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Videorreseña: Todo lo que fuimos, de Alberto Villarreal

Contar una historia de amor a través de poemas es lo que ha hecho Alberto Villarreal en este libro. Bueno, en realidad, una historia de desamor sería el término adecuado en este momento, ya que mediante sus palabras conoceremos sus propias vivencias en las que los errores jugaron un papel fundamental.

Todo lo que fuimos es una compilación de poemas y relatos cortos que además está acompañada por unas ilustraciones maravillosas que concuerdan perfectamente con la historia que el autor nos cuenta. Sin embargo, yo no he terminado de congeniar del todo con su contenido y estoy segura de que ello se ha debido a que no era el momento indicado para que yo leyera este libro.

En el vídeo de hoy hablo de lo importante que es encontrar un libro en un momento exacto. ¡Y de lo difícil que es a veces! Las circunstancias pueden ser las que decidan si una obra nos llena o no lo suficiente. Y qué rabia da… porque una tiene la sensación de que no puede hacer nada al respecto…

Si te sientes identificado con lo que digo, échale un vistazo al vídeo. ¡Es imposible que yo sea la única!

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Amores contra el tiempo, de Dolores Conquero

Amores contra el tiempo

Amores contra el tiempoA veces tengo la sensación de que mi propia vida no me pertenece, que todo lo que haga o diga va a ser analizado por alguien y va a ser juzgado sin que yo lo pida. En algunas ocasiones dejo de hacer cosas por lo que se pueda llegar a pensar de mí. Os juro que es algo que intento solucionar (ya que sé que no está bien) y que poco a poco me va importando menos. Pero, sinceramente, a veces me sigue pasando.

Y menos mal que he nacido en la época en la que lo he hecho. Porque hoy en día, aunque todavía nos quede un larguísimo camino por recorrer, parece que las mentes de las personas empiezan a ensancharse y a dejar de ser tan cuadriculadas como lo eran antes. Veamos por ejemplo todo el movimiento LGTBI. Que se atreviera alguien hace cincuenta años a decir que era intersexual… imposible. Y como digo, aunque todavía hay mucho trabajo por hacer, parece que los seres humanos estamos empezando a entender que cada uno es como es y que no existe una misma directriz que todos podamos seguir. Sobre todo en el amor.

Porque en el amor todo vale. Uno no elige de quién se enamora. No elige el momento exacto en el que la mente (porque ya no es un tema del corazón) se queda embobada al pensar en esa persona. Ya no hacen falta etiquetas porque ya no tienen sentido. Uno se enamora y ya está. Lo demás, cosas sin importancia.

Pero todavía hoy en día hay un tipo de relación que no, que no termina de encajar en nuestra sociedad: la de una mujer mayor con un chico joven. La situación a la inversa es lo típico, lo que estamos hartos de ver en películas y en nuestro día a día. Se entiende que una mujer joven puede estar con un hombre mayor, pero al revés no. Y yo me pregunto: ¿por qué? Pensé que después de leer el libro escrito por Dolores Conquero (a la que podéis encontrar en Twitter como @noviojoven) hallaría la respuesta a este interrogante, pero la verdad es que no ha sido así.

En Amores contra el tiempo la autora nos relata diferentes historias de mujeres que osaron (sí, osaron) tener una relación con un hombre bastante menor que ellas. Desde Diana de Poitiers hasta Fiona Campbell-Thyssen, pasando por la famosa Gala que conquistó el corazón de Dalí, encontraremos nueve historias de nueve mujeres fascinantes que se saltaron las normas. Todas ellas se enamoraron de hombres más jóvenes y sus relaciones no fueron en absoluto fáciles ya que no estaba bien visto que esto fuera así. Y vamos a fijarnos en que la primera que menciono vivió en el siglo XVI y la última al siglo XX. Lo que significa que, aun existiendo tantos años entre medias, la mentalidad parecía ser exactamente la misma al respecto.

Hay una cosa que quiero destacar especialmente de Amores contra el tiempo y es lo siguiente: cada relato en el que encontramos a las diferentes protagonistas, está perfectamente contextualizado en el tiempo. La autora hace una grandísima labor de investigación para darnos la máxima cantidad de detalles sobre aquella época en concreto. Esta parte es la que de verdad ha hecho que quisiera seguir leyendo, porque vamos a ver, la trama es la misma en todas las historias: mujer mayor con hombre joven, por lo que podemos llegar a caer en el error de pensar “leído uno, leídos todos”. Pero la contextualización y todos los detalles aportados por Dolores Conquero es lo que de verdad hace que este libro merezca la pena.

En mis reseñas ya he dicho en alguna ocasión que yo no soy una gran amante de la historia, porque me aburre y no me llama demasiado la atención. Pero cuando encuentro un libro, como este, que me narra una parte de la historia como si fuera un cuento y que hace que me interese por la misma, pongo en duda esta afirmación que acabo de hacer. Porque si no me gustara la historia… no podría disfrutar en absoluto con un libro así, ¿no creéis? Y ya os aseguro que he disfrutado con él. Así que igual es hora de repasar mis gustos y hacerle un lavado de cara a mi discurso sobre ellos.

Eso sí, una cosa os tengo que decir antes de acabar la reseña, es un libro que no he leído del tirón. Cuando lo empecé y leí el prólogo —de verdad, maravilloso— que hace la autora, pensé que iba a leérmelo de una sentada. Pero no ha sido así, ya que lo he hecho por capítulos, alternando estos con otras lecturas. Y yo creo que lo hice así porque cada capítulo contiene muchísima información sobre la época y los protagonistas, entonces cuando terminaba uno sentía que tenía demasiados detalles en mi cabeza y que me iba a ser difícil ponerme con el siguiente. Así que hice eso: fui alternando las diferentes historias con otros libros que tenía por ahí pendientes. Y así, siguiendo esta metodología, lo he disfrutado muchísimo. No sé si es la mejor manera de leerlo, desde luego, pero esa ha sido la mía y a mí me ha funcionado a la perfección.

Como decía, todavía sigo sin entender por qué este tipo de relaciones no está bien visto en la sociedad. Por qué cuando la Duquesa de Alba se casó con Alfonso Díez todo el mundo se echó las manos a la cabeza y en cambio veíamos algo tremendamente normal el que “Papuchi” apareciera cada día con una jovencita. Que, digo yo, a quién le importa lo que hagan los demás con su vida. Seamos todos felices de la manera en la que queramos serlo e intentemos olvidarnos de todos los convencionalismos. Claro, que es tan fácil decirlo… Bueno, yo ahora mismo estoy tranquila porque en esta reseña (igual que en todas) he dicho exactamente lo que quería decir sin importarme la opinión de nadie. Y eso, ya es un paso ¿no?

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Bajo nuestra piel, de Josu Lorenzo Grilli

Bajo nuestra piel

Bajo nuestra pielLlevo una temporada muy larga en la que casi no veo series. Pero hace un tiempo pasé una época en la que era muy fácil que me enganchara a una y no pudiera parar de ver capítulos y capítulos hasta terminarla. Me pasó con muchas, pero con la que más, fue con Pequeñas mentirosas, esa serie en la que unas adolescentes son acosadas por una persona que se hace llamar A y cuya identidad tenemos que descubrir. La serie en sí era bastante mala, pero qué queréis que os diga, a mi tenía enganchadita y no podía parar de verla. Y la cosa fue derivando a medida que las temporadas avanzaban y los muertos empezaban a sucederse y había teorías conspiradoras por todo Internet y uno ya no sabía ni lo que estaba viendo. Pero yo, ahí seguía, semana tras semana hasta que por fin supe quién era A.

Bajo nuestra piel me ha recordado muchísimo a esa serie, porque al final trata un poco de eso: del misterio que se esconde tras una persona cuya identidad desconocemos y que parece estar detrás de todo lo malo que les pasa a las tres protagonistas que son tres chicas adolescentes que comienzan a vivir cosas extrañas: tienen pesadillas recurrentes, en su piel aparecen cicatrices y heridas sin ninguna explicación, hacen cosas de las que después no se acuerdan… y no paran de ver a la misma persona, vestida completamente de negro, que parece ser omnipresente.

