser un apartado estanco en nuestra vida, no se puede aislar. Y aunque mueva montañas y las montañas parecen lo más de lo más en cuanto a mover algo grande y que parece inamovible, el amor no se salva de los prejuicios y de los conflictos históricos.

Tendré que contaros de que va para que me entendáis. Si os cuento que los protagonistas de esta novela son una chica llamada Liat y un chico llamado Hilmi, que están en sus veintitantos y que se conocen en Nueva York, al principio del milenio, porque tienen un amigo común, os parecerá una historia más bien vulgar. Si os digo que ninguno de los dos es norteamericano, que ella es traductora y él es artista, tampoco os parecerá nada extraordinario. Si os explico que fue un amor a primera vista, a primer olor, a primer sonido, tampoco es tan extraño. Pero si os digo que ella es judía de Tel Aviv y él árabe de Palestina, ahí ya cambia la cosa. Y me da igual que os parezca que eso no importa, que el amor es más importante, que si se entienden y se quieren qué más da de donde seas… pues sí importa y ojalá no fuera así. Ellos están maravillosamente bien juntos, se quieren muchísimo, se complementan, se llenan, respiran a la vez, pero no pueden hablar de política, porque acaban discutiendo. Tienen que tener cuidado de cómo se cuentan su vida antes de Nueva York, porque, sin querer, se hieren. Ninguno de los dos se ha criado en una familia religiosa, pero respetan su propia identidad cultura y forma de vida. Quieren entenderse, intentan ponerse en el lugar del otro, pero vivir toda la vida en este lado de la frontera, hace que solo tengas una perspectiva, que sigas en tu lado del muro.

Está contada en primera persona, desde el punto de vista de Liat, la chica. Sus miedos, sus dudas, su frustración, la certeza de que su historia de amor tiene fecha fijada de finalización. Se conocen en otoño y Liat se tiene que marchar en mayo. En Nueva York son anónimos amantes, es fácil; en su tierra, impensable.

Sufres con ellos y disfrutas con reservas, como ellos. Hilmi es todo pasión, un espíritu noble y bueno, alegre y optimista. Su fiebre o arrebato artístico es pura poesía. A Liat la escuchamos de forma más íntima, por lo que también oímos lo políticamente incorrecto, el intento de esconder una relación que le cuesta reconocer, que no sabe si es vergüenza o miedo. Tiene una lucha interna continua por superar todo lo que ha escuchado y vivido desde que nació, por intentar disfrutar de ese amor enorme que no encaja en sus esquemas ni en los de su familia.

Desde mi humilde opinión, tiene una gran calidad literaria, las descripciones de los sentimientos son preciosas, brillantes:

“… puede entrar y salir de mi mente y recorrer sus muchos recovecos; que puedo mirar sus ojos sabios y ver las ruedas de su mente girar perfectamente sincronizadas con mis pensamientos. La tranquilidad, la satisfacción, la comodidad que me envuelve entonces. La curiosidad y el placer de reflexionar juntos.”

Pero no solo lo sentimental, sino que las descripciones de los lugares y acontecimientos también son muy buenas, ha sido un placer leer muchos de los pasajes:

El invierno baraja los naipes, mezclándonos tanto que ya no nos reconocemos. El frío helado nos hace lloriquear y mima nuestros continuos resfriados y la tos. Hilmi y yo nos parecemos más que antes. En este frío norteamericano, ártico y profundo, los dos somos del este, dolorosamente levantinos.”

La novela fue elegida en 2016 como lectura obligatoria para los estudiantes israelíes, como ejemplo de asimilación, pero el propio Ministro de educación la hizo retirar de forma fulminante en cuanto supo el argumento. Esto hizo un efecto rebote y todo el mundo sintió curiosidad por leer la historia.

Todos los ríos del mundo también es un drama, el de la incomprensión de dos pueblos, el de un conflicto largo, duro e injusto. El de la agresión, el odio, la separación, el aislamiento, la guerra sin fin. A lo que hay que sumar el destino o la suerte, que a veces se retuerce y se confabula en nuestra contra.

