Publicado el

El martirio del obeso

El martirio del obeso, Henri Bèraud

No nos engañemos, a la sociedad siempre le ha gustado martirizar, así que no es de extrañar que Henri Bèraud seleccionase a un sector poblacional para, a través de él, mostrarnos una parte del interior del ser humano.

Veamos, díganme si no es cierto que en la antigüedad, y en las sociedades peor alimentadas, era de buen gusto tener unos ciertos kilitos de más; y ahora que vivimos en una sociedad hiperalimentada, nos encontramos con la triste realidad de que cada kilo de más puede convertirse en nuestra peor pesadilla. De hecho, hoy “el mundo occidental” o “primer mundo” se divide entre dos tipos de mártires, las personas con sobrepeso y aquellas que viven condenadas al régimen permanente. Hay otros tipos, sí, pero mucho menos literarios.

Y si ahora les hablo de literatura y tipos literarios es porque he leído El martirio del obeso, y eso me ha hecho recordar cuántos libros estupendos no he leído. Siempre quedan libros del pasado que, leídos hoy, no solo son de lo más actuales, sino que, de tan perfectos, podríamos adecuarlos a cualquier momento de la historia; porque, lo crean o no, este libro se escribió en 1921 y fue publicado el año siguiente.


Henri Bèraud, con El martirio del obeso, ganó el premio Goncorurt en 1922, uno de los más prestigiosos del panorama francés. Y parece que escribió esta obra en dos semanas, sí, yo creo que se puede hacer, pero también creo que hay que tener genialidad y arte para hacerlo. El Director Francés Pierre Chenal llevó esta obra al cine en 1933.

Este autor y periodista, gran estudioso del humor, que nacido en 1885 en la ciudad francesa de Lyon, y al que yo tacho de genial, también es cierto que se ganó a lo largo de su vida otros muchos apodos y no todos tan gratos como el mío, de hecho, y aun cuando había apoyado al Gobierno de Vichy, se le acusó de colaboracionista y fue condenado a pena de muerte, sentencia que, gracias a algunos amigos escritores e influyentes admiradores de su obra, fue conmutada más tarde por la de cadena perpetua, condena que cumplió en la Isla de Ré, donde falleció en 1958.

Una historia que se cuenta en primera persona, ya que el protagonista, un caballero que pesa ciento siete kilos, será nuestro narrador. Un “buen gordo” que se verá arrastrando su gran cuerpo por medio mundo por una jovencísima dama que abandona a su marido tras sorprenderlo en brazos de una amante. Y ese marido resulta ser uno de los mejores amigos de nuestro hombre.

Es muy interesante el recurso literario que utiliza el autor de contar a un extraño toda su historia y periplo, su martirio amoroso, pero también el martirio que se ve obligado a vivir en su día a día por motivo de su aspecto físico.

El prólogo, escrito por el académico, Antonio Garrido, lo he leído al final, cada cual puede leerlo como más le apetezca, en mi caso ya saben que me gusta adentrarme en las lecturas sin mucha información adicional.

En cuanto a la traducción de Verónica Fernández Camarero, solo decir que me parece estupenda, y es que generalmente nunca me acuerdo de hablar de los traductores, y debería, hace tan solo unos días estuve a punto de abandonar una lectura por culpa de una traducción terrible, así que hoy he querido acordarme de quién ha hecho posible que haya disfrutado tanto de esta obra.

De la portada no les diré nada, bueno, que como casi todas las maravillas de Tropo Editores es de Oscar Sanmartín Vargas ¡Olé!

138 páginas en la historia de la literatura que no se deben perder.

Susana Hernández

6 comentarios en “El martirio del obeso

  1. ¡Pero bueno! sí parece que has encontrado un libro delicatessen. Me sorprendo con darme cuenta por este caballero que el martirio arrastra ya desde 1921, jeje.
    En fin, un placer esta lectura, que además de lo de la gordura, apetece esa historia con tanto periplo 😀
    Me voy fastidiada, apetece, apetece, ¡pero qué mala que eres :P!
    Un abrazo 😀

    1. Pues te diré que es una maravilla de libro que no te quedará más remedio que leer jejeje para compartir experiencias con este hombre, casi tan placeado como tu 😀

      Un besico! Y como siempre, gracias por pasarte por aquí

  2. Ays, que de nuevo me descubres un libro y encima me tientas mucho… Y veo que la obesidad no es un problema sólo de ahora, sino que ya llevamos tiempo con él.
    Besotes!!!

    1. Además de contar tantas cosas en tan pocas páginas, es lo bien que está contado… Margari, si te decides no creo que te arrepientas, yo diría que es un libro que no ha envejecido nada de nada.

      Besotes también para ti!!!

  3. ¡Ayyy que no puede uno venir a leerte sin querer salir corriendo a la librería! como dice Icíar, eres mala. Ni te cuento la de libros que tengo pendientes que me has presentado…y es que me pasa como a tí, sufro pensando en todo lo que me estoy perdiendo.
    Me lo llevo apuntado en mi libreta del plan infinito.
    Un beso,
    Ale.

    1. Es lo que tienen estos libros que nos dejan tanto poso al leerlos, que luego transmitimos entusiasmo jejej, lo mismo me pasa cuando leo tus reseñas me contagias el entusiasmo, querida Ale.

      Este libro es una joyita por el que ha pasado el tiempo perfectamente.

      Si puedes encontrarlo en tu tierra verás que es una maravilla, y si no pues te vienes dando un paseito y te lo regalo 😀

      Un fuerte abrazo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *