Flinch 2

Flinch 2, de Varios Autores

flinch 2Las historias de terror siempre me han apasionado. ¿Recordáis cuando, hace un tiempo, salían en la televisión aquellas “Historias de Medianoche” o “Historias de la cripta”? A mí me encantaban. Fueron los primeros acercamientos que tuve al género de terror y creo que, además, marcaron a una época de niños y niñas que querían ver algo diferente en la televisión. Fueron buenos años (ahora el terror es otra cosa, no sé si me entendéis). El caso es que cuando descubrí la serie Flinch de la que ya reseñé su primer volumen hace un tiempo, no podía por menos que seguir con aquellas historias que, con mayor o menor acierto, se sucedían ante mis ojos como un espectáculo sobresaliente de humor, de vísceras, de miedo, y de imaginación por los cuatro costados. Muchos de vosotros conocéis, por lo que veis que reseño, que me gusta hablar un poco de todo. Me parece importante abarcar un espectro amplio de lecturas para poder entender cómo está el mundo literario hoy en día. Gracias a ECC hoy os hablo de miedo, porque en realidad, nos encanta pasar miedo, aunque luego maldigamos nuestra suerte por hacer cometido el error de abrir un libro, y no poder dormir por las noches.

Una pequeña colección de 16 historias de terror que nos harán conocer a un pueblo atacado por criaturas demoníacas alquiladas para tal ocasión, un romance sangriento entre dos asesinos, y un desfile del orgullo gay muy, pero que muy particular. Para todos los públicos, no digáis que no os lo he advertido.

 

Algo que creo importante apuntar al principio de lo que sigue es que estas historias me han parecido más maduras que el anterior volumen. Y otra, que en este volumen, aparecen algunos de mis autores predilectos del mundo del cómic, por lo que no creo que pueda ser muy objetivo, pero vamos allá. Hay varias razones por las que elegí este volumen: la primera, porque su número uno me pareció un soplo de aire fresco y eso siempre es algo a tener en cuenta; la segunda, por esa portada, esa portada señores, que a mí me encanta; la tercera, nombres como Bill Willingham, Brian Azzarello, o David Lloyd que hacen que se me ponga el pelo como escarpias con algunos de sus trabajos más conocidos. Y es que el mundo de la novela gráfica es todo un universo de contrastes. Hace tiempo que aquello de que los tebeos eran cosas de niños. Hoy en día, afortunadamente, el público adulto puede disfrutar de historias como las que aparecen en este “Flinch 2” sin temor a avergonzarse por estar leyendo viñetas. ¡El mundo ha cambiado! Y, si se me permite la adición, ¡ya era hora!. Porque el mundo del terror puede estar de enhorabuena, porque el mundo del terror es tan amplio y tiene tanta imaginación detrás que no podréis decirme que no es imprescindible, igual que ser felices, sentir el miedo en el cuerpo de vez en cuando.

 Los relatos que aquí aparecen sorprenden por la rapidez, por la elocuencia de lo que nos cuentan, porque algunas historias parecen novelas en pequeño formato y que darían para ríos de tinta plasmadas en un libro de los de toda la vida. Esa es la fuerza de “The Flinch 2”, que por mucho que intentemos elegir un relato que sobresalga, es difícil (no imposible cierto, yo tengo mis favoritos), y además se convierten en pequeñas habitaciones donde pasar miedo y donde posar tus ojos mientras intentas tapártelos con los manos, aunque la curiosidad te pueda y acabes llegando al final con las uñas comidas y pensando: ¡qué genio ha escrito esto, madre mía, ojalá yo lo hubiera imaginado!. Acosadores virtuales, mujeres que se convierten en mulas para salvar a sus hijos, tradiciones japonesas que parecen una masacre, llamadas telefónicas que jamás deberías coger. El miedo puede introducirse por cualquiera de los rincones de la mente humana. Puede enraizarse en una historia, convirtiéndola en una pequeña obra maestra, como sucede en este volumen, mucho mejor que el primero (aunque eso ya lo he dicho, me repito, me repito).

Sigamos siendo miedosos, porque eso nos mantendrá vivos. Y sino, siempre podemos hacer que se ocupen de nosotros las mentes más privilegiadas de la industria para hacernos ver que, en cualquier, momento, en cualquier instante, muy cerca de tu casa, puedes encontrar una historia de terror que te acelere el corazón y te ponga los pelos como escarpias. Palabrita de un adicto al género, no, al buen género.

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