Así que cuando empecé a leerlo, con esas descripciones y esos sucesos tan extraños, no pude evitar acordarme de mis lerdas preferidas, como a mí me gusta llamarlas, y del misterio de quién se esconde detrás de esa capucha que se identifica con A. Y, para qué mentiros, me ha encantado encontrarme con una historia así de nuevo, pero esta vez narrada por Josu Lorenzo Grilli, aunque quizás, si frecuentáis el mundo de Youtube, lo reconozcáis mejor por el nombre de Josu Diamond.

Pero con esto no os estoy diciendo que la historia sea la misma ni muchísimo menos, no querría restarle originalidad a este libro. Quiero remarcar que es una impresión personal y que simplemente esta historia me ha recordado a aquella serie. Porque solo tienen en común tres cosas: una identidad desconocida, un grupo de chicas a las que le suceden cosas extrañas y alguna que otra historia de amor intercalada entre tanto misterio. Pero Josu va más allá, ya que le incorpora un halo de fantasía y ciencia ficción a todo el marco de la obra y que en un principio puede descolocar un poco al lector pero que, con el paso de las páginas, va haciendo que toda la historia tenga sentido.

Bajo nuestra piel es un libro fresco, que se lee con rapidez y que contiene tramas muy entretenidas que enganchan al lector desde el primer momento. El booktuber sabe cómo hacer que el misterio no se pierda y va dando a cuentagotas pistas necesarias para resolver el misterio. De esta forma, quien lo lee, necesita seguir pasando capítulos y capítulos para entender qué es lo que está pasando. Me ha gustado la forma de redactar que tiene Josu, ya que los diálogos adquieren gran protagonismo pero no son excesivos, por lo que la lectura es muy ligera.

También me ha gustado la forma de desarrollar a las protagonistas. Estas tres chicas tienen caracteres muy diferentes entre sí y Josu ha trabajado mucho en ellos para que el lector pueda verlo perfectamente. Esto siempre me gusta, porque me da la sensación de que la historia llega a ser más creíble. No en el sentido de que vaya a suceder lo que el autor está contando, sino en el sentido de que es normal que en un grupo de amigas cada una tenga su personalidad y por lo tanto es importante que así sea también en la ficción y el autor se preocupe por desarrollar esas formas de ser.

De veras que me encantaría descubrir otra serie del tipo Pequeñas mentirosas para engancharme y necesitar (como si me fuera la vida en ello) hacer un maratón intensivo hasta terminarla. No sé si es por la falta de tiempo o porque últimamente las series que intento ver no terminan de convencerme, pero el caso es que no consigo que ninguna me enganche. Así que mi felicidad se desborda cuando encuentro un libro así, como este, que hace que esa necesidad se vea reducida durante un tiempo.

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Videorreseña: Origen, de Dan Brown

Si me llegan a decir hace unos años que hoy estaría aquí, haciendo un vídeo y publicándolo en las redes sociales, donde me pondría a hablar lindeces sobre una novela de Dan Brown… no podría creérmelo. Primero, porque con lo vergonzosa que soy, lo de ponerme delante de la cámara no es que sea mi pasión. Y, lo segundo, porque hasta hace muy poco no me importaba ir diciendo por ahí que los libros de Brown eran una mierda.

Y es que hace unos cuantos años yo intenté leer El código Da Vinci y lo tuve que dejar por imposible. No encontré la manera de que la historia me gustara, ni siquiera la redacción. Lo dejé a medias y todos tan contentos. Pero después llegó Inferno, libro que amé de principio a fin y que me hizo replantearme todo lo que opinaba sobre el autor estadounidense hasta la fecha.

Ahora es el turno de Origen, la nueva novela que publicó a finales del año pasado. Ya os adelanto que no ha superado a la anterior entrega donde Robert Langdon es el protagonista (si algún día lo consigue creo que me volveré loca), pero es una continuación más que digna.

Si quieres saber más detalles sobre lo que pienso acerca de este libro, no te pierdas el vídeo que te traigo  hoy.

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Todo lo que fuimos, de Alberto Villarreal

Todo lo que fuimos

Todo lo que fuimosOjalá todas las historias de amor fueran bonitas y perfectas. Con finales felices e intermedios razonables. Dignas de enmarcar y de contar en una cena con copas de vino caro y sonrisas de los invitados. Con felicidad saliendo de todas las fotos  en una casa ideal que emana amor y cariño por todas las esquinas. Con fidelidad, sinceridad y sin celos. Todo perfecto.

Ojalá.

Pero no.

Las historias de amor no son así.

Las historias de amor no son perfectas. Todas tienen sus más y sus menos. Sus momentos de querer compartir con los demás y los momentos que sería mejor meter en un cajón y olvidar para siempre. Felicidad a ratos y dudas que de vez en cuando llegan para quedarse una buena temporada. Celos, indeseados en la mayoría de los casos, pero celos. Que destrozan y hunden lo bueno de las relaciones. Infidelidades, a veces. Que vuelven a construir muros que tanto costó derribar. Y así, la historia de amor se vuelve enrevesada, a veces farragosa, difícil de explicar y mucho más de entender. Lo que todo parecía fácil y sencillo en un principio, encuentra preguntas sin respuesta debajo de todas las piedras. Caos, derrota, incertidumbre y tristeza. También forman parte, a veces, de las historias de amor.

Alberto Villarreal nos lo narra muy bien en su libro Todo lo que fuimos. Dentro de sus páginas encontramos una historia de amor: la suya. Con los poemas y los relatos cortos como principal hilo conductor, este joven escritor nos cuenta cómo fue para él estar enamorado. Pero como bien os digo, no se trata de una historia bonita, perfecta e idílica, no. Se trata de una relación complicada, con altibajos, con infidelidades, celos, dudas, preguntas y sinrazones.

Mediante estos poemas Alberto se sincera ante el lector, contando todo lo que le pasa por la mente durante la relación con la que fue su pareja. Viajaremos con él en el tiempo y viviremos lo que él vivía en cada momento. Me imagino que Alberto usaba la escritura como vía de escape, intentando descargar de esta forma todo lo que llevaba dentro y que no podía soltar así sin más.

Tengo que decir que esa forma de desahogarse, la que se hace cogiendo un papel y plasmando en él toda la rabia que uno lleva dentro, a veces también la practico. Y está muy bien, porque uno tiene que soltar todo lo que lleva dentro y no guardarse nada para sí. Pero normalmente esta es un arma de doble filo, ya que el ser el papel el confesor, el que todo lo aguanta, suele conllevar que la persona que genera esos sentimientos no se entere de lo que está pasando. Por lo tanto las cosas no se hablan y el nudo se va haciendo cada vez más y más grande. Creo que Todo lo que fuimos es eso: un papel donde confesar y donde guardar todo lo que a uno ya no le cabe dentro.

Las ilustraciones que acompañan los textos me han gustado mucho, llenan de color todas las páginas y crean un ambiente que va muy acorde con lo que el autor quiere transmitir a través de sus palabras. Pero a pesar de ello, de la idea tan brillante y de la maquetación perfecta que tiene este libro, me ha faltado algo. A ratos he conectado con lo que contaba en autor, me he metido en la historia como si yo fuera la protagonista, pero en la mayoría de las ocasiones no ha sido así. Pero estoy segura de que esto se ha debido únicamente a una cuestión circunstancial: si hubiera leído este libro en otro momento, seguramente no me hubiera costado trabajo conectar al cien por cien con la historia. No descarto dejar el libro por aquí preparado para leerlo en otra ocasión en la que mi situación personal me haga entender mejor la historia contada por Alberto Villerreal.

Lo que sí ha conseguido el autor es transmitirme eso que mencionaba al principio, eso de que las historias de amor son de todo menos perfectas. Él se dio cuenta a tiempo y, gracias a eso, a esa imperfección, ha conseguido crear algo como lo que hoy tengo entre mis manos.

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Morder la manzana, de Letricia Dolera

Morder la manzana

Morder la manzana Yo siempre me he manifestado abiertamente feminista. Lo fui desde muy pequeña, supongo que es lo que tiene ser niña y nacer en una casa en el que ya por delante de ti hay un niño. Si eres observadora llegas a darte cuenta de que ciertos privilegios no son porque él sea mayor, sino porque es niño. Y algo va haciendo que luches contra algunas desigualdades desde la más tierna infancia. Eso sí, mi madre es muy buena gente y si en algo ha sido responsable de esas desigualdades siempre ha sido inducida por el tremendo influjo que ejerce el patriarcado en todas nosotras.