[product sku= 9788466661119 ]
Publicado el

La ninfa de porcelana, de Isabel Allende

La ninfa de porcelana

La ninfa de porcelanaColorear o pintar dibujos pautados para adultos está de moda. En todas las librerías hay cuadernos y libros de este tipo. Lo cierto es que hay que tener paciencia para ponerse delante de algunas de estas láminas porque las hay de lo más sofisticadas e intrincadas. A mí me encantan, tengo que confesar que no les dedico mucho tiempo, pero me gusta tenerlos y me encantan las pinturas, rotuladores y demás material necesario. Es como volver a la escuela, a la infancia. Creo que en parte, en esto radica el éxito de estos libros, en la vuelta atrás. No necesitas mucha concentración, porque puedes colorear y estar pensando en cualquier otra cosa, aunque lo ideal es despejar la mente, ponerte música relajante y dejar actuar a las hadas de los colores. Tampoco tienes que ser muy hábil con el dibujo porque vienen hechos, con no salirse mucho de las pautas ya está. Luego pueden quedar mejor o peor dependiendo de lo bueno que seas combinando tonos, haciendo sombras y demás técnicas. Y como “para gustos hay colores”, cada uno es libre de escoger los que quiera.

Yo uso esta técnica de relajación en los cursos para mujeres mayores, junto con risoterapia y actividades para fortalecer la memoria, siempre hago algún ratito de relajación y a veces utilizo mandalas. La primera vez que lo probé, tenía mis dudas: ¿y si piensan que las trato como a niñas pequeñas? Algunas eran reticentes alegando su nula capacidad artística, pero al ver que solo había que rellenar con colores los espacios, a gusto de cada una, ya les pareció más viable. Pintamos un rato en la clase, con música que se utiliza en yoga y les dije que lo acabaran en casa. Para la siguiente clase todas habían acabado su dibujo y me pidieron más láminas para casa, una para cada día si podía ser. Les encantó. Las que tenían los nietos cerca, compartían sus estuches de pinturas y mientras ellos hacían los deberes, ellas coloreaban lo suyo. Salvo alguna sorpresa, se refleja la personalidad de la gente con estos ensayos. Las que están algo depres utilizan oscuros, tonos neutros y dejan espacios sin pintar. Las nerviosas o impacientes, también lo son aquí: dejan huecos o pintan con ceras gordas, para acabar antes. Las graciosas, alegres y parlanchinas, usan muchos colorinchos, mezclan a lo loco y el resultado suele ser estridente y algo psicodélico. Es divertido y, a veces, revelador.

La ninfa de porcelana es uno de estos libros para colorear, pero además en un cuento maravilloso de Isabel Allende. Yo con esta mujer no soy objetiva, lo siento, he leído casi todo lo que ha escrito, soy una gran admiradora. Este cuento es ella, con su realismo mágico, con ese arte de introducir lo fantástico en lo cotidiano, con naturalidad y franqueza, con optimismo y alegría de vivir. Las regalías (royalties) que le corresponden por esta obra se destinan a la Fundación que lleva su nombre. Las ilustraciones, preciosas por cierto, son de Ana de Lima y acompañan al cuento perfectamente: fantásticas, alegres, de ensueño.

El argumento es el siguiente: estamos ante el caso de don Cornelio, un caballero de cierta edad, de los clásicos, recto y educado. Los vecinos ajustaban sus relojes cuando lo veían pasar porque era meticuloso hasta el segundo. Trabajaba en una notaria aburrida y polvorienta. Un día de otoño cambia su vida; abren una tienda de antigüedades en su calle y se queda fascinado por una figura de una ninfa de porcelana que está en el escaparate. Decide comprarla y esto trastoca toda su ordenada vida. Don Cornelio puede hablar e interactuar con Fantasía, la ninfa, lo que le hace ver las cosas de otra manera y cambia la forma en que los demás lo tratan a él. Es una historia preciosa de ilusión y cambio, lo que da todavía más sentido a la idea de colorearla, ya que la vida de don Cornelio era oscura y gris y ahora, es alegre y multicolor.

La edición es muy buena, el papel es de buena calidad, o sea, se pueden usar rotuladores que no traspasa (eso da mucha rabia). Hay otro regalo añadido, especial y muy acertado en este libro y es que tiene en la contraportada un código QR que hace que puedas escuchar a la propia Isabel Allende contándote el cuento durante 24 minutos. A mí me ha propiciado sesiones muy íntimas y relajantes, mágicas, poder escucharla y aislarme de todo, mientras daba vida a los dibujos con los colores.

[product sku= 9788401019098 ]
Publicado el

La chica de antes, de J. P. Delaney

La chica de antes

La chica de antesEsta novela tiene dos protagonistas separadas en el tiempo, una es como la continuidad de la otra, la sombra, el rescoldo. Emma y Jane, pueden parecerse físicamente, pero tienen diferentes personalidades. Las dos acababan de pasar por situaciones duras y tristes, cuando deciden buscar una casa nueva para alquilar en Londres. Las dos se enamoran de la misma casa situada en Folgate Street, 1; La Casa, que es la tercera protagonista en discordia. Minimalista hasta el extremo y con lo último en domótica. Una casa de revista, una joya de la arquitectura, con varios premios y que alquilan por un precio ridículo. Alguna pega tenía que tener, claro; el arquitecto que la diseñó y dueño, Edward Monkford, tiene que dar el visto bueno a la inquilina y hay múltiples reglas que se deben seguir, muy variadas y algunas muy ridículas.

Emma y su novio Simon, pasarán la criba del excéntrico y atractivo Monkford y alquilarán la casa. Lo que pasará en ella lo iremos sabiendo poco a poco, en el transcurso de la novela. Por cada capítulo del libro dedicado a Emma, hay otro dedicado a Jane, que es la que en la actualidad está pasando el proceso. Se solapan las vidas y los acontecimientos, pero solo en el libro; hay varios años de diferencia en la realidad. Jane va repitiendo muchos de los pasos que da Emma, pasa por situaciones muy parecidas, pero el resultado no es el mismo, claro, porque ellas tienen vidas diferentes y sus personalidades tampoco son las mismas aunque se parecen físicamente de forma inquietante.

Mientras leía La chica de antes, recordé a Rebecca de Daphne du Maurier. La película basada en el libro y dirigida por Alfred Hitchcock es magnífica, estoy casi segura de que la habéis visto, los que tenéis cierta edad y os gusten los clásicos. Esta es una de esas apreciaciones mías algo extrañas, pero una mujer que se parece a otra del pasado…

El libro está contado en primera persona, por lo que solo sabremos lo que las protagonistas vivan, pero cuando estemos con Jane, por ser una época posterior, iremos averiguando cosas de Emma también. Ellas son las víctimas y también tienen el papel de investigadoras, porque esta novela es un thriller psicológico, de los que te tiene en ascuas. La casa es un refugio pero también una jaula de oro, que se puede volver en contra de las dos mujeres.

En cuanto a los hombres que acompañan, los tengo que explicar, porque son importantes: Simon, novio cariñoso y abnegado de la primera chica, Emma, tiene algo que no me gusta desde el principio y ya me diréis si os pasa lo mismo. En cuanto a Edward Monkford, me ha recordado mucho a Christian Grey, incluso la primera aparición en la trama es parecida. Añadimos que es guapo, rico, poderoso, algo atormentado, maniático, dominador, celoso, con no mucha empatía, vamos, una joya (léase con ironía, por favor). Me diréis que los chicos no salen muy bien parados, pues lo siento, pero son un churro. Es más, creo que el autor quería precisamente eso, que no nos enamoráramos de ellos. Quizá durante algunos momentos sientas algo de pena por alguno de ellos, pero dura poco. Igual soy yo, que estoy algo dura últimamente.

Para mí la novela cumple con las expectativas: es entretenida, está bien contada y bien llevada, es rápida y fácil de leer. Tiene mucho diálogo y las partes más de introspección de las chicas son ligeras. Me ha tenido en vilo hasta el final y me ha sorprendido en varias ocasiones. Todo el mundo oculta cosas…, pero al final sale a flote la porquería.

Tony Strong, alias Anthony Capella, alias J. P. Delaney, estudió Literatura inglesa en Oxford y es reconocido como publicista. Yo no lo conocía y elegí este libro por la sinopsis de la editorial y porque el título en “mi ca-ca-cabeza da vueltas persiguiéndote…” ¡veis! otra vez la cancioncita de Nacha Pop. Qué mayor estoy que todo me recuerda a algo. Bueno, esto tampoco está tan mal; sería peor ser consciente de que debería recordar cosas y no puedo.

