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Malicia – Pequeñas mentirosas 5

Malicia, de Sara Shepard

MaliciaAquel que haya pronunciado alguna vez la frase “yo nunca miento” que levante la mano. A ver, el rezagado del fondo, sí, tú, levanta la mano que todos hemos pronunciado esa frase alguna vez, no me vengas tú ahora con ser el santo de la clase. Todos mentimos alguna vez en nuestra vida: por piedad, porque no nos descubran, por hacer daño… hay innumerables razones para hacerlo, y casi diría que es algo innato en el ser humano. Malicia nos traslada otra vez a Rosewood, esa pequeña ciudad en la que las mentiras pretenden no salir nunca a la luz y quedarse guardadas bajo tierra (ironías del guión) por los siglos de los siglos. Pero, ay la mentira, vosotros y yo lo sabemos, tiene las patitas muy cortas, ya se sabe el dicho, “se pilla antes a un mentiroso que a un cojo” y en esta ciudad, lo siento, pero nadie está a salvo. Pero son los secretos los que nos mantienen en vilo, los que nos hacen caer en historias que leemos con voracidad, con dedicación exclusiva, intentando desentrañar misterios que, hasta la última página, no son resueltos. Qué paradoja, ¿no creéis? Resulta que aquello que nos sube la adrenalina es lo que nos hace mal. Los seres humanos, desde luego, somos especímenes dignos de estudio. ¿Que por qué digo esto? Porque las mentiras vuelven a nuestras lecturas, compañeros de fatiga, y de qué manera…

 

Voy a hacer una declaración desde el principio porque creo firmemente que es relevante para lo que sigue: yo no veo la serie Pequeñas Mentirosas. Y no la veo por una simple razón: han cambiado tanto el argumento del libro que ya poco se parece a lo que sucede en los libros y eso, particularmente, me revienta bastante. La primera temporada guardaba alguna similitud, pero todo lo demás ha sido locura tras locura de los guionistas. Una vez explicado esto os hablaré de este nuevo capítulo que nos trae Sara Shepard y que yo he devorado en sólo un día. ¿Por qué me gusta tanto esta serie? No lo sé, sólo puedo decir que cuando sale un libro nuevo yo tengo que leerlo, porque me interesa saber cómo sigue la vida de las protagonistas. Hanna, Aria, Emily y Spencer. Son cuatro personajes que se quedan en la retina del público que las lee. Y no hay que olvidarnos que este es uno de los mayores éxitos que tiene la autora en su haber, y eso siempre llama la atención, una vez que el primer libro llamó la atención del público joven y no tan joven. Pero, ¿este libro cuenta algo novedoso para la trama? Sí, lo cuenta, aunque sea en sus últimas páginas. Porque, aunque puede que esté tirando piedras sobre mi propio tejado, puedo decir que este es el peor libro de la serie. Lo que no quiere decir que sea malo, pero contemplo Malicia como un intermedio entre lo que ya ha sucedido y lo que está por venir, que tiene toda la pinta de ser algo bueno de verdad. ¿Por qué hay que leerlo entonces? Porque al final se revela algo que cambia el curso de los acontecimientos y que deja en evidencia que la autora sabe manejar los finales como pocos escritores.

Ser admirador de una serie no es algo fácil: el tiempo entre un libro y otro te hace perder un poco la perspectiva de lo que habías leído. Pero Sara Shepard sabe aligerar la carga del lector con pequeñas dosis de recuerdo sobre lo que ha sucedido en libros anteriores. Nada pesado, no creáis que se limita a meternos paja de por medio, pero sí es infalible para ponernos de nuevo en situación y coger el libro con las ganas necesarias. Es curioso, no soy muy dado a las sagas, a excepción de alguna que me llamó especialmente la atención, como esta de Pequeñas Mentirosas que me hizo seguir la pista de la autora, y me planteé incluso leerme todos sus libros en el idioma original. Pero decidí esperar. Y digo que es curioso que me guste esta serie, porque ya vamos por el número cinco, y no me canso nunca de seguir las desdichas de unas chicas que intentan guardar sus secretos a toda costa. Y es que siempre me ha interesado ese mundo de medias verdades, de decir sin decir, de callar antes que hablar, de guardar en un cajón bajo siete llaves. Y no es que yo sea una persona muy dada al secreto: sufro de una verborrea brutal y así me va. Pero supongo que, Malicia, a pesar de ser el libro más flojo de la serie en lo que voy de lectura de ésta, resulta un perfecto cliffhanger o en cristiano, final apoteósico que te deja sentado al sillón y pensando que ya te la han vuelto a jugar, que cuando creías que se iba a acabar todo, la vuelta de tuerca aparece, y ya nada volverá a ser lo mismo. Así que, si me lo permiten, voy a quedarme sentadito, esperando el sexto libro como agua de mayo. Espero que la sequía no dure mucho, porque mis uñas no podrán aguantar saber quién es la maldita A, quién está detrás de todo esto y quien quiere, por encima de todo, desvelar los secretos.

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