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La terapia de los ataques de pánico, de Giorgio Nardone

La terapia de los ataques de pánico

La terapia de los ataques de pánicoHola, soy Victoria McClure. Tal vez me recuerden de anteriores reseñas atípicas e hipocondríacas como Miedo y ansiedad ante la muerte. En la reseña de hoy vamos a aprender qué son los ataques de pánicos y cómo tratarlos.

Como ya os aclaré anteriormente, mi trabajo no está nada relacionado con el ámbito sanitario, así que de vez en cuando leo esta clase de libros por pura hipocondría. A unos les toca ir en bicicleta, a otros oler bien y a mí me ha tocado ser una gran hipocondriaca, qué le vamos a hacer.

Hablando un poco más en serio, queridos lectores, he de deciros que aunque a simple vista parezca una persona tranquila, sí que padezco bastante ansiedad. Hay un poco de estigma social a la hora de hablar de las enfermedades y trastornos relacionados con la mente, pero yo no tengo ningún reparo en hablar del tema. (Espero que vosotros tampoco).

Cuando vi el libro La terapia de los ataques de pánico quise leerlo por aprender un poco más sobre el tema y descubrir posibles formas de encarar, personalmente, mis propios miedos. Como no me van nada los libros de autoayuda, prefiero mil veces leerme libros del ámbito de la sanidad, aunque obviamente resulten algo más complejos.

Giorgio Nardone, el autor, es una eminencia en estos asuntos. Dirige el Centro di Terapia Strategica de Arezzo, la Escuela de Especialización en Psicoterapia Breve Estratégica y la Escuela de Comunicación y Problem Solving Estratégico. También ha escrito numerosos trabajos que son grandes referentes para psicoterapeutas y estudiosos de la materia.

Ya en la contraportada del libro podemos leer que “una de cada cinco personas, según la OMS, ha tenido un ataque de pánico en su vida”. Un dato realmente inquietante, ¿no os parece? Se trata de un problema mucho más común de lo que pensamos. Todos nosotros hemos experimentado la sensación de miedo en nuestras vidas y en cierto modo, esa sensación es fundamental pues nos puede salvar ante un peligro. Más preocupante es, sin embargo, el miedo al miedo. De ese miedo preventivo que experimentamos ante determinadas situaciones trata este libro.

La terapia de los ataques de pánico arranca con la propia historia del trastorno para dar paso al siguiente capítulo en el que se explica la investigación-intervención en los ataques de pánico. En el tercer capítulo se habla de las características de las terapias eficaces, que serían la eficacia, eficiencia, replicabilidad, predictividad y transmisibilidad.

Personalmente, el sexto capítulo es el que más me he disfrutado y entendido pues se trata de ejemplos de casos clínicos de trastornos de ataques de pánico. En cada caso se describe al paciente, se transcribe la primera sesión recibida en el Centro di Terapia Strategica de Arezzo, se describen las técnicas utilizadas y los fragmentos más importantes de las siguientes sesiones. Es quizá la parte menos teórica y por lo tanto más accesible para cualquier tipo de lector.  Los casos clínicos estudiados son: la fobia al vacío, el miedo a desmayarse, la convicción de enloquecer, claustrofobia y miedo a volar, el control que hace perder el control, fobia a los gatos y alarma terrorista. La verdad es que es realmente interesante leer directamente sobre estos casos clínicos y sus terapias. Giorgio Nardone utiliza una estrategia que nos lleva a enfrentarnos con el miedo e incluso a aumentarlo hasta el punto de anularlo y librarnos del pánico de forma sencilla y rápida.

La terapia de los ataques de pánico es un  libro muy interesante y educativo para especialistas del ámbito y personas que, en algún momento, hayan experimentado esta horrible sensación (y ya sabéis que somos más de lo que parece).

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Ser sin tiempo, de Manuel Cruz

Ser sin tiempo

Ser sin tiempoNo es el primer libro que les reseño de esta serie de Pensamiento Herder, recuerdo perfectamente mi primer encuentro con esta colección y que tuve el gusto y la ocasión de presentar a todos ustedes, me interesó en un primer momento por ser una serie de libros que estaba dirigida por el profesor Manuel Cruz, pero me sorprendió la claridad con la que Javier Sádaba me hablaba de religión y filosofía, temas de los que, como todos ya sabemos no es fácil reflexionar de forma personal y ya ni les cuento cuando hay que compartir estos temas con los demás. De hecho hay casas en las que está casi prohibido hablar de determinados asuntos cuando se está en reuniones familiares, en general la política y la religión estarían es esos primeros lugares. Temas que nos acaloran pero que deberían estar en permanente reflexión, y por eso es importante el debate filosófico más que la discusión acalorada.

Dice en un momento del libro el autor que a su hija, como al resto de los niños, le preguntaron en el cole que a qué se dedicaba su padre, es filósofo, contestó, ¿y qué hace?, pensar. Pues mi padre también piensa y no le pagan por eso… Yo no sé que respondería la niña, ni el valor que el profesor o profesora le daría a esa contestación, pero ahí había tema para poder reflexionar con los chavales.