Supongo que verdadera conciencia del poder del “Patriarcado” y de la discriminación como “mujer” por el hecho de serlo, los descubrí cuando un monje, me prohibió la entrada a la Cartuja de Aula Dei de Zaragoza cuando servidora no contaba más de 12 años, aduciendo, como única explicación que yo era “el pecado y la carne” y que no podía pasar (ni yo ni ninguna de las otras chicas, aunque sí los chicos ) al convento en el que había unas pinturas de Goya que pretendíamos ver. Ya ven, nosotras que no habíamos abandonado casi la infancia ya nos encontrábamos con las duras palabras de un Cartujo, al que taladramos con nuestras miradas y nuestras preguntas.

Alfonso Milian fue el sacerdote que nos llevó hasta allí aun sabiendo que las chicas no podríamos entrar, a él le agradeceré siempre que me enseñara a mirar el mundo de otra manera, siendo crítica con todo lo que me rodea, incluso con la propia Iglesia (Tan patriarcal ella, a la que también le vendrá bien una amplia revisión).

Quienes siguen este blog saben que soy feminista porque mi feminismo es bastante militante. Hace años no éramos muchas las que nos definíamos, al albor de las palabras de la RAE, como feministas. Éramos esas cuatro locas que pensábamos que cambiar el mundo y hacerlo igualitario era justo y debía ser posible.

Cada día es mayor el número de gente joven que pide información sobre libros que hablen de feminismo, pero empezar, hoy por hoy, con El segundo sexo de Simone de Beauvoir o cualquiera de los de Virginia Woolf, incluso con algo de Pardo Bazán podría ser complicado, así que iniciarse con un libro como este de Leticia Dolera, podría estar bien, entre otras muchas cosas porque, ella es joven y nos cuenta las cosas de manera sencilla, pero además lo hace desde esa primera persona del singular que tanto gusta en este tipo de libros a la gente más joven.

“Morder la manzana. La revolución será feminista o no será”, se inicia con una larga serie de agradecimientos que ya te acercan a la autora, porque si cualquiera tuviera que agradecer lo mucho o poco que tuviese de feminista, al primer lugar que hay que girar la mirada es a la propia familia, allí están nuestras madres y nuestra tías, e incluso nuestras abuelas que en alguna ocasión nos han empujado un poco más allá de lo que autorizaba la previsión de nuestras madres.

Leticia Dolera viene a contarnos su experiencia personal y de paso a reflexionar sobre la vida, esta vida que estamos viviendo y sobre la que hoy tenemos el firme convencimiento de que tenemos la auténtica posibilidad de hacer cambiar, o cuando menos de poder decir ya en voz alta cuales son las cosas que urge modificar. Y desde luego es cierto que todo empieza cuando una mujer habla con otra mujer… Así que si tienes con quien hablar, habla, peor si no tienes con quien hablar, lee. Y verás como eso que creías que solo te había pasado a ti resulta que le pasa a la mayoría de las mujeres, aun cuando en determinados entornos algunas nunca lo reconocerán.

Estamos ante un libro de capítulos cortos y muy directos. Donde contará, como les decía, episodios de su vida, reflexiones con sus amigas, y un valiente análisis muy crítico sobre el machismo que sufrimos. Digo valiente porque no es una mujer que se haya subido ahora al carro del feminismo, lleva muchos años denunciando tanto desde sus cuentas de las redes sociales como desde los micrófonos siempre que se le da la ocasión.

Y no, no habla solo de los abusos o discriminación que sufren las actrices, que va, habla de los actos machistas y micromachistas que debemos sufrir todos y cada uno de los días. Reflexiona sobre lo difícil que resulta ser feminista o no ser machista en una sociedad estructuralmente patriarcal.

“Los prejuicios son mucho más difíciles de cambiar porque no se sustentan en la lógica ni en la razón, sino en lo subjetivo y lo emocional y ahí como se llega no es a través de una ley, es a través del relato cultural…”.

Dolera hace un buen trabajo para llevarnos a esas lecturas de las que les hablaba en el inicio, pero también a otras muchas en las que se ha documentado. Porque antes les hablaba de lo importantes que son los referentes cercanos (madres, tías, abuelas…), pero las mujeres, como colectivo, necesitamos referentes culturales y artísticos porque el alma de las personas se forja de ellos, y sobre las mujeres los hay, pero hay que buscar para encontrar. Las mujeres tenemos que leer más a las mujeres, no solo sobre mujeres.

No hay tema con el que no arriesgue la autora, Morder la manzana tiene fuerza, entiendo que haya tenido tan buena acogida, y tiene calidad, y tiene humor, y siendo de fácil lectura tiene profundidad, te deja con una buena sensación. Porque al final, hay muchas cosas de tu vida que no llegas a comentar con nadie y como decíamos al principio y yo creo que es fundamental:

“Todo empieza cuando una mujer habla con otra mujer”… Y no hablan especialmente de hombres 😉

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18 libros para leer en 2018

el legado de los espias

Hace pocas horas que despedíamos un 2017 cargado de buenas lecturas. Es tiempo de hacer balance, mirar los últimos doce meses y disfrutar de todo lo bueno leído. Pero también toca mirar al futuro, y las editoriales ya están anunciando sus mejores libros para 2018. El Libros y Literatura hemos hecho una selección de los mejores libros para leer en 2018, o al menos en sus primeros meses de vida.

Grandes autores (Le Carré, Ellroy…) y escritores multipremiados (Atwood, Padura, Ford…); escritores de ayer (Leopardi) y de hoy (Mairal, Knox…); gente de aquí (Somoza, Millás…) y del otro lado del charco (King, Hustvedt…); grandes grupos editoriales y editoriales independientes. Una lista variada que esperemos se amolde a todos los gustos de nuestros lectores.

Aquí empieza nuestra lista de 18 libros para leer en 2018. ¡Disfrutad de ella!

el legado de los espias1. El legado de los espías, de John Le Carré (Planeta. 9 enero)
Peter Guillam, leal colega y discípulo de George Smiley en los servicios secretos británicos –conocidos como El Circo–, disfruta de su jubilación en la finca familiar de la costa meridional de Bretaña, cuando una carta de su antigua organización lo insta a regresar a Londres. ¿El motivo? Su pasado en la Guerra Fría lo reclama. Unas operaciones de inteligencia que habían sido el orgullo del Londres secreto y habían implicado a personajes como Alec Leamas, Jim Prideaux, George Smiley o el propio Peter Guillam están a punto de ser investigadas con criterios perturbadores, por una generación sin memoria de la Guerra Fría ni paciencia para atender a sus justificaciones. Entretejiendo pasado y presente para que ambos cuenten su tensa historia, John le Carré ha urdido una única trama tan ingeniosa y apasionante como la de las dos predecesoras sobre las que se ha basado: El espía que surgió del frío y El topo. El pasado ha venido a cobrarse sus deudas.

Mis rincones oscuros2. Mis rincones oscuros, de James Ellroy (Literatura Random House. 11 enero)
En junio de 1958, James Ellroy tenía diez años cuando recibió la terrible noticia del asesinato de su madre. El cadáver de Geneva Hilliker fue hallado cubierto de hiedra en una cuneta de las afueras de Los Ángeles, estrangulado con una cuerda y unas medias de nylon y con signos evidentes de violación. El caso no se resolvió, pero la brutal muerte marcó para siempre la vida del autor y fue el germen de toda su obra. En 1994, después de publicar el último volumen del «Cuarteto de los Ángeles», Ellroy decidió descubrir la verdad sobre el crimen. Para ello contrató los servicios de un veterano y experimentado «detective» llamado Bill Stoner. A medida que ambos avanzaban en este caso enterrado desde hacía treinta años, Ellroy descubría el misterio que en realidad fue su madre, cuáles fueron sus aspiraciones y por qué decidió salir de un pequeño pueblo de Wisconsin para empezar una nueva vida en Los Ángeles. Mis rincones oscuros relata esta investigación, en una mezcla de crónica negra y memorias confesionales, y se convierte en un libro fascinante que proporciona las claves autobiográficas de sus novelas y, a su vez, en la introducción perfecta a la perturbadora obra de este autor imprescindible de la novela del siglo XX.

La semilla de la bruja3. La semilla de la bruja, de Margaret Atwood (Lumen. 11 enero)
Es un lunes cualquiera de enero de 2013 y Felix pasa el control de seguridad para acceder al centro correccional de Fletcher. Los guardias lo miran con simpatía y benevolencia; para ellos este hombre solo es el señor Duke, un cincuentón que en sus ratos libres se dedica a organizar funciones de teatro con los reclusos. El autor elegido siempre es Shakespeare, y este año el profesor les propone La tempestad. Felix accede sin problemas al recinto de la cárcel, llevando consigo algo muy peligroso pero imposible de detectar a través de un escáner: son las palabras, aún vivas, robustas, sonoras, de una obra donde la venganza viaja a través del tiempo y se instala en el presente. De a poco, ensayo tras ensayo, los chicos de Fletcher, que quizá nunca antes habían oído hablar de Shakespeare, convierten la obra en algo muy personal. Ahí se encuentran con sus fantasmas y con algo de sí mismos que no sabían, pero hay más: Felix, ese profesor terco y a veces aburrido, el día del estreno de la obra también podrá vengarse de quien le arruinó en el pasado.

La transparencia del tiempo4. La transparencia del tiempo, de Leonardo Padura (Tusquets. 16 enero)
A un Mario Conde a punto de cumplir sesenta años, y que se siente más en crisis y más escéptico que de costumbre con su país, le llega de manera inesperada un encargo de un antiguo amigo del instituto, Bobby, que le pide ayuda para recuperar la estatua de una virgen negra que le han robado. Conde descubre que esa pieza es mucho más valiosa de lo que le han dicho, y su amigo tiene que confesarle que proviene de su abuelo español, que, huyendo de la Guerra Civil, la trajo de una ermita del Pirineo catalán. En los bajos fondos de La Habana, Conde da con un sospechoso al que acaban matando. Con el asesinato de otro cómplice, Conde descubre una inesperada trama de galeristas y coleccionistas extranjeros interesados en la talla medieval, y se tropieza inevitablemente con la policía de homicidios de La Habana. Pero, en capítulos intercalados, La transparencia del tiempo también cuenta la epopeya a lo largo de los siglos de la estatua, una virgen negra traída de la última cruzada a una ermita del Pirineo por un tal Antoni Barral, y será otro Antoni Barral quien la salve y se vea obligado a embarcar como polizón rumbo a La Habana.

Recuerdos del primer amor5. Recuerdos del primer amor, de Giacomo Leopardi (Acantilado. 17 enero)
«Heme aquí, pues, enamorado a los diecinueve años […] Pero como necesito dar algún consuelo a mi corazón […] escribo estas líneas para explorar las profundidades del amor y poder recordar con la mayor exactitud cómo irrumpió en mi corazón esta pasión soberana». En diciembre de 1817 Leopardi conoció a Geltrude Cassi Lazzari, prima de su padre, por quien profesó un amor secreto. Ese mismo día empezó la redacción de los dos textos recogidos en este volumen: «Recuerdos del primer amor», publicado por primera vez en 1906, y la «Elegía primera», incluida poco después en los Cantos con el título de «El primer amor». Tanto el diario como el poema del joven Leopardi constituyen dos de los textos más emblemáticos del Romanticismo no sólo por su belleza sino también por su singularísima sensibilidad.

Muerte con pingüino6. Muerte con pingüino, de Andrei Kurkov (Blackie Books. 17 enero)
Viktor es un escritor arruinado: está sin blanca, lo ha dejado su novia, tiene frío. Imaginen si se siente solo que decide adoptar a un pingüino. No sabe que este nuevo compañero de piso, Misha, también está deprimido: suelta suspiros melancólicos cuando chapotea en la bañera de agua helada y se encierra en la habitación como un adolescente. Ahora Viktor no solo está triste, sino que debe consolar a su amigo. Y además alimentarlo. Todo se complica cuando un gran periódico le encarga escribir esquelas de personajes públicos que aún están vivos. Parece una tarea fácil. Pero no lo es: los protagonistas de sus necrológicas empiezan a fallecer en extrañas circunstancias poco después de que escriba sobre ellos. Misha y Viktor se ven atrapados en una trama absurda y violenta. Una novela oscura y luminosa, con humor blanco y negro. Como la vida. Como un pingüino.

La herida7. La herida, de Jorge Fernández Díaz (Destino. 18 enero)
Una monja desaparece dejando un enigmático mensaje, y un colaborador del papa Francisco les encarga a dos agentes de Inteligencia buscarla por cielo y tierra. En paralelo, una operadora política despedida por el gobierno argentino es contratada por el gobernador de un feudo de la Patagonia para mejorar su imagen y evitarle una catástrofe electoral. Con la ayuda de Remil ―un perturbador personaje que trabaja desde las sombras―, ella se vale de todo: espionaje político, compra y amenaza de jueces. Hasta que juntos se topan con un crimen de Estado y una siniestra organización. La herida es un thriller político dentro de una gran novela policial cruzada por cuatro misteriosas historias de amor, que empieza en el Vaticano y viaja a la Patagonia, que se devora con suspenso y que retrata el lado oscuro del poder. Una combinación que solo la pericia del escritor y periodista Jorge Fernández Díaz es capaz de llevar adelante con el pulso y el rigor de una investigación y con un demoledor ritmo cinematográfico.

el origen del mal8. El origen del mal, de José Carlos Somoza (Ediciones B. 18 enero)
«ESTOY MUERTO.» Así comienza el misterioso manuscrito que un conocido escritor recibe de manos de un amigo librero. Son más de doscientas páginas, escritas a máquina y fechadas en 1957. El encargo es muy preciso: debe leerlo en menos de 24 horas. Intrigado, el novelista comienza a leer y se encuentra con una historia de secretos y traiciones contada por Ángel Carvajal, un militar español de la Falange que actuó como espía en el Norte de África. El texto, además, contiene diversas frases que alguien ha subrayado cuidadosamente. Pronto comprenderá por qué era tan urgente que el manuscrito llegara precisamente a sus manos… ¿Puede haber un mensaje oculto relacionado con el tiempo presente? ¿Qué relación existe entre el manuscrito, el librero y el lector? ¿Se puede reescribir la historia?

Entre ellos9. Entre ellos, de Richard Ford (Anagrama. 18 enero)
El libro se compone de dos textos escritos con treinta y cinco años de diferencia. El segundo, dedicado a su madre, ya se había publicado en 1986 de forma autónoma. El primero, centrado en la figura de su padre, es reciente y rigurosamente inédito. ¿Qué historias se nos relatan en este volumen? Las de dos jóvenes de Arkansas, en el corazón de la América profunda: Parker y Edna, que se casan en 1928 y tienen un hijo –el autor– en 1944. La historia de un hombre de carácter bondadoso que se gana la vida como viajante de comercio, pasa mucho tiempo en la carretera, fuera de casa, y muere de un ataque al corazón cuando Ford tiene solo dieciséis años. La historia de una chica con un pasado complicado y un secreto, que quedó viuda a los cuarenta y tuvo que mantener a su hijo… Dos textos bellísimos que evocan la infancia del escritor y las vidas de sus padres, unas vidas que podrían haber sido pasto del olvido como tantas otras, pero que la fuerza de la literatura rescata y convierte en piezas esenciales del universo literario de Richard Ford.

Cuadernos de Kabul10. Cuadernos de Kabul, de Ramon Lobo (Península. 23 enero)
Cuadernos de Kabul nos sumerge en la otra cara de la guerra, la de las pequeñas o grandes historias de las verdaderas víctimas del conflicto: aquellos que casi nunca tienen derecho a protagonizar su propia noticia. Ramón Lobo nos recuerda la lucha anónima de los civiles, el peso de la vida en la retaguardia, el dolor de las personas que tratan de vivir un día más en medio de un enfrentamiento bélico. No como explicación de lo que allí sucede, sino como muestra de una realidad repleta de colores, olores y sabores, de gentes sin derecho a un nombre y a una voz.

