
El secreto de mi marido, de Liane Moriarty
Los secretos pesan. Como una mochila llena de piedras que cargamos mientras caminamos. ¿Cuánto nos cuesta guardar un secreto? Esa mirada que perdemos por no contar lo que sabemos, esa sensación de estar traicionando, de estar convirtiendo una mentira en algo demasiado largo, demasiado extenso, demasiado duro. Que un buen día se nos escapa una palabra, un simple comentario, y las consecuencias aparecen de la nada, como una explosión que nadie hubiera previsto, tiñéndolo todo de ese secreto que habíamos intentado guardar con fuerza, con saña, para que no nos descubrieran, para que nadie intuyera aquello que guardábamos dentro de nosotros. Un secreto y un silencio. Esos son los ingredientes que convierten las palabras nunca pronunciadas en la mayor de las losas, en una pequeña muerte que se encaja en nuestra garganta, un muro que de cruzarlo no sabremos qué encontrar al otro lado. El secreto de mi marido juega al horrible juego de los secretos, de las miradas de reojo, de las palabras que nunca debieron salir a la luz por nuestro bien, por la supervivencia de nuestra familia, por ese dulce placer que da la realidad que no se mueve, que se estanca en la rutina, en esa cotidianidad que conocemos y que nos es tan grata. Como una balsa de aceite que, en un solo momento, salta por los aires y convierte la vida que conocemos en arena que ya se ha escapado de nuestro cuerpo. Porque los secretos, a veces, es necesario llevárnoslos a la tumba, aunque en el mismo polvo llevemos incrustadas las palabras que jamás nos dijimos.
Cecilia lo tiene todo hasta que un buen día encuentra una carta de su marido. En el sobre pone Leer en caso de mi muerte y se siente intrigada. Una vez abierta, las palabras que se encuentran en su interior destruirán la vida de tres mujeres que, en un solo segundo, creyeron tenerlo todo y lo han perdido. ¿Cuáles son las consecuencias de nuestros secretos? ¿Es mejor dejarlos enterrados o, por el contrario, asumir lo que hemos hecho? Preguntas que ninguna de estas tres mujeres están dispuestas a plantearse hasta que sea demasiado tarde.
Sigue leyendo El secreto de mi marido