
“La vida secreta de Walter Mitty”, de James Thurber
Aprovechando que Ben Stiller protagoniza y dirige la película homónima (que ya tuvo una primera versión en 1947) Acantilado reedita La vida secreta de Walter Mitty. Si antes tenía curiosidad por ver la película –¡con un trailer de seis minutos!– ahora aún más, pues mi interés se ha acrecentado al saber que el relato en el que se basa el filme de casi dos horas tiene exactamente nueve páginas. (No hago otra cosa que dar datos numéricos, ¡qué barbaridad!).
Seguro que muchos de nosotros, por no decir todos, soñamos despiertos, sobre todo cuando estamos aburridos. Y eso es algo bueno y beneficioso según dicen los psicólogos. Pero es más. Existe el denominado “síndrome de Walter Mitty”, que consiste en pasar más de la mitad de la vida en un mundo imaginario, fantaseando ser alguien que nos hubiera gustado ser y vivir aventuras que nos gustaría que nos sucedieran para poder escapar de una realidad rutinaria y “normal”. Y eso, la alarmante desproporción entre tiempo soñando y tiempo viviendo “en real”, es lo grave.