[product sku= 9788425355271 ]
Publicado el

Un largo camino a casa, de Saroo Brierley

Un largo camino a casa

Un largo camino a casaPor mucho que protejamos a los niños, es inevitable que tengan algún tipo de miedo. Creo que no conozco a nadie que no tuviera miedo a algo o a alguien cuando era pequeño. Cuando somos grandes también, claro, pero la mayoría somos conscientes y lo vamos llevando, asumiendo o soportando. Los miedos de la infancia nos parecen más irracionales, pero si lo pensamos bien, de eso nada. Por ejemplo, es muy común temer a la oscuridad; no se ve, no sé lo que hay, es un miedo lógico. El miedo a perderse, a quedarse solo, a no volver a ver a tus padres, ese es terrible y también muy común. Mis mellizos me seguían por la casa cuando eran pequeñitos, mi padre se reía y decía que parecía la gallina con los pollitos o la pata con los patitos. Saben que nosotros los alimentamos, les damos cariño y seguridad, el perdernos les produce angustia. Quizá mucha culpa de los miedos de los pequeños la tengamos los mayores, que se los transmitimos, es la paradoja de ese afán de protección, pero otros vienen en el ADN, estoy convencida. Juan sin Miedo es un cuento, hay niños más valientes o atrevidos, pero algún miedo tienen aunque sea pequeño.

Saroo, el autor y protagonista de Un largo camino a casa, tenía 5 años cuando se perdió en la inmensidad de India, un país caótico y superpoblado. Vivía con su madre y sus hermanos en una casita muy humilde, pasando hambre y carencias de todo tipo, pero era un niño alegre, aventurero, responsable y feliz. Una noche insistió en irse con su hermano mayor a lo que fuese que hacía para ganarse la vida en los trenes y las estaciones. Se quedó descansando y esperando en la estación, se durmió y cuando se despertó y se vio solo en el andén, decidió meterse en el tren que tenía delante en ese momento para buscar a su hermano. Estuvo un montón de horas encerrado en aquel vagón, solo, hasta que llegó a Calcuta. ¿Os imagináis el papelón? Con 5 años no había ido nunca a la escuela porque tenía que quedarse en casa cuidando de su hermana pequeña, no sabía expresarse bien, nadie le hacía ni caso y no sabía dónde estaba. Una pesadilla. Saroo nos contará en el libro toda esta aventura. Como sobrevivió a esto, la gente con la que se encontró y la suerte que tuvo, después de todo, ya que cinco meses después de coger aquel tren estaba volando rumbo a Australia, adoptado por una pareja maravillosa.

Si esta parte de la historia os parece increíble, la que viene después, lo es todavía más. Ya adulto, Saroo decide buscar a su familia. Es feliz con su vida pero siente que es su deber encontrar a su madre biológica para explicarle que está bien, que se perdió. Su mamá australiana siempre le ayudó a mantener vivos los recuerdos de su casa en India, así que cuando apareció Google Earth en nuestras vidas, Saroo empezó la búsqueda de su casa en India, poco a poco, con una paciencia infinita y obsesiva. Sus recuerdos estaban algo distorsionados, incluidos los nombres de los sitios, así que no fue nada fácil seguir líneas férreas a lo largo y ancho de un país que se mueve básicamente en tren, intentando identificar la estación de donde salió. Después de muchos meses, da con un sitio que encaja casi en todos sus recuerdos, muy alejado de Calcuta, y decide ir a averiguar si es donde nació y si su familia sigue allí después de 25 años.

Hoy os he contado más del contenido del libro de lo que suelo en las reseñas, pero es que prácticamente sabes lo que pasa desde el principio, el libro es más bien una narración detallada de la aventura, pero no es un misterio. La película basada en las vivencias de este niño se estrenó a finales del año pasado, con Nicole Kidman como la madre australiana y Dev Patel como el Saroo adulto. No la he visto, supongo que será tan emocionante como el libro, porque la historia es increíble, aquí se puede usar lo de que “la realidad supera la ficción”. El libro no tiene una gran calidad literaria, es sencillo y fácil, lo interesante es la aventura que nos cuenta, no cómo lo hace. Leyendo la contraportada, define la historia como un drama. Sí, se debería definir como un dramón, pero me cuesta calificarla así. Saroo lo cuenta como algo terrible que le pasó, pero reconoce que también tuvo mucha suerte, conociendo las condiciones de cientos de miles de niños en su país de origen. La narración no es dramática, es agradecida, vital, llena de esperanza y de mucho amor.

