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Entrevista a Carlos Castán

Entrevista a Carlos Castán

Tropo Editores nos ofrece una exquisitez en la que Carlos Castán pone las palabras y Dominique Leyva nos ofrece la imagen.

Hoy tenemos la suerte de poder hablar con Carlos Castán, uno de nuestros grandes autores especialista en la composición de relatos breves.

Entre sus obras más conocidas podemos mencionar “Frío de vivir”, “Barcelona” que fue publicada por Salamandra y traducida posteriormente al alemán, “Museo de la soledad” o “papeles dispersos”.

Como siempre nos intentamos acercar un poquito más al autor a través de estas preguntas cortas y directas, como el lenguaje que suele utilizar nuestro invitado

1.    ¿De día o noche?

Cualquier hora es buena. Durante el día solemos estar más despejados pero el silencio y el recogimiento de la noche creo que es más propicio para según qué lecturas.

2.    ¿El papel y la pluma han pasado a mejor vida?

De ninguna manera. Yo escribo directamente en el ordenador y casi todo el mundo hace lo mismo, pero sigo utilizando el papel. Me encantan los cuadernos para tomar notas, tengo varios y danza y siempre suelo llevar encima una pequeña libreta. Además, la fase de corrección de mi propia escritura necesito hacerla sobre papel, rotulador en mano, de manera que también uso bastante la impresora. Se me hace difícil si no huelo la tinta.

3.    ¿La inspiración llega por sorpresa, o sorprendentemente, siempre te pilla trabajando?

Intento que haya pocas cosas que me pillen trabajando. Pero una cosa está clara: uno no puede sentarse a esperar que una historia se le aparezca de golpe, como por arte de magia. Hay que hacerse las preguntas adecuadas, indagar, buscar. Eso es trabajo.

4.    ¿Quién es tu mayor crítico?

Quisiera creer que yo mismo, al menos eso intento, pero es bueno tener a mano algún lector de confianza y poco complaciente con una visión de la literatura parecida a la propia. Afortunadamente, entre mis amigos hay muy buenos lectores.

5.    ¿Qué personaje te gustaría que leyese tu libro?

La verdad es que nunca me lo había planteado, pero ahora que lo dices, qué interesante sería saber lo que opina Madame Bovary, por ejemplo, de esta historia de huidas, moteles, carretera y adulterio.

6.    ¿Qué libro estás leyendo ahora?

Acabo de empezar Todo, una novela de Kevin Canty. Generalmente siempre combino la narrativa con otras lecturas de no ficción. Estoy a la vez con los Diarios de André Gide y con Levantar la mano contra uno mismo de Jean Améry.

7.    ¿Qué libro guardas como el más valioso?

Creo que el ejemplar de Rayuela de Julio Cortázar en la edición de la Editorial Sudamericana que compré cuando estudiaba COU. He comprado ediciones más modernas para volver a él porque me da pena de que ya se le estén empezando a soltar las hojas. Tengo la sensación de haber envejecido junto a él. Hubo en mi vida un antes y un después de esa lectura.

8.    ¿Qué usas para marcar las páginas?

La verdad es que cualquier cosa que tenga a mano. Lo que no hago es doblar nunca las esquinas de las hojas. Tampoco me gustan son los marcapáginas satinados o escritos por ambas caras, necesito poder tomar algunas notas al dorso, y una vez terminada la lectura del libro los suelo dejar allí para siempre.

9.    ¿El mejor lugar para leer?

En mi opinión, un sillón orejero con una lámpara al lado, cerca de la ventana. También me gustaba leer en bibliotecas y cafés cuando estaba permitido fumar. Ahora la vida es más triste en ese sentido. Se ha hecho lo posible por tenernos recluidos en casa.

Y ahora hablaremos de su nuevo libro “Polvo en el neón”


(Susana/LyL)  ¡Qué gran sorpresa! ¡Felicidades! Es lo primero que se me ocurre decirte tras leer “Polvo en el neón”. Un perfecto maridaje entre lo visual y lo literario ¿Una novela para encontrarse a uno mismo?

Carlos Castán.- Para encontrarse con uno mismo, desde luego, pero sin olvidar que eso en ocasiones puede equivaler a perderse. Suena paradójico y contradictorio, pero el que se pierde se encuentra y el que se encuentra lo que hace en último término es perderse: quien por fin se descubre deja de ser quien era hasta ese momento y en ese sentido se extravía; y quien se pierde, es decir, quien se aleja de sí mismo, su circunstancia y su rutina, es muy posible que acabe hallándose de veras.

(Susana/LyL) Acababa de releer “Las uvas de la ira” cuando empecé tu libro. La vida al final será una cadena de coincidencias ¿Has recorrido alguna vez esa famosa ruta 66 o la inspiración para el relato te ha llegado exclusivamente a través de las magníficas fotografías de Dominique Leyva?

Carlos Castán.- Lo cierto es que nunca he pisado ese asfalto. Me es familiar, como a todo el mundo, sobre todo a través del cine, de todos esos road movies que en su conjunto terminaron por hacer de la ruta una referencia universal y un símbolo. Películas, música y ciertos libros como el que mencionas y otros más actuales entre los que cabe destacar Crónicas de motel de Sam Sephard. En todo caso, la inspiración directa la obtengo de las propias fotos de Dominique. Creo que son tremendamente narrativas. Es casi imposible contemplarlas sin notar cómo de la propia imagen empieza a asomar una historia –desvaída, borrosa- a la que hay que encontrarle las palabras.

(Susana/LyL) ¿Cómo nace este estupendo proyecto? ¿Conocías ya a Dominique?