Memorial device11. Memorial Device, de David Keenan (Sexto piso. Enero)
Articulada a partir de una alucinógena serie de entrevistas a antiguos miembros de la escena postpunk de la pequeña y desolada localidad escocesa de Airdrie, Memorial Device pretende reconstruir, a partir de los testimonios más delirantes, la corta historia de los legendarios Memorial Device, considerados la mejor banda salida de la ciudad, una banda visionaria, rematadamente underground y maldita, un fulgurante meteoro hacia la nada que parece quintaesenciar a todos los grupos oscuros, abismados y malogrados de aquella época convulsa y febril, empezando por Joy Division. Con esta ficticia indagación documental sobre un grupo igualmente ficticio –que sirve a su vez para presentarnos una heterogénea y extravagante galería de personajes y cartografiar la peculiarísima escena artística y musical del lugar, llena de estrambóticas bandas que hacen de la anormalidad su razón de ser– David Keenan ha escrito una especie de carta de amor deforme y malsano, pero sincero; ha pergeñado un retrato intenso, poético, onírico y conmovedor –y también entrañablemente grotesco– del movimiento postpunk, el movimiento musical más importante desde la psicodelia de los sesenta, como afirmaba el crítico Simon Reynolds. La obra es un homenaje, en última instancia, a la urgencia, la pasión y los sueños de juventud como motores vitales, y a la eterna lucha de cada generación por encontrar su lugar en el mundo; un brindis blasfemo por toda esa recua de adolescentes desorientados cabalgando los caballos desbocados de la música. MEMORIAL DEVICE, la primera y celebrada novela de David Keenan, es un libro visceral, hilarante, profundo y trágico, que capta magníficamente la locura, el sinsentido y las dificultades sociales de esa década mítica que fueron los años ochenta.

Manual de linternas12. Manual de linternas: Incursiones, excursiones y reflexiones científicas, de Marta Magariños (Editora) (Libros y Literatura. Enero)
El objetivo de este Manual de linternas es promover la divulgación científica a través de los libros. La lectura ofrece varias ventajas diferenciales que la hacen particularmente interesante; quizá, la más significativa es que permite la reflexión. La literatura surge de un yo y cuenta con la palabra para conectar con las inquietudes, los aprendizajes y las emociones de otro yo. Es un proceso introspectivo y solitario que, además, permite hacer un paréntesis temporal en el caudal de llegada, dando cabida a la gestación de nuevo conocimiento, a veces, profundamente original. Como dice Antonio Osuna, uno de los autores de este manual, «hay libros que se pueden leer de seguido, pero hay algunos en los que, de vez en cuando, se debe apartar la mirada y dejar que lo que se acaba de leer se asiente».
Manual de linternas pone el foco en libros elegidos libremente por los autores de las reseñas. Hemos tratado de organizarlos en categorías, aunque de una forma un tanto imprecisa, ya que muchos de ellos podrían estar en varias de ellas. Cada categoría se introduce con inspiradoras ilustraciones de María Lamprech, nuestra ilustradora. La mayoría son libros de divulgación científica en el sentido estricto, pero no todos lo son. Algunos tienen más condición de ensayo, otros son memorias o ficción, e incluso hay un cómic. Sin embargo, todos comparten la premisa de transmitir con entusiasmo el conocimiento científico. De modo que este manual no pretende ser en ningún momento una selección de los libros más relevantes de cada campo, pero sí servir como linternas que iluminen nuestras ganas de saber qué hay en la oscuridad de lo desconocido. Esas linternas son cincuenta y un libros con vocación de transmitir y satisfacer el interés por la divulgación científica. Si se quedan con hambre, hemos incluido un listado de libros recomendados por los autores, que deseamos que les resulte de ayuda.

Sirenas13. Sirenas, de Joseph Knox (Reservoir books. 1 febrero)
En los bajos fondos de Manchester, todo tiene un precio. Cuando el detective de policía Aidan Waits es reclutado por una misteriosa rama policial que cumple órdenes de un todopoderoso y millonario miembro del Parlamento británico, sabe que a él también le han puesto precio. La misión es encontrar a Isabelle, la hija del magnate, y para ello tendrá que adentrarse en el oscuro mundo de la noche, donde el dinero y las drogas circulan por clubs sin ley y las jóvenes son tratadas como mercancía. ¿Será capaz de salvar a la chica sin caer en el desenfreno y la corrupción de este nocturno canto de sirena? Joseph Knox es la gran revelación de la novela negra británica y ha sido comparado con Ian Rankin, James Ellroy o Raymond Chandler. Como buen librero, se ha nutrido durante años de los grandes maestros del gé- nero, siendo el responsable de compras de novela negra en Waterstones. Sirenas es su thriller de debut, con el que inicia la saga del detective Aidan Waits. Knox retoma el crime más clásico y hardboiled, en el que hace un guiño a los lectores más alternativos y de culto: cada una de las partes de la novela evoca versos de Joy Division.

Bellas durmientes14. Bellas durmientes, de Stephen & Owen King (Plaza & Janés. 1 febrero)
En esta espectacular colaboración entre padre e hijo, Stephen King y Owen King nos ofrecen la historia más arriesgada de cuantas han contado hasta ahora: ¿qué pasaría si las mujeres abandonaran este mundo? En un futuro tan real y cercano que podría ser hoy, cuando las mujeres se duermen, brota de su cuerpo una especie de capullo que las aísla del exterior. Si las despiertan, las molestan o tocan el capullo que las envuelve, reaccionan con una violencia extrema. Y durante el sueño se evaden a otro mundo. Los hombres, por su parte, quedan abandonados a sus instintos primarios. La misteriosa Evie, sin embargo, es inmune a esta bendición o castigo del trastorno del sueño. ¿Se trata de una anomalía médica que hay que estudiar? O ¿es un demonio al que hay que liquidar?

Los ojos vendados15. Los ojos vendados, de Siri Hustvedt (Seix Barral. 13 febrero)
Iris Vegan, una estudiante de literatura de la Universidad de Columbia, relata sus inquietantes encuentros con personajes neoyorquinos que el azar y la coincidencia han puesto en su camino. La relación de estos singulares momentos, en los que las fuerzas oscuras pueden cambiar el curso de una vida, permite al lector abordar esta obra como la suma de cuatro episodios independientes pero complementarios a la vez.

Cuando sale la reclusa16. Cuando sale la reclusa, de Fred Vargas (Siruela. 14 febrero)
El comisario Jean-Baptiste Adamsberg, tras unas merecidas vacaciones en Islandia, se interesa de inmediato a su regreso a Francia por la muerte de tres ancianos a causa de las picaduras de una Loxosceles rufescens, más conocida como la reclusa: una araña esquiva y venenosa, pero en ningún caso letal. Adamsberg, que parece ser el único intrigado por el extraño suceso, comienza a investigar a espaldas de su equipo, enredándose inadvertidamente en una delicada y compleja trama, llena de elaborados equívocos y profundas conexiones, cuyos hilos se remontan a la Edad Media. Un caso elusivo y contradictorio que se escapa a cada momento de las manos del comisario, haciéndole regresar a la casilla de salida. Solo sus intuiciones, tan preclaras como dolorosas, serán capaces de devolverle la confianza que necesita para salir ileso de la red tendida por la más perfecta tejedora… Cuando sale la reclusa es sin duda la obra más ambiciosa de Fred Vargas, la reina indiscutible de la novela negra europea. En ella se entrecruzan con maestría todos los temas que han convertido la publicación de cada una de sus novelas en un auténtico acontecimiento literario, tanto para la crítica como para los lectores: el medievo, la arqueología, los mitos, el mundo de los animales y, por supuesto, la descripción detallada y poderosa de los oscuros laberintos del alma humana.

Que nadie duerma17. Que nadie duerma, de Juan José Millás (Alfaguara. 15 febrero)
El día en que Lucía pierde su empleo como programadora informática, su vida da un giro definitivo. Como si de un algoritmo se tratara, establece los siguientes principios en los que se basará su existencia futura: será taxista, recorrerá las calles de su ciudad, Madrid, mientras espera la ocasión de volver a encontrarse con el hombre del que se ha enamorado, y todos los momentos importantes tendrán como banda sonora el «Nessum dorma» de Turandot, ópera de la que se siente protagonista. Lo cotidiano y lo extraordinario se entremezclan en esta novela que tiene todas las claves del universo narrativo de Juan José Millás: la ironía, las distintas facetas de la realidad, el desdoblamiento del yo, la soledad y la constatación de una verdad inmutable: el espejo en el que miramos nuestras vidas nos devuelve siempre una perspectiva insólita ante la que solo cabe el más puro de los asombros.

Una noche con Sabrina Love18. Una noche con Sabrina Love, de Pedro Mairal (Libros del Asteroide. 26 marzo)
Todas las noches en Curuguazú, un pueblo de la provincia de Entre Ríos, Daniel Montero celebra un rito: mirar el programa televisivo de Sabrina Love, la porno star más popular del momento. Por eso, cuando gana el sorteo para pasar una noche con ella, siente que ha tocado el cielo con las manos. Sabrina lo espera en un hotel de Buenos Aires. A los diecisiete años, Daniel emprende un viaje que, además de la gran ciudad, le descubrirá mucho más de lo que había imaginado. Una noche con Sabrina Love ganó el premio Clarín en 1998, otorgado por un jurado que integraban Adolfo Bioy Casares, Augusto Roa Bastos y Guillermo Cabrera Infante. Esta vertiginosa novela de iniciación marcó el brillante debut de Pedro Mairal en la escena literaria.

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Niebla en Tánger, de Cristina López Barrio

Niebla en Tánger

Niebla en TángerComencé Niebla en Tánger con tantas ganas como miedo porque mi experiencia con los libros galardonados con el premio Planeta, hasta ahora, ha sido mala. Cuando he leído las obras con las que algunos de mis autores favoritos han ganado este premio, me he decepcionado muchísimo. Hasta tal punto ha sido así que me había prometido a mí misma que nunca volvería a leer ningún premio Planeta.

Pero cuando Libros y Literatura fue el primer medio en desvelar en las redes sociales que Javier Sierra había ganado el premio Planeta 2017 y Cristina López Barrio había quedado finalista, se me iluminó la cara. ¿Cristina López Barrio? ¿No era esa la escritora madrileña que me cautivó hace ya varios años con La casa de los amores imposibles?, pensé. Enseguida la busqué en Google para asegurarme de que no me equivocaba. ¡Sí, era ella!

La casa de los amores imposibles es un libro al que le tengo mucho cariño porque la forma de escribir de Cristina López Barrio y el toque de realismo mágico de aquella historia consiguió tocarme el corazón. Luego publicó El cielo en un infierno cabe, y entre unas cosas y otras, no llegué a leerlo, aunque me apetecía mucho. Después, le perdí la pista, ni siquiera me enteré de cuándo salió Tierra de brumas. Por eso, cuando la gala de los premios Planeta la puso en la primera plana del mundo literario español, supe que ella iba a hacerme romper mi promesa y crucé lo dedos para no llevarme un nuevo chasco.

La última novela de Cristina López Barrio cuenta el vuelco que da la vida de Flora Gascón tras una noche loca con un desconocido llamado Paul Dingle, del que no vuelve a tener noticias. O, para ser más exactos, el vuelco lo provoca la lectura del libro que este hombre tiene en su mesita: Niebla en Tánger, escrito por Bella Nur. Su protagonista es Marina, una tangerina judía sefardí que, en diciembre de 1951, también perdió a su amante, Paul Dingle. La similitud entre ambas historias hace que Flora decida viajar a Tánger, escapando por unos días de su trabajo traduciendo instrucciones de electrodomésticos y de un marido tan amable como aburrido. Así conocerá a la autora, Bella Nur, y a medida que recorra los lugares que se citan en la novela, la frontera entre fantasía y realidad cada vez se difuminará más.

Como no podía ser de otra manera, en esta ficción dentro de otra ficción, la literatura es protagonista. Las referencias son constantes: el Quijote, Penélope, los cuentos tradicionales del Rif y, sobre todo, La decadencia de la mentira, de Oscar Wilde. La historia de Flora Gascón puede verse como un viaje, tanto físico como introspectivo, en el que la protagonista, mientras cree buscar a su enigmático amante, realmente se encuentra a sí misma. Pero Niebla en Tánger es en realidad —o, al menos, así lo veo yo— una reflexión sobre el papel de la literatura, de la fantasía misma, en nuestras vidas.

Axia Kandisha, un cautivador personaje del folclore judío, los huevos de astrogón que conceden deseos y las hechiceras que hablan con los muertos son importantes en la vida de las protagonistas. Y aunque a veces parezca que esas fantasías las conducen al desastre o que solo son un refugio para huir de su realidad, les acaban sirviendo para vivir, para seguir adelante. Por eso, Niebla en Tánger es un regalo de la autora a los lectores de siempre, pues nos vemos reflejados en todo momento en esa sensación.

No diré que Niebla en Tánger me ha gustado más que La casa de los amores imposibles, porque mentiría. Pero ha sido un gusto reencontrarme con Cristina López Barrio, con ese poder evocador que desprenden sus palabras, con esa capacidad que tiene de sumergirnos en su historia para que la hagamos nuestra, como la propia Flora leyendo Niebla en Tánger.

No sé si volveré a romper mi promesa y leeré otros libros galardonados con el premio Planeta, pero de lo que no me cabe ninguna duda es que con Cristina López Barrio repetiré.

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Origen, de Dan Brown

Origen

OrigenLe he dado muchas vueltas a esta reseña. No sabía cómo empezarla. Si ir al grano y hablar directamente del libro, o contar mi relación de amor-odio con Dan Brown. Me he dicho a mí misma: “venga, Ana, al lío. Habla de lo que tengas que hablar, sube la reseña y se acabó”. Pero al mismo tiempo… no. No sé qué será lo correcto, pero yo voy a hacer lo que me pide el cuerpo, que es explicar por qué esta relación con Dan Brown (al que no le interese esta historia y quiera pasar directamente al resumen del libro, este está en el párrafo cuarto). Antes de empezar, voy a decir que sus historias me gustan, me parecen muy originales y sabe darle al público lo que quiere. Así que la cosa no va con sus libros, sino con él. Resulta que yo leí El código Da Vinci cuando tenía diecisiete años. Por aquel entonces yo daba Historia del Arte en el instituto y podía presumir de ser una apasionada del arte y de tener un profesor que era un gran entendido, ya no solo en arte, sino en historia en general. El caso es que él también se leyó el libro y vino indignadísimo a clase. ¿Por qué? Muy sencillo, porque encontró decenas de errores históricos dentro de la novela. Y diréis… es que ES una novela, por lo tanto el rigor no es necesario, ya que no es un libro didáctico. Hasta ahí, bien. El problema viene porque los libros de Dan Brown se venden precisamente por el morbo que produce crear una historia sobre datos reales. Que, por lo que decía mi profesor, no lo eran. Así que yo me enfadé mucho muchísimo, ya que a mí El código Da Vinci me había gustado porque me había dado un montón de datos históricos y a partir de ahí había compuesto una historia ficticia muy interesante y entretenida. El caso es que empecé a cogerle mucha tirria a este escritor y me negaba a leer nada más de él. Cuando escuchaba a la gente hablar de lo genial que era, me indignaba. ¿Es que nadie se daba cuenta de todos los errores que incluye en sus libros haciéndonos creer que son verdaderos?

Hasta que leí Inferno. Ahí tuve que coger todas mis palabras, hacerlas una bola (gigante) y tragármela sin agua y sin nada. Porque Inferno me encantó. Mi madre se lo compró y, al no encontrar nada más interesante que leer, decidí darle una oportunidad. Y empecé. Una página tras otra, sin poder parar de leer. Y lo terminé en dos días y me dio mucha pena no poder continuar la historia. Y me dio igual que los datos históricos contuvieran errores (esto no lo estoy afirmando, ya que no tengo ni idea de si es cierto o no, ya que no tengo cerca un entendido en historia que pueda iluminarme sobre este libro). El caso es que disfruté enormemente de su lectura, olvidándome de quién la había escrito y de todo lo que pudiera interrumpir esas horas de felicidad.