[product sku= 9788499424750 ]
Publicado el

Hotel Iris, de Yoko Ogawa

Hotel Iris

Hotel IrisEl despertar de la sexualidad es algo intrínseco al ser humano. Bueno, en realidad también al resto de los animales, lo que pasa es que no le llamamos despertar, es un instinto básico de supervivencia de la especie. Los humanos con nuestro cerebro pensante le damos más vueltas y le ponemos romanticismo, al menos de cara a la galería, porque la mayoría de las veces es un calentón físico y químico. Además de la alteración física, nuestro pensamiento tiene mucha influencia en nuestras relaciones sexuales. La mitad de nuestra vida sexual está en nuestro cerebro y esta parte es mucho más difícil de entender que el mecanismo físico de la relación. En el cerebro se maquinan las diferentes formas de mantener relaciones sexuales. Por ejemplo: no conozco ningún otro animal que ate a su pareja, pero algunos humanos practican bondage.

No voy a nombrar todas las maneras diferentes de relacionarnos sexualmente, que esto es una reseña de un libro y no un ensayo sobre lo que hacemos en la intimidad (o en público), con nuestras partes íntimas y no tan íntimas, porque se puede utilizar de todo para el fornicio, pero es que el Hotel Iris va por estos derroteros. Se trata del descubrimiento o despertar del deseo carnal de Mari, una chica de diecisiete años, y es un despertar algo turbio, transgresor, que no entiende ni ella misma.

Mari, vive en un pueblo costero, de los de turismo estacional, y ayuda a su madre viuda en el hotelucho familiar que tienen cerca de la playa. Allí conoce a un hombre misterioso que le impresiona por su voz, autoritaria y tajante, pero solo cuando habla con la prostituta que había contratado para pasar un rato en el hotel. Fuera de la habitación el hombre es normal, anodino, educado, callado, simple. Mari se lo vuelve a encontrar y comienzan una relación extraña. El hombre anda por los sesenta años, es traductor de ruso y tiene un pasado oscuro y ambiguo; vive apartado en una isla casi desierta y prácticamente no se relaciona con nadie.

Me ha gustado mucho la forma de contarnos la historia de Yoko Ogawa, algo tristona, nostálgica, de atardecer, del estilo de Murakami en Tokio blues. Hay algo perturbador en un libro escrito de una forma aparentemente tan inocente. Y digo aparente porque de inocente nada, es solo la redacción, bonita, casi poética que utiliza Ogawa la que da esa sensación de pureza, muy acorde con la edad de la protagonista. Pero el tema y el devenir de los acontecimientos no son tan inocentes. La relación que se establece entre la protagonista y el hombre tiene mucha complicación psicológica detrás. El hombre es viudo y la muerte de su mujer nos hace sospechar casi todo el rato. La relación que tiene Mari con su madre es fea, no hay confianza, la madre es autoritaria, interesada y exigente. Esa obsesión con peinar y repeinar el pelo de la chica muy tirante, haciendo daño, no podía traer nada bueno. Mari tiene recuerdos de su padre también algo contradictorios.

Mientras lo leía me venía a la mente Lolita de Nabokov, aunque no sé si solo por la diferencia de edad de los protagonistas, porque Mari no es la típica Lolita y el traductor tampoco es que se parezca mucho a Humbert. Tampoco pude evitar acordarme del profesor Kepesh de novela de Philip Roth El animal moribundo. Estas conexiones que hago son muy personales; a lo mejor cuando lo leáis, me vais a decir que estoy majara, pero mi cabeza funciona de forma extraña, hasta asocio olores y colores a veces con los libros. La forma de escribir no es la misma, por supuesto, y el punto de vista es diferente, Yoko Ogawa es mujer, y la protagonista también y es un libro escrito en primera persona, desde el punto de vista de Mari, no sabemos lo que pasa cuando Mari no lo vive, por eso la narración tiene ese aire inocente.

Muy bonita edición de la Editorial Funambulista que tiene más libros de esta autora publicados, entre otros el famoso y premiado La fórmula preferida del profesor. Apuntad a esta mujer en pendientes si no la habéis leído todavía porque merece la pena.