Carlos Castán.- El proyecto tiene ya bastante tiempo. Conozco a Dominique Leyva desde hace algunos años y también su trabajo fotográfico. Los editores de Tropo son los que en principio tienen la idea de hacer algo que aunase esas imágenes con textos míos, cosa que a mí me pareció más que interesante porque me fascina tanto el mundo que reflejan como la factura en sí de las fotografías. Creo que lo que hay en el libro es una especie de duelo de lenguajes: fotografía y palabra pugnando por contar, sugerir y evocar.

(Susana/LyL) Te has convertido ya en un experto en profundizar sobre la vida en tan pocas páginas ¿Crees que en este tipo de escritura, que se situaría entre la novela corta y el relato largo, está el futuro de la gran literatura?

Carlos Castán.- No creo que el futuro de la gran literatura esté en relación con un formato o una extensión determinada. Cada historia debe tener un tamaño adecuado a sí misma. Lo importante para que sea literatura de verdad es la intención de trascender el mero entretenimiento y poseer cierta intención de arrojar, de la manera que sea, algo más de luz sobre la condición humana.

(Susana LyL) Comento a mis lectores en la reseña que tras la lectura me ha quedado como un regusto muy amargo por la dureza de la narración, el lenguaje es muy poético, pero también hay poesía durísima ¿Le duele también el alma al autor cuando recuerda aquella caravana blanca o cuando habla de la profunda soledad, del miedo…?

Carlos Castán.- Creo que es muy difícil en general escribir sobre el dolor sin haberlo sentido nunca y sin la capacidad de recordarlo y traerlo de nuevo a la conciencia. En ese sentido, el proceso de la escritura puede pasar por fases en las que el autor sienta en sus carnes ese dolor que decimos, aunque sea en forma de eco.

(Susana/LyL) Las ediciones de Tropo son exquisitas,  y esta me ha parecido, además de estupenda y cómoda para el lector, de lo más llamativa ¿Te han dejado participar en esa parte del proceso?

Carlos Castán.- Básicamente, todo es idea del artista Óscar Sanmartín, que colabora habitualmente con la editorial y es el creador de la mayoría de sus portadas. Tiene un talento infalible. Aun así, me reuní con él poner en común nuestras ideas acerca de cómo veíamos cada uno que debía ser el libro. Desde el punto de vista de la obra literaria en sí, lo más llamativo e inusual son esos fragmentos que van sobre fondo de color que no pertenecen realmente el cuerpo de la narración sino que está concebidos a la manera de ramificaciones nacidas de la propia historia, discursos en potencia que se interrumpen de golpe.

(Susana/LyL) En estos días se da el pistoletazo de salida a la promoción de esta obra ¿Te gusta implicarte y disfrutar de esos momentos de acercamiento al público y a los medios?

Carlos Castán.- Escribir es una tarea extremadamente solitaria. Uno nunca termina de saber quién está realmente al otro lado. Personalmente, sí que me gusta el contacto con el público, ponerle un rostro, tener noticia de primera mano sobre la recepción que hacen de mis textos. Por otra parte, no puedo evitar sentir hacia quien me dedica parte de su tiempo, siempre valioso y a menudo tan escaso, la más sincera gratitud.

(Susana/LyL) Pues ya sólo me queda felicitarte y desearte toda la suerte del mundo con este libro con el que tanto he disfrutado, y  nuevamente y agradecerte que nos hayas dedicado este rato.

Susana Hernández

5 comentarios en “Entrevista a Carlos Castán

  1. Estoy segura que el libro es fantástico. Lo voy a leer seguro. De entrada me da mucha seguridad cómo ve tu escritor la literatra, me gusta eso de que “Lo importante para que sea literatura de verdad es la intención de trascender el mero entretenimiento y poseer cierta intención de arrojar, de la manera que sea, algo más de luz sobre la condición humana”
    Para mí esto es muy importante, porque soy de las que opino que leer es bueno, pero no estoy muy conforme con que no se haga distinción, que todo valga, porque entonces no veo diferencias entre leer mucho y ver muchos culebrones de telecinco, por decir algo.
    En fin, me imagino a tu escritor de noche, y con sus cigarritos, nosotras ya nos hemos librado de lo segundo, pero la imaginación todavía recuerda, aunque sin dolor, jajaja. ¡Oye, pues Madame Bovary no podrá leerlo, pero muchos de los que te leemos, gracias a esta presentación, seguro que sí!
    Encantadísima de conocer este trabajo.
    Más abrazos

    1. ¡Qué interesante tu reflexión, Icíar! Tienes toda la razón, leer sí, pero no cualquier cosa, yo tampoco creo que la lectura que no sirva para crecer en algún sentido no sirve para mucho, bueno, quizá para ampliar vocabulario y poco más. Supongo que igual que hay telebasura hay litebasura jejejje

      Con este autor estamos leyendo literatura a un alto nivel, y sin embargo el lector está muy cómodo en la lectura, y esto no es nada fácil, querida!

      Sé que lo leerás y espero que regreses a decirnos algo.

      Besicos !

  2. ¡que buena entrevista! y estoy de acuerdo con lo que dice el autor y que Icíar retoma: la literatura debe presentarnos la condición humana y como se puede vivir con ella; vemos a través de otros ojos lo que ciertas decisiones trajeron a la vida de otros y en base a ello podemos elegir vivir de diferente manera (o no, claro). Lo importante es que leer buena literatura siempre me da una nueva mirada a mi propia vida.
    Un abrazo,
    Ale.

    1. Pues parece que estamos todos de acuerdo. Leer si, pero no cualquier cosa. Supongo que ese es uno de los motivos por los que las tres nos dedicamos a compartir nuestra experiencia lectora.

      Al leer, precisamente, el último libro de este autor, reflexioné sobre este tema. Hay libros que te reconcilian con la lectura.

      Un abrazo, Ale!

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