Yo creo que fue porque ya no tenía diecisiete años y no necesitaba estar en contra de todo lo que a la gente le gustaba. Con diecisiete años buscaba no ser como los demás, por regla. Y entonces estaba muy de moda Dan Brown… así que me dieron la excusa perfecta para odiar sus libros. Pero al leer Inferno me di cuenta de lo equivocada que estaba. Quiero decir, a cada uno que le guste lo que le tenga que gustar, pero no por norma.

Y así es como llegué a Origen. Perdonad mi parrafada anterior, pero es que necesitaba contar esto porque es en lo que he estado pensando mientras leía lo nuevo de Dan Brown. Este verano me enteré de que lo estrenaban y no pude hacer otra cosa que reservarlo. ¡Con meses de antelación! Si me viera mi yo de diecisiete años me daría una colleja. Pero yo estaba que no cabía en mí misma y cuando llegó a casa… ay, qué emoción. Y más con la edición tan bonita que ha hecho Planeta. Esta vez todo ocurre en España. El profesor de simbología religiosa Robert Langdon es invitado a Bilbao, al museo Guggenheim en concreto, para participar en una charla que dará Edmond Kirsch, un multimillonario cuya pasión es la tecnología. En esa charla, que verán millones de personas en directo vía Internet, promete dar a conocer la respuesta a la pregunta ¿de dónde venimos? Asegura que con su respuesta destrozará las bases de todas las religiones que conocemos y cambiará nuestro modo de ver la ciencia para siempre. Pero un trágico suceso ocurre en esa charla que impide que el multimillonario dé esa ansiada respuesta. Así que Robert Langdon, con ayuda de Ambra Vidal —prometida del príncipe heredero de España—, emprenderá una carrera contrarreloj para poder descifrar el gran misterio.

Como siempre, la acción tiene lugar en un plazo de veinticuatro horas, aunque los cortos capítulos se intercalan con sucesos pasados que nos ponen en situación. Y, como siempre, Robert Langdon se convierte en el héroe improvisado de nuestra historia, condición que él no ha pedido en ningún momento pero a la que empieza a acostumbrarse. Como siempre, una chica aleatoria (o no tanto) será su cómplice en la búsqueda de la verdad, teniendo un papel imprescindible en la historia. Y, como siempre, todas las claves que debe encontrar para resolver el misterio las tendrá que buscar en famosas obras de arte.

Entonces, ¿qué nos ofrece Origen que no hayamos leído antes? Bueno… la verdad es que Dan Brown no arriesga mucho en este aspecto y sigue dándonos lo que nos ha dado en todas las novelas. La diferencia es la ambientación, tan distinta en cada una de sus obras. Esta vez trascurre en España —concretamente en Bilbao, Barcelona, Madrid y Sevilla— y es muy curioso leer sobre una sociedad que conocemos tan bien pintada desde el punto de vista de este escritor.

El ritmo es un poco más lento de lo que me gustaría. Sí es cierto que cuando se llega al tercio final las páginas vuelan a una velocidad tremenda, pero me hubiera gustado que esa emoción se viera desde el principio. En esta ocasión, Dan Brown se detiene mucho más en las descripciones y no tanto en la acción. Una pena, la verdad. Porque en Inferno mantiene esa tensión constante y es una maravilla. Pero tampoco es justo comparar esta obra con la anterior, porque me da a mí (opinión personal) que es insuperable. Aun así, nos trae una obra de más de seiscientas páginas que se lee perfectamente y que no nos debe asustar por su gran volumen.

En fin amigos. No sé si Dan Brown me habrá enseñado mucha historia o no, lo que sí  me ha enseñado es a disfrutar de las cosas con independencia de lo que digan los demás. Con diecisiete años decidí no leer jamás un best seller. Ahora leo lo que me da la gana. Si luego resulta ser una bazofia, mala suerte. Pero así he descubierto libros maravillosos —ya no solo Inferno, sino también La ladrona de libros, por ejemplo, que es una de mis novelas favoritas— que de otra manera no hubiera leído. Así que, leed lo que queráis, sin perjuicios, sin idioteces. Y, sobre todo, disfrutad de ello.

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Escrito en el agua, de Paula Hawkins

Escrito en el agua

Escrito en el aguaNo sé qué tiene el agua que me atrae irremediablemente. El estar sumergida, aunque sea con metros de líquido por encima de mi cabeza, me hace estar en paz.

En primero de Bachillerato tuve un profesor que decía que el ser humano está tan a gusto dentro del agua porque en su mente queda un recuerdo lejano de cuando estuvo en el vientre materno. Rodeado de líquido. Flotando. Y sabiendo que está a salvo y que no tiene que preocuparse por nada. Está protegido.

Cuando floto en mitad del mar, dejándome llevar por las olas, no sé si mi subconsciente está pensando en aquello que decía la teoría de mi profesor. Lo que sé es que estoy en paz. No puede haber un momento más perfecto.

Nel Abbott también estaba obsesionada con el agua. Pero no con el agua en general. En concreto, La poza de las ahogadas hacía que su mente estuviera allí las veinticuatro horas del día. Desde pequeña, se escapaba de casa para quedarse a solas mirando aquella masa de agua tan perfecta. Las historias que le habían contado desde que nació tenían mucho que ver. En esa poza, decías las leyendas, las mujeres acusadas de brujería debían demostrar si eran humanas o sí, por el contrario, habían sido besadas por el diablo.

Ese misticismo hizo que Nel se obsesionara con aquella poza, que además, había sido el lugar donde decenas de mujeres encontraban la muerte. Todavía sin explicación alguna, muchas mujeres decidían acabar con su vida allí. Escogían esa poza misteriosa y que rozaba lo fantástico para suicidarse. Tanto misterio hizo que Nel decidiera escribir un libro basado en la poza. Reuniría todos los sucesos allí acontecidos y trataría de darles una explicación lógica. Cosa que nunca pudo llegar a hacer porque su cuerpo apareció sin vida dentro de la poza que tanto admiraba.

Cuando a Jules Abbott le dicen que su hermana Nel se ha suicidado en La poza de las ahogadas, no entiende nada. No entiende cómo pudo dejar así a una adolescente huérfana y tampoco comprende por qué eligió precisamente esa poza. Las piezas no encajan y Jules se va convenciendo poco a poco de que, en realidad, su hermana ha sido víctima de un asesinato.

Para Jules, volver al lugar de su infancia, no fue tarea fácil. Al contrario que su hermana Nel, ella no era perfecta. Los chicos no se fijaban en ella porque le sobraban kilos. No era talentosa, ni tenía las cosas tan claras como Nel. Además, en esa poza, le bajó la regla por primera vez, dejándola en evidencia delante de todos los amigos “guays” de su hermana. Así que no, ni le gustaba la poza, ni quería volver a ella. Pero alguien tenía que ocuparse de su sobrina adolescente, Lena, ahora huérfana y en una edad muy complicada.

Escrito en el agua es el nuevo éxito de Paula Hawkins. Yo me dejé seducir por ella hace un par de años por estas fechas con La chica del tren —al igual que millones y millones de personas—. Devoré su opera prima en dos tardes, aunque la verdad es que me dejó con ganas de más. Podría haberme gustado muchísimo más de lo que me gustó (el final me decepcionó bastante) pero es de los libros que más me han enganchado. La película que se basó en ese libro es tema aparte. Todavía no me explico por qué eligieron a Emily Blunt para hacer de Rachel. El que haya leído el libro entenderá por qué lo digo. Pero ese es otro tema del que hablaremos en otro momento.

El caso es que Escrito en el agua es una novela más madura, más trabajada. Paula Hawkins usa los saltos temporales igual que hiciera en su anterior obra, cosa que es muy interesante y hace que la tensión vaya en constante aumento. También alterna el narrador en los diferentes capítulos, de manera que así podemos conocer las historias de todos los personajes de primera mano. Cómo piensan, qué sienten, y sobre todo, cuál es su versión de los hechos. La historia en sí está mucho más elaborada que la de su anterior libro y eso es algo que me ha gustado mucho. Ahora lo tenemos todo.

