Publicado el

¿Quién domina el mundo?, de Noam Chomsky

¿Quién domina el mundo?

¿Quién domina el mundo?Desde que el pasado nueve de noviembre amanecimos con la noticia de que Donald Trump iba a convertirse en el cuadragésimo quinto Presidente de los Estados Unidos de América hay una pregunta que flota en el aire: ¿de verdad va a ser capaz de cumplir las promesas que ha ido haciendo durante la campaña? Solo el tiempo lo dirá, pero lo que está claro es que la gran repercusión que ha tenido esta noticia a nivel internacional no es baladí; al fin y al cabo, Estados Unidos es, desde hace décadas, el país que controla la mayor parte de las cosas que ocurren en el mundo, muchas de ellas a miles de kilómetros de su territorio. Y por si alguien tiene todavía dudas del papel que ha jugado y que sigue jugando el imperio yanqui en el tablero global, Noam Chomsky nos refresca la memoria en ¿Quién domina el mundo?, su último trabajo.

Son muchas las ideas que el pensador nacido en Pensilvania pone sobre el papel, todas ellas realmente interesantes para ayudarnos a contextualizar el momento en el que vivimos a aquellos que aún no peinamos canas. Chomsky toma en primer lugar la temperatura al mundo actual para, posteriormente, buscar el origen de sus males. Y la conclusión a la que llega es que el papel de los distintos gobiernos estadounidenses ha sido fundamental para cimentar y agravar algunos de los conflictos económicos, políticos y sociales que se han ido sucediendo a lo largo de la historia y que han desembocado en las actuales amenazas a nuestro futuro. «No queda mucho tiempo», advierte, tras lo cual da comienzo a la narración de algunas de las peores decisiones que ha tomado su país desde que consiguió la independencia de Gran Bretaña.

Es un trabajo fuertemente documentado, lo que queda demostrado con las casi 50 páginas de referencias bibliográficas que se incluyen al final del libro. Chomsky aporta su opinión, como hace en todos sus escritos, pero ésta siempre viene refrendada por estudios e investigaciones que, además de dar verosimilitud a sus postulados, son muy interesantes para ampliar la información sobre los datos que va aportando el autor. Y es que, a pesar de mi fuerte interés por la política internacional, tengo que confesar que varias de las referencias que se hacen durante el ensayo a personajes y acontecimientos del pasado he tenido que buscarlas para poder comprender mejor el texto.

Otro rasgo que queda muy presente en este libro es la dureza con la que Chomsky saca a relucir algunos de los episodios más oscuros de la política norteamericana; desde el intento de invasión de Bahía de Cochinos a la colaboración en el golpe de Estado militar en Chile de 1973 pasando por su apoyo a Israel en el desigual conflicto que mantiene con Palestina o las más recientes torturas a presos en Irak. Y destaca además una de las ideas que muchos llevamos apoyando desde hace mucho tiempo, y es la de que todos estos actos viles no son sentidos como tales por la clase política norteamericana, que considera realmente que su país está legitimado para imponer su idea del bien común en cualquier parte del planeta.

En ¿Quién domina el mundo? Noam Chomsky nos narra la auténtica American Horror Story; una excursión por las cloacas de la política estadounidense que ayuda a hacernos comprender, en un mundo con un rumbo cada vez más incierto, de qué posos vienen estos lodos.

[product sku= 9788466659888 ]
Publicado el

Razones para la anarquía

Razones para la anarquía, de Noam Chomsky

razones-para-la-anarquiaEl nombre de Noam Chomsky en la cubierta de un libro es un imán prácticamente irresistible, para mi leer a Chomsky siempre es un placer y no necesariamente por coincidencia de ideas, que honestamente creo que es lo de menos, sino por su brillante uso del lenguaje, su claridad expositiva, la erudición de que hace gala y la generosa y pertinente cesión de espacio a textos de otros autores que complementan sus propias argumentaciones. Es un intelectual comprometido, influyente y militante, sí, pero en sus escritos hace gala de la exigencia propia del mundo académico del que procede. La coincidencia o no con sus tesis puede que sea importante desde un punto de vista ideológico pero no lo es desde el punto de vista intelectual, es decir, conviene leer a Chomsky no para darle la razón acríticamente (eso no se debe hacer jamás) sino para reflexionar y llegar a conclusiones propias.

En el caso de Razones para la anarquía, además de esas propias razones y el aparato intelectual que las sustenta, lo que me ha llamado poderosamente la atención es la capacidad del autor para justificar las aparentes contradicciones entre los objetivos finales que se persiguen y las acciones diarias que aparentemente los contradicen pero que son necesarias. Acudir a la autoridad del estado cuando se está en contra de la autoridad del estado. Incluso de su propia existencia. Pues Chomsky es capaz de explicar esto convincentemente lo cual es de extraordinaria utilidad práctica, porque mal que bien a todos nos pasa en un momento u otro, independientemente de cuales sean nuestros principios, que debemos enfrentarnos a situaciones que en un escenario ideal resolveríamos de una manera pero que en el mundo real nos vemos obligados a afrontar de otra bien diferente. Sigue leyendo Razones para la anarquía