[product sku= 9788494616457 ]
Publicado el

La sirena de Gibraltar, de Leandro Pérez

La sirena de Gibraltar

La sirena de GibraltarQué bien me lo he pasado leyendo este libro, qué bien escribe este hombre, qué placer supone tener un gran trabajo literario entre las manos y qué responsabilidad hacer la reseña de esta novela. Cuando los libros pasan al sobresaliente, yo me siento empequeñecer a la hora de valorarlos. Es como al que le gusta el fútbol, juega en el equipo del barrio y de repente tiene que jugar con Messi o Cristiano, que puede ser un gran honor, pero te acojonas o acongojas, como más os guste. Así que yo me quito el sombrero y pido permiso para poder hablaros de La sirena de Gibraltar.

Leandro Pérez vuelve a utilizar a Juan Torca que también fue el protagonista de su primera novela Las cuatro torres. Burgalés (como el autor), antiguo soldado, mercenario por el mundo y “auditor de conocimiento”. Lleva un tiempo en Madrid, medio retirado, intentando llevar una vida algo menos movidita, por decirlo de alguna manera, ahora corre por el Retiro cuando le apetece y se levanta cuando le da la gana. Ahora solo acepta algún encargo, casi siempre de su compadre, Luis Laguna, que dirige una agencia de detectives. Todo muy serio y formal. O eso dice.  Está viudo y es padre de Rodrigo, un buen chico, un policía serio.

La novela comienza con la aparición del cadáver de Rebecca Cruz en el Manzanares. La chica es de Gibraltar y tiene dos hermanas gemelas, Maddie y Lisa, famosas porque son grandes nadadoras, de ahí el apodo de sirenas. Juan Torca sabe que el asesinato de la chica es el encargo que le habían propuesto hace un mes y que rechazó por instinto. Pero no le cuadran las cuentas, esa chica no es el perfil de víctima que le habían propuesto, hablaban de prostitutas. Su olfato ya le decía que la proposición tenía algo oculto, turbio y sucio. Se siente algo responsable por no haber alertado a las autoridades, pero lleva demasiado tiempo en el estrecho borde entre lo legal e ilegal y prefirió dejarlo pasar. Conoce a una de las hermanas gemelas, Madelaine, y el asunto pasa a ser algo personal, así que empieza a investigar con la ayuda de sus antiguos compadres, ya que el encargo suponía otro cadáver en Gibraltar y está seguro de que va a ser una de las hermanas gemelas. No cuenta todo a la policía, pero colabora con ellos, sobre todo por su hijo, al que no quiere meter en problemas.

La historia lleva un ritmo trepidante, es rápida y emocionante. Nos iremos con el protagonista a Bilbao, Málaga y Gibraltar. Recibiremos golpes, tiros y sustos. Nos emocionarán las palabras de Maddie Cruz, que nos va contando sus impresiones en un diario que lleva. Sentiremos la angustia de sus compadres y su hijo, cuando Torca vaya por libre. Es muy entrañable la relación con sus amigos. Hay malvados y sicarios. Una novela policíaca o negra completa, con un final inesperado.

Me gusta el personaje de Juan Torca, muy del estilo de Pepe Carvalho, de esos que te gustaría en una serie de novelas o de televisión. He visto a ratos a Clint Eastwood, aunque menos sucio que Harry. Hasta su falta de compromiso con las mujeres después de enviudar le va bien al personaje. Aunque eso no quiere decir que no sepa relacionarse con las chicas o no sienta nada. Se intuye algo más profundo.

Me ha encantado la forma de contarlo, la forma de escribir es una maravilla. Directa, rápida, efectiva, certera, sin florituras ni palabrería superflua. Ni falta ni sobra nada. Es que no sé cómo explicarme, es como si te lo estuviera contando un amigo, con un vocabulario sencillo, de andar por casa, pero el conjunto es brillante. Quizá muchos no están de acuerdo conmigo y esto abre alguna discusión, pero en algún momento de la lectura he recordado a algún personaje salido de la pluma de Arturo Pérez Reverte, en estilo y forma. Torca no es tan canalla como Falcó, pero se da un aire, ni es tan pícaro como Max Costa, pero podrían ser amigos. Las comparaciones son muy subjetivas, así que esto es solo una humilde opinión.

