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Entrevista a Diego Trelles Paz

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Entrevista a Diego Trelles Paz

 

diego-trelles-pazEscribir una novela y que se premie tu labor. Para todo escritor, debe ser un gran regalo que un jurado crea en ti y en lo que haces. Por ello, descubrir a un autor nuevo como DiegoTrelles Paz, para mí ha sido toda una revelación en cuanto a literatura se refiere. No sólo por lo que cuenta, sino cómo lo cuenta. Su novela “Bioy” ha sido la ganadora del premio Fernando Casavella 2012 y méritos no le faltan. Precisamente por eso, por querer indagar un poco más en la mente que ha podido realizar una historia como la que cuenta en su novela, nos hemos acercado a él para que nos cuente un poco qué es lo que se esconde en la trastienda de tan extraordinaria historia.

Espero que la disfrutéis. ¡Comenzamos!

 

Antes de empezar, nos gustaría saber… A la hora de escribir:

1. ¿De día o noche?

De día y de noche y de tarde. Cuando llega. No soy metódico. Nunca lo he sido.

2. ¿Un cigarrillo al lado?

No fumo. A veces tomo vino tinto o un vasito de chilcano (pisco con Ginger Ale) pero nunca escribo ebrio. Cuando estoy ebrio, salgo.

3. ¿El papel y la pluma han pasado a mejor vida?

No para mí. Es cierto que escribo en computadora (en una MAC para ser más precisos porque yo tengo una relación de amor puro con las MAC) pero suelo resolver las novelas a mano, en mi cuaderno collage de tapas verdes.

4. ¿La inspiración llega por sorpresa, o sorprendentemente, siempre te pilla trabajando?

El escritor escribe siempre: en compu, a mano, en la mente; en un escritorio, café o bus. Las ideas, los temas, la resolución de conflictos: eso suele llegar en las situaciones más cotidianas si uno presta atención a los detalles. El secreto de la literatura está en losdetalles. Lo dijo Aby Warburg: ‘Dios está en los detalles’. Con eso que llaman inspiración, sucede igual. Uno tiene el método, el resto llega cuando tenga que llegar.

5. ¿Quién es tu mayor crítico?

No tengo la menor duda: soy yo. Bioy es el hijo de esa compulsión medio enfermiza, de esa búsqueda meticulosa por conseguir siempre el mejor sonido, el mejor ritmo, el adjetivo preciso. Lo tengo claro: el proceso de escritura puede ser largo y tedioso pero yo estoy dispuesto a seguir el mismo lento sendero si es coherente con mi proyecto estético. Me gusta mucho esa frase de Cormac McCarthy que dice: ‘Nada que no se lleve años de tu vida y te pueda llevar al suicidio vale la pena’

6. ¿Qué personaje te gustaría que leyese tu libro?

César Vallejo, el gran César

7. ¿Qué libro(s) estás leyendo ahora?

Ese camino existe del autor peruano Luis Fernando Cueto. La verdad es que está muy bien.

8. ¿Qué libro guardas como el más valioso?

No es una pregunta fácil. Te menciono seis: El Quijote de Miguel de Cervantes, Luz de agosto de William Faulkner, Conversación en la Catedral de Mario Vargas Llosa, Meridiano de sangre de Cormac McCarthy, Viaje al fin de la noche de Céline, y Los detectives salvajes de Roberto Bolaño. Si tuviera que quedarme solo con uno, sería El Quijote.

9. ¿Qué usas para marcar las páginas?

Primero, los marcadores que vienen con los libros. Una vez que los pierdo, tarjetas de cualquier índole. Perdidas estas, los boletos del bus. No leo en Kindle.  No tengo ni quiero tener.

10. ¿El mejor lugar para leer?

En el bus cuando era más joven, en mi camino a la universidad. Al inicio marea, pero luego, cuando te acostumbras, es como una llave mágica. Me recuerdo mucho leyendo ese capítulo de Rayuela en el que sale esa anciana pianista a la cual va abandonando su auditorio, recuerdo que me reía retorciéndome con histeria en el asiento compartido y la gente pensaba que estaba loco y, bueno, ¿qué podía decirles? Ellos tenían razón: iba loco pero de gusto. Esa es la magia que te permite la lectura y yo crecí con ella. No hay nadamás natural para mí que leer.

 

Conociendo un poco más tus gustos, conozcamos un poco más del escritor y su  novela…

 

1. ¿De donde viene Diego Trelles Paz?