Pero sí que hay algo que no me ha terminado de convencer y que ha hecho que mi lectura se viera interrumpida más de lo que me gustaría: los tiempos verbales. Usa el pretérito perfecto compuesto, creando un efecto muy extraño en el desarrollo de la historia. Sé que esto es problema mío y no del libro. Soy consciente de lo especialita que soy con este tipo de cosas y que el noventa y nueve por ciento de personas que lean este libro ni se van a fijar en ello, o si se fijan, no les va a importar lo más mínimo. Pero era algo que quería compartir con vosotros porque es la única pega que le he encontrado a esta novela.

Por todo lo demás, es fantástica. Paula Hawkins vuelve a darnos una historia de misterio en la que llegar al final puede convertirse en una carrera contrarreloj. Está claro que si te gustan los misterios, no puedes dejar de leer Escrito en el agua.

A mí, después de leerlo, me seguirá apasionando el agua, pero ahora mi mente volará por estos misterios cada vez que esté en mitad del pantano dejándome llevar por las inmensas aguas.

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Javier Sierra y Cristina López Barrio, ganador y finalista del Premio Planeta 2017

Javier Sierra

Javier SierraComo ya viene siendo habitual desde hace unos años, en Libros y Literatura anunciamos, antes que nadie, al ganador y finalista del Premio Planeta. Este año los afortunados han sido, respectivamente, Javier Sierra y Cristina López Barrio.

El aragonés Javier Sierra, se licenció en Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid. Ocupó el puesto de consejero editorial de la revista Más allá de la ciencia y actualmente continúa estando presente en el mundo de la información, ya que trabaja en varios Cristina López Barrioespacios televisivos y radiofónicos. Su carrera como escritor comenzó oficialmente en 1998, cuando publicó La dama azul. En 2004 publicaría La cena secreta, que le llevó dos años más tarde a ser el primer y único español que ha entrado en la lista de los diez libros más vendidos elaborada por el New York Times. En 2013 vio la luz El maestro del Prado, libro por el que le conocí y que me llevó a leer el resto de sus títulos. Hoy es La montaña artificial la obra que le ha llevado a ganar el Premio Planeta. El título definitivo será “El fuego invisible”

Por su parte, la madrileña Cristina López Barrio también se licenció en la Universidad Complutense de Madrid, pero en Derecho, especializándose posteriormente en Propiedad Intelectual. No conforme con esta envidiable carrera, en el 2010 se daba a conocer como escritora con La casa de los amores imposibles y sería tres años más tarde cuando publicaría El cielo en un infierno cabe, su obra más famosa y la que terminó por confirmar lo que ya sabíamos, que Cristina López Barrio era capaz de muchas cosas y, entre ellas, quedar finalista en el Premio Planeta, con el título La nueva vida de Penélope. El título definitivo será “Niebla en Tánger”.

Como siempre, ha sido un placer estar invitados a la cita literaria española más importante del año y contaros, en primicia, quiénes han sido los afortunados de ganar tan ansiado título literario.

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Trail Run: Una guía desenfadada para salir corriendo, de Lisa Jhung

trail run una guía desenfadada para salir corriendo

trail run una guía desenfadada para salir corriendoCuando empecé a correr lo hice por asfalto y acera. Es decir: por ciudad. Era innegable que correr por ciudad tenía ciertas ventajas: como acceder a fuentes para refrescarte, las luces que en invierno a media tarde iluminan la senda que fuera de la urbe estaba bastante lóbrega, baños a disposición de las vejigas más nerviosas y si te daba una pájara los servicios sanitarios podían atenderte antes y mejor. Pero entonces fueron apareciendo las desventajas: un poco de polución por aquí, unos coches que no respetan un paso cebra por allá, calles muy concurridas, la desafortunada concatenación de semáforos en rojo, ruido desagradable y extremo. ¿Cómo carajo iba a relajarme así? En fin, que me deprimí y casi lo dejo. Pero entonces, suertudo de mí, descubrí que vivía a solo cinco minutos (corriendo) del bosque; con su río, su tranquilidad, los cantos de los pájaros, los caminos de tierra y las aventuras épicas. Como esa vez que, junto a un compañero de andanzas, nos pilló una tremenda tormenta bastante lejos de cualquier núcleo urbano. Así que corrimos por zonas embarradas, por lugares que se inundaron en un santiamén, bajo un aguacero que nos empapó hasta el tuétano y que trajo la noche antes de lo debido. O como esa otra vez que tras un recodo del camino me topé con un enorme jabalí. Una cosa era cruzarse con patos, faisanes, perdices, cabras, caballos con su jinete, musarañas, ratones, liebres, ranas… pero, ¡un jabalí! Ambos dimos un bote y, mientras él huía montaña arriba, yo corrí como alma que lleva el diablo batiendo todas las marcas habidas y por haber. O esa vez que calculé mal el agua que debía llevar y llegué a casa muerto de sed y tambaleándome, como si hubiera cruzado el desierto de Mojave a la hora de la siesta.

Calor, frío, polvo, sed, sudor, lluvia, animales salvajes, subir montañas, cruzar ríos, picadas de mosquitos (o tragártelos), plantas urticantes… Al final, la experiencia unida al sentido común te ayudan a afrontar todo lo que te encuentras por el camino, pero al principio, en algún momento (y a pesar de que he disfrutado de todas esas caídas que me han hecho levantarme con más fuerza; metafóricamente hablando) no hubiera despreciado algunos consejos. Por simples que fueran. Unas sencillas directrices que hubieran marcado mis primeros pasos. Consejos e instrucciones como los proporcionados en Trail Run: una guía desenfadada para salir corriendo.

Trail Run: una guía desenfadada para salir corriendo de Lisa Jhung y editada por geoPlaneta, es un libro pequeñito, de los que caben en el bolsillo trasero; aun así, a lo largo de sus 260 páginas da jugosa información para salir a correr por esas rutas que gozan de tierra, piedras o barro pero nada de asfalto. La autora es una experta corredora que cuando no lleva las zapatillas calzadas para correr lo hace para aventurarse en lugares inhóspitos, si a esto le añadimos que es una reportera freelance que ha colaborado con algunas revistas como Runner’s World o Trail Runner no es de extrañar que más pronto que tarde acabara escribiendo un libro de estas características.

Trail Run es una guía que está estructura en doce capítulos. En los primeros se nos mostrarán cosas tan básicas como los diferentes tipos de trail y qué tipo de atuendo podemos portar para hacer que nuestra salida resulte más cómoda. Algo imprescindible si eres un iniciado en este deporte. Luego, poco a poco entra en materias más avanzadas: alimentación, la potabilización del agua o cómo actuar ante animales salvajes. Incluso toca temas que tienen que ver con salud e higiene (aquí entran la caca, el pipí y los pedos además de otros fluidos corporales que resultan muy molestos mientras corres). En los últimos temas Lisa Jhung nos muestra ejercicios para fortalecer pies, tobillos, glúteos, core y espalda, además de técnicas de pisada o braceo, algo esencial para afrontar una carrera con éxito. Todo ello aderezado con consejos o recomendaciones de expertos en rescates de montaña, en medicina, en animales salvajes o en nutrición deportiva. Añadir también, y agradecer, la adaptación que la editorial Planeta ha realizado en la versión española. Añadiendo animales autóctonos como el lince, el oso pardo, culebras variadas o el jabalí, así como trail urbanos que podemos encontrar en Barcelona o Madrid en el tema Adónde ir.

En Trail Run: una guía desenfadada para salir corriendo no vais a encontrar nada que rebuscando por internet podríais hallar en diferentes páginas web especializadas. Pero lo interesante de la guía es lo estructurado que está todo y el tono afable, muy divertido en ocasiones, que utiliza la autora, sin que por ello pierda ni un ápice de interés o profesionalidad en sus exposiciones. Si a esto le añadimos los estupendos y descriptivos dibujos (muy necesarios en el tema ejercicios) de Charlie Layton, la guía se convierte en un orientador muy útil e imprescindible para los que empiezan y en un recordatorio estupendo (con algunos trucos de gran provecho) para los que llevamos unos años en esto de tragar polvo.

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