Dice en la solapa del libro que Leandro Pérez guardaba sus manuscritos en un cajón hasta anteayer y que ha escrito un par de narraciones que jamás publicará. Escribe en otros medios y me encantan sus maneras. El oficio de escritor es difícil aunque en algunos momentos se banalice, esto es muy serio. Escribir es mostrarse a los demás y eso da mucho vértigo. Señor Leandro Pérez, yo entiendo sus reservas, tiene pinta de ser muy exigente, pero hombre, si todo lo que tiene por ahí guardado es de este calibre, dispare, por favor.

Publicado el

No más miedo, de Erica Jong

No más miedo

No más miedoMe gusta mucho la portada de este libro. Esa cremallera desde el ombligo me parece muy sugerente. Leí además que Erica Jong tuvo mucho éxito con otra novela del mismo estilo, escrita hace bastantes años (1973), Miedo a volar, que es un clásico del erotismo. Me suelen gustar este tipo de novela que trata de las mujeres, que nos analiza desde dentro, en primera persona, tipo autobiografía. Yo era un renacuajo en 1973, pero estoy segura de que la mayoría de lo que cuenta se puede trasladar a nuestros días sin problema, porque aunque la vida pasa, nos modernizamos y la luna nos parece casi una parada de metro, hay cosas que no cambian, nunca. La relación que las mujeres establecemos con nuestros cuerpos, aunque nos influya el entorno y las modas, más o menos es igual siempre, así como la forma de interactuar en el sexo.

En No más miedo, Erica Jong nos cuenta las aventuras y desventuras de una mujer madura, por la sesentena. La verdad es que cuando empecé a leerlo me pareció que no iba a poder identificarme con el personaje, que me parecía muy diferente a mí. ¿Qué tengo yo que ver con una mujer que pasa de los sesenta, rica, que vive en Nueva York, que parece preocuparle mucho su aspecto y ha declarado la guerra a las arrugas, que tiene perro, que lleva ya el tercer o cuarto marido, judía, actriz y no sé cuantas cosas más? Así, a bote pronto, para mí, igual que un marciano. Pero… es una mujer y la sororidad existe y se siente, hermanas. Así que vas avanzando y empiezas a sentirte en su piel y la entiendes muy bien. Tiene unos padres ancianos, que necesitan cuidados 24 horas, por los que siente un gran cariño, a los que recuerda llenos de vida y a los que no le gusta ver así, con el cuerpo marchito y el cerebro nublado. Reconoce el sentimiento contradictorio de desear que descansen en paz y la pena de que se marchen para siempre; creo que esto es universal. Tienes dos hermanas con las que hay mucho tira y afloja, como en todas las relaciones fraternales.

Está casada con un hombre mayor, y la edad y la rutina han hecho que su vida sexual esté muy reducida, por no decir que no la tiene; esto la mata. Ha sido una mujer muy activa en todos los aspectos. Se lanza a la aventura de buscar pareja sexual esporádica por internet y es muy gracioso con lo que se encuentra. Durante la novela, evoluciona hasta ese sentimiento, otra vez contradictorio, de que necesita un desahogo físico, seguir sintiéndose atractiva y deseable y el cariño que siente por su marido. Acaba dándose cuenta de que el sexo, sin sentimiento, llegados a este punto, es un ejercicio físico que no lleva a ninguna parte y no es placentero, para nada.

Es muy importante la relación con su hija, también universal, de querer protegerla y a la vez, dejarla vivir su vida. La relación con su amiga Isadora Wing (protagonista de Miedo a volar) es entrañable y sincera. Las dos mujeres tienen unas conversaciones muy interesantes, llenas de sabiduría. Son mujeres fuertes, que llevan las riendas de su vida, aunque se les pongan zancadillas y sientan el peso del paso del tiempo. La edad no perdona, da igual la condición social que tengas.

El libro está contado de forma bastante simpática, aunque me cuesta pillar algunas bromas, usa muchas palabras en yidis, pero la esencia la entiendes y sobre todo el sentimiento. Está lleno de diálogos aunque sea un libro muy reflexivo, no es pesado ni filosófico. Es sincero y directo, casi íntimo en muchas ocasiones. Me ha recordado a Come, reza, ama, de Elisabeth Gilbert, aunque el estilo de escritura no tenga nada que ver.

En la solapa, hay una foto de la escritora que rezuma alegría, tiene una sonrisa enorme y brillante. Me ha recordado a Barbra Streisand y a Bette Midler, ese tipo de mujeres con mucho carácter, talento y una vis cómica. Yo le he puesto esa cara a la protagonista de la novela.