Ahí había un hilo filosófico en el que iniciarlos en la comprensión de que el filósofo se sirve de la palabra y de la razón, como bien dice el profesor, luego solo el ser humano puede hacer filosofía, esto ya es de cosecha propia ¡Pero no el simple hecho de ser humano nos hace filósofos!

Yo soy una amante de la filosofía de Manuel Cruz, puede ser que, porque además de filósofo es un gran divulgador, y eso es importante, no es de extrañar que esté siempre tan solicitado por los medios de comunicación. A la gente le gusta porque lo entiende. Esto es así de sencillo. Tener un profesor al que comprendes te hace amar esa asignatura y generalmente le prestas a ella más tiempo y dedicación.

La Filosofía nos hace de alguna manera rebeldes, porque nos obliga a cuestionar, a dudar, y definitivamente a tomar una decisión que una vez asumida deberemos volver a cuestionar en este momento el resultado ….

En este momento se está cuestionando la filosofía en las enseñanzas medias. Pensemos también en quienes las imparten hoy ¿Filósofos? En este momento no tiene porqué, se trata de aprobar una oposición, pero sus estudios han podido ser por ejemplo de filología, o veterinaria … ¿No les parece curioso?

No hace mucho hablaba con un par de alumnas de Biotecnología que no dudaban en lo importante que es una buena base filosófica integral para poder avanzar con ciertas seguridades en su trabajo, porque no estamos hablando de religión, ni de ética, estamos hablando de un escenario que todo lo abarca, y ese es la filosofía. Y es por eso que, como bien dice el profesor Manuel Cruz, hacer desaparecer la filosofía de las enseñanzas medias sería ya una de las perores equivocaciones que se pueden encontrar en el sistema …

“En todo caso, dice el profesor, el reto fundamental que se desprende es el de ser capaces de responder a la pregunta: ¿de qué manera y en qué aspectos el cuanto se siglo XXI que llevamos vivido ha obligado a modificar no solo las categorías, sino también los cauces discursivos contemporáneos?”

En la tercera parte del libro vamos ya a pensar en el paso del tiempo, cuando empezamos a creer que ya poco a poco aquellas expectativas de inmortalidad van desapareciendo, y el sueño, como en un momento, dice el profesor, va virando a pesadilla…

Un punto del buen sentido del humor de Manuel Cruz podemos verlo cuando las cosas se ponen difíciles , esto es cuando hablamos del final, de la muerte:

“Porque el abandono de la vida de una vida superior que nos aguarde despueés de la muerte ha alterado por completo nuestra idea de lo que significa la vida plena. No está claro que hayamos ganado con el cambio, si planteamos la cosa con la ironía con la que lo ha hecho la socióloga alemana Marianne Gronemeyer: “La gente en la Edad Media vivía muchos más años que nosotros. Nosotros vivimos noventa años y se acabó; ellos vivían treinta… más toda la eternidad”

El libro termina con una última reflexión titulada ¿Adiós, memoria, adiós? Que, como el resto del libro daría para un debate de varios años, o de varias vidas, porque en definitiva esto es la filosofía ¡Pero algo tenemos que aprender! Filosofar no es hablar y hablar sino argumentar y argumentar.

Como en toros libros de esta serie no me ha sido fácil leerlo, pero si entretenido, no es una novela, ni un ensayo escrito para divertir al lector, sino para hacerle reflexionar, que en definitiva es lo que pretenden esta serie de libros.

¿Podía pensar en este libro, Ser sin tiempo, para una reunión del club de lectura?

¡¡¡Imposible!!!!

Absolutamente imposible, y no porque no lo apreciasen los miembros de mi grupo, o porque tema que alguien no pudiera seguirlo, deberían haberlos escuchado hablar de Gustave Flaubert, o de Gorki o de cualquiera de los autores y de los libros a los que nos hemos enfrentado todos selectos, todos, o la mayoría reflexivos… Pero también somos todos y cada uno de nosotros un “Ser sin tiempo”.

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La religión al descubierto, de Javier Sádaba

La religión al descubierto

La religión al descubiertoNo sabría muy bien explicarles el motivo por el que me embarqué en esta lectura, supongo que el hecho de que yo siempre haya pensado que todos los seres humanos son religiosos por naturaleza, y el interés que siempre he sentido por la filosofía, no estarán muy lejos para que de forma consciente o inconsciente haya seleccionado este libro, no solo para leerlo sino para hablarles de él. Porque no se trata de leer, sino de contar después. Aunque como diría mi cuñado, ¡para lo poco del libro que nos vas a contar…!

Y es que de verdad pienso que hay libros que no cuesta leer, este sería uno de esos casos, pero que luego cuesta mucho explicar, porque gran parte de lo que nos dicen son cosas que nos llevan a profundizar en nosotros mismos. Y si pasa con la filosofía en general, imagínense si hablamos de la religión, que es el tema al que nos va a acercar Javier Sádaba desde este libro que les acerco y que se titula “La religión al descubierto”.

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