
Entrevista a John Katzenbach
Conocer a los autores siempre es algo que, a todo lector, nos gusta hacer. Y si, además, ellos se prestan a regalarnos algunas palabras en forma de entrevista, mucho más. Por ello, una vez acabada la novela “Un final perfecto” en la que John Katzenbach ha desplegado una vez todo su arte como escritor, tuve más ganas todavía de saber más cosas sobre lo que acababa de leer. Aquí tenéis sus respuestas a mis preguntas, en una entrevista que, en sus propias palabras, fue una de las mejores que le habían hecho en mucho tiempo y que hoy podéis disfrutar todos vosotros.
Aún me queda un agradecimiento, y es a Marina Macià por ayudarme, una vez más, con la traducción de las palabras del autor. Sin ella, no podríais tener estas líneas ante vuestros ojos.
Aquí empezamos…
1. ¿De día o noche? De día. De media mañana a media tarde. Sigo la rutina con puntualidad británica. Y si me aburro, bueno, no pasa nada…
2. ¿Un cigarrillo al lado? No, desde que cumplí 19 y me fumé el último.
3. ¿El papel y la pluma han pasado a mejor vida? ¿Papel? ¿Pluma? ¿Qué es eso?
4. ¿La inspiración llega por sorpresa, o sorprendentemente, siempre te pilla trabajando? La inspiración, una mezcla de ambas cosas. El trabajo genera ideas, pero también lo hace el salir a correr.
5. ¿Quién es tu mayor crítico? ¿Mi mayor crítico? A decir verdad, yo mismo. Pero eso no quita que cualquier amigo, pariente, conocido o extraño me dé su opinión, independientemente de que yo se la haya pedido.
6. ¿Qué personaje te gustaría que leyese tu libro? Por dios, esta es fácil: la presentadora Oprah Winfrey. Lo podría elegir para su club de lectura…
7. ¿Qué libro(s) estás leyendo ahora? Acabo de terminar un thriller de temática judicial de William Landay, que se titula Defender a Jacob, que está siendo todo un éxito de ventas. Por desgracia, lo encontré total, íntegra y completamente predecible y lleno de fisuras. La trama no engancha y los giros son meros rodeos.
8. ¿Qué libro guardas como el más valioso? El mejor libro de la historia: El maestro y Margarita, de Mikhail Bulgakov. Increíblemente original, sofisticado y brillante. Y en un cercano segundo lugar, El mago, de John Fowles.
9. ¿Qué usas para marcar las páginas? ¿Marcar las páginas? ¿Quién se detiene en mitad de una buena lectura? Y si no es buena, ¿para qué necesitas marcar la página?
10. ¿El mejor lugar para leer? El mejor lugar para leer es, sin duda, tu propia habitación en el hotel Mangrove Cay Club de la isla de Andros, en las Bahamas, tras un día de pesca con mosca de barracudas y palometas, seguido de una cena espectacular y de primera con amigos. Esto, lógicamente, es algo difícil de organizar de manera regular, por lo que mi plan B es el sillón orejero que tenemos en el salón.
Y ahora, metámonos de lleno en lo que nos cuentas en tu nueva novela absorbente “Un final perfecto” …






Shhh… descansa, déjate llevar, sueña con todo aquello que puedes crear, con todo lo que te parecía imposible y que ahora lograrás, con aquello que te daba miedo y que ahora mismo, en el mundo de Morfeo, puedes combatir y superar, y cierra los ojos y mantente dormido, porque sólo en los sueños serás capaz de cambiar el cielo de color, de construir puentes imaginarios para llegar a mundos mágicos, y allí arriba, mientras caminas sobre las nubes, el viento te hablará en susurros y encontrarás a un nuevo amigo. Shhh… no te despiertes todavía, porque aún queda lo más importante, lo que es vital para esta experiencia. Sigue cerrando tus pequeños ojos, e imagina, crear un lugar único donde pasear, donde inventar, donde controlar con tus dedos aquello que es invisible, donde encontrar el amor perdido, donde perderte por laberintos de azúcar y algodón. Porque “Ensueños” todo es posible, y lo que no, lo podemos inventar juntos.
Hace más o menos un mes, en una conversación con algunos amigos, estuvimos discutiendo la donación que Amancio Ortega había hecho a Cáritas. Algunos, sin estar en contra, se mostraban reacios a creer que sólo había buena intención en este acto, otros se quejaban de que únicamente se quería criticar algo incriticable ya que, como uno de mis amigos dijo, si dona dinero mal, si no lo hace también mal. Después de esta conversación me quedé pensando en que, más allá de haber entrado en alguna de sus tiendas para comprar ropa, poco o nada sabía del mundo que rodeaba al mundo Zara. Y así, me puse a investigar entre la bibliografía existente, y me topé con este libro que ofrecía una visión de lo que ha sido, es y puede ser la empresa más rentable de los últimos tiempos. Si os interesa el tema, os animo a seguir leyendo la reseña. De seguro alguna información valiosa podremos sacar entre todos.
El mundo en el que vivimos parece que nos obliga a ser normales. Casas para gente normal, programas de la televisión para gente normal, comida para gente normal, ropa para gente normal. Pero, ¿qué es ser normal? Si la normalidad pasa por ser parte de una sociedad, en la que está establecido todo excepto el pensamiento (y hasta eso puede que un día se programe), permitidme que os diga, que yo soy diferente. Y además, lo digo con un regusto de satisfacción, como cuando me comía algún dulce cuando era pequeño y creía que no había ninguna cosa más buena en el mundo. Porque ser normal o no solamente es una palabra, nadie puede decirnos exactamente lo que es. Y así, mientras caminamos por este mundo de ovejas blancas y negras, ser una verde o amarilla puede ser no sólo divertido, sino que además aleccionador.