 

[product sku= 9788420426426 ]
Publicado el

No eres lo que busco, de Laura Mavor

No eres lo que busco

No eres lo que buscoSoy de novela policíaca, negra o thriller, me da igual cómo lo califiquen. Me gustan las investigaciones y las intrigas, así que siempre tengo alguna novela de estas encima de la mesa, deseando empezar, luego no me dura nada, porque me engancho y estoy ansiosa por ver cómo se resuelve.

No eres lo que busco es de las buenas. Con personajes carismáticos, con sorpresas y giros inesperados, con sospechosos por todos lados, con investigadores inteligentes y valientes, o sea, con todos los ingredientes necesarios y mezclados convenientemente.

La novela comienza presentándonos una aplicación para el móvil, Finder, una red social para ligar. Aquí hay un guiño, doble guiño, a Tinder. Después nos presenta a Telma, una escritora de mediana edad que vive en Santarés, Castellón, que trabaja de voluntaria en un taller de teatro en el pueblo. Está nerviosa porque ha quedado en casa de un chico muy atractivo que ha conocido a través de la aplicación. Se van a ver por primera vez, pero… se lo encuentra muerto. Esto en el primer capítulo. Después conoceremos al cuerpo de la Guardia Civil del lugar, especialmente a la teniente Miranda Vega, que es de la unidad de Policía Judicial. Esta mujer es una de los principales personajes, por no decir la protagonista. Si estabais esperando a una atractiva poli tipo Beckett de la serie Castle, o a la detective Rizzoli, pues os habéis equivocado de sitio. Miranda es un poco más parecida a Laura, de Los misterios de la misma, pero mayor y con más peso. Su departamento está relegado al ostracismo porque en la comarca nunca ocurre nada interesante, hasta ese día. Nos pasaremos esas pocas jornadas de finales de un mes de abril, en un trajín incesante para averiguar qué coño está pasando en el que era un tranquilo pueblo de la costa mediterránea, y en el que ahora se destapan asuntos muy, pero que muy turbios.

El libro es rápido, certero, con sentido del humor, bien escrito, con mucho diálogo que agiliza todavía más la lectura. Con descripciones muy acertadas y lenguaje cercano. Te hace ponerte en situación perfectamente. Me gustaría tomarme un café con la teniente Miranda, me gusta mucho, debe ser la edad. Hay otros personajes importantes, como el joven sargento Christian Ballesteros, al que acaban de traer a la unidad medio enchufado, pero que será una gran aportación, trabajador y abnegado. La teniente Lesboutx, inteligente y culta. Por su sabiduría popular, me ha hecho mucha gracia Mercedes, que trabaja en casa de Miranda, aunque sea un personaje muy secundario. Y otro secundario que me ha gustado por su relación especial con Miranda es Julio, el forense.

En resumen, que he disfrutado de lo lindo leyéndola, que os la recomiendo de forma entusiasta. No me importaría que hubiera una segunda parte, o más, y volver a investigar con Miranda y su unidad. Ya sabéis, de esas trilogías como las de César Pérez Gellida y Dolores Redondo, o las series de Stieg Larsson, John Verdon, Cämilla Läckberg… de las que nos engancha y estamos deseando que salga el siguiente libro. Yo sugiero.

Un apunte: no encuentro a Laura Mavor, solo leo la pequeña reseña que pone en la solapa del libro y que está repetida en internet: “criminóloga de profesión, amante de la arqueología, el arte y la literatura, de padre americano y madre española, se ha especializado en delitos que se comenten usando las nuevas tecnologías y aplicaciones para móviles”. Me preguntaréis que para qué quiero saber más, que soy una cotilla, con esto es suficiente. Pues sí, la tarjeta de presentación está bien y ha volcado ese conocimiento que tiene gracias a su profesión en el libro, sabe de lo que habla, pero a mí me gusta saber más de los escritores. Tampoco es que sea una fan loca que tiene que saber su fecha de nacimiento y color favorito, pero me resulta curioso que no aparezca una pequeña entrevista, una foto, algo. Bueno, esto no es importante, era una reflexión, me he acostumbrado a ver a los autores con el libro en la mano en las promociones, con cuenta en las redes sociales, blogs y demás. Lo que de verdad importa es si el libro mola, y sí, mola mucho.

[product sku= 9788401018923 ]