
El martirio del obeso, Henri Bèraud
No nos engañemos, a la sociedad siempre le ha gustado martirizar, así que no es de extrañar que Henri Bèraud seleccionase a un sector poblacional para, a través de él, mostrarnos una parte del interior del ser humano.
Veamos, díganme si no es cierto que en la antigüedad, y en las sociedades peor alimentadas, era de buen gusto tener unos ciertos kilitos de más; y ahora que vivimos en una sociedad hiperalimentada, nos encontramos con la triste realidad de que cada kilo de más puede convertirse en nuestra peor pesadilla. De hecho, hoy “el mundo occidental” o “primer mundo” se divide entre dos tipos de mártires, las personas con sobrepeso y aquellas que viven condenadas al régimen permanente. Hay otros tipos, sí, pero mucho menos literarios.
Y si ahora les hablo de literatura y tipos literarios es porque he leído El martirio del obeso, y eso me ha hecho recordar cuántos libros estupendos no he leído. Siempre quedan libros del pasado que, leídos hoy, no solo son de lo más actuales, sino que, de tan perfectos, podríamos adecuarlos a cualquier momento de la historia; porque, lo crean o no, este libro se escribió en 1921 y fue publicado el año siguiente.