Del barrio de Magdalena del Mar, a quince cuadras del Océano Pacífico: lugar donde aprendí a jugar fútbol en la pista y a defenderme a puño limpio de amigos y enemigos; lugar donde amé y bebí y leí mi primer libro y vi morir a amigos demasiado jóvenes para morir. A veces pienso que sin la experiencia de la calle no hubiera llegado a ser escritor.

2.¿Cómo surgió la idea de “Bioy”?

De una imagen que, gracias a sus contradicciones, sentía que rezumaba el estado de las cosas en el Perú a mediados de la década del 80: la tortura y la violación conjunta de una presunta terrorista en manos de cuatro militares en pleno Mundial de Fútbol de México 86. El horror de la tortura clandestina y la algarabía del fútbol: esa contraposición me parecía clave para reflejar la normalización de la violencia en el país. Por otro lado, el personaje de Bioy nació del cine y, en específico, de una película de Abel Ferrara que se llama Bad Lieutenant en la cual Harvey Keitel interpreta el personaje de un policía malo (drogadicto, ludópata, traficante, asesino) que se autodestruye y, al mismo tiempo, busca una redención mística.

3. En “Bioy”, aparecen muchas voces que confluyen en el nombre que da título a la novela, ¿se hizo difícil hilar todas estas historias o por el contrario fue una novela que se escribió rápido?

Bioy acabó con algo de mi cordura. Me demoró cinco años. Es la novela que quería escribir. Lo dejé todo, absolutamente todo en ella y estoy satisfecho con la manera como quedó. Por su complejidad, por la crueldad de los sucesos que narra, por la cantidad de personajes y voces y tiempos y lugares y sucesos históricos que contiene, además de los distintos géneros que abarca, ha sido la novela más difícil de todas las que tengo. No podría haberla escrito de otra forma. Es la única certeza que tengo sobre ella.

4.En la novela, el tema de la violencia es uno de los ejes principales y los personajes se meten de lleno en ella para conseguir sus propósitos, ¿crees que los personajes no tenían otra opción o su situación es, en cierta forma, una manera de redención por lo que han tenido que pasar en sus vidas?

No hay redención. Ni siquiera hay Dios posible. El Perú de Bioy está en el limbo. Como en las tragedias, no hay forma de evadir cierto destino trágico. Schopenhauer  no está ahí por azar. No es un capricho ni una digresión superflua. Desde el inicio sabía que para poder hacer una novela sobre la violencia de los años ochenta tenía que violentarlo todo sin la más mínima condescendencia. La novela, si aspira a algo, es a la catarsis del lector. El personaje de María de Jesús es clave para entender que, en el fondo, la purificación final es la memoria colectiva de mi país. No se puede olvidar lo que pasó. Lo peor que le puede pasar a un país es la amnesia.

5. Cuando acabé la novela me imaginaba qué le hubiera sucedido a Marcos, uno de los personajes principales. Después de ver la novela ya publicada, ¿has pensado qué podría haber sido de ese personaje?

El narrador establece conjeturas sobre Marcos. Yo las dejé abiertas. Creo que lo más importante del último capítulo son las reflexiones del narrador sobre el destino de los hombres en general y sobre el Perú en particular. El destino de Marcos no es algo en lo que haya pensado. Tampoco habrá nada parecido a una segunda parte. Las secuelas no van conmigo.

6.¿Cómo sienta ganar un premio como el Francisco Casavella?

Sienta de puta madre: además de la visibilidad y de la posibilidad de tener más lectores, me alegra mucho ya no tener que preocuparme en si se publicará mi próxima novela. No hay nada más importante que eso para un escritor.

7.Para finalizar, reconozco que me ha asombrado tu novela, la he leído de un tirón y no podía dejarla porque quería saber más, ¿tienes algún proyecto en mente ya para la siguiente novela para que los lectores como yo podamos disfrutarla?

Muchas gracias. Tengo varios proyectos. Dos de ellos ya están terminados (un libro de cuentos que escribí de manera paralela a Bioy, y otro de crítica sobre la novela policial alternativa en América Latina que inicia con Borges y termina en Bolaño), y el otro que está en proceso (una novela que, temáticamente, no tiene mucho que ver con El círculo de los escritores asesinos o Bioy pero sí con mi mundo narrativo).

Muchas gracias por responder a Libros y